Mi?rcoles, 10 de marzo de 2010
Hay muchas cosas que te impiden amar.  Pero te indicaré la forma de echar abajo esos obstáculoas e impedimentos, y te ayudaré a convertirte en una vasija de amor.
 
Primero debes dejar que te llene.  Una  vasija oscilante, inquieta, no se puede llenar.  Es preciso que estés quieto.  Debes darme tiempo para llenarte.  Debes ser como un vaso vacío, destapado e inmóvil que aguarda que yo lo llene.
 
¿Piensas que puedes verter amor de tu propia fuente?  Muy pronto descubrirás que tu amor será hallado falto.  Cuando tengas roces con los demás, te fatidiaran sus idiosincrasias y peculiaridades.  Ello dará pie a que pienses: ¿Dónde está ese gran amor que presumiblemente tengo?  Eres incapaz por ti mismo; hasta las cosas más nimias te irritarán.  Mas con mi poder só puedes.  Si te llenas de mí y de mi grandioso amor, tendrás más que suficiente.  Ese amor rebosará sobre toda persona con la que te encuentres.
 
Si pasas ratos conmigo, saldrás de tus aposentos reflejando mi amor en tu rostro.  Quienes te vean sabrán que no es cosa tuya, sino mía.  Reconocerán que no es algo que provenga de tu propia fuerza, de tu propia energía.  Sabrán que no es costumbre que has adquierido o una destreza que posees.  Si te retiras a tus aposentos y pasas tiempo conmigo, yo te enseñaré a amar.
 
Yo soy el creador de todas las cosas y juzgo el corazón.  Conozco el corazón del hombre.  Sé todo lo que en él se aloja.  Por tanto, mi juicio es justo y verdadero.  El día del juicio, cuando comparezcan delante de mí, y se haga un repaso de sus vidas, yo juzgaré según cada actoy designio del corazón.  De ese modo emitiré un justo juicio.  He aquí que conozco el corazón del hombre, y no hay nada que me sea oculto.
 
Cuando pretendan hacer algo, sepan que yo veo y entiendo los pensamientos e intenciones de su corazón.  Que todos sus actos estén impulsados por el amor, mi amor, amor entre ustedes y amor por mí.
Hay muchas cosas que te impiden amar.  Pero te indicaré la forma de echar abajo esos obstáculoas e impedimentos, y te ayudaré a convertirte en una vasija de amor.
 
Primero debes dejar que te llene.  Una  vasija oscilante, inquieta, no se puede llenar.  Es preciso que estés quieto.  Debes darme tiempo para llenarte.  Debes ser como un vaso vacío, destapado e inmóvil que aguarda que yo lo llene.
 
¿Piensas que puedes verter amor de tu propia fuente?  Muy pronto descubrirás que tu amor será hallado falto.  Cuando tengas roces con los demás, te fatidiaran sus idiosincrasias y peculiaridades.  Ello dará pie a que pienses: ¿Dónde está ese gran amor que presumiblemente tengo?  Eres incapaz por ti mismo; hasta las cosas más nimias te irritarán.  Mas con mi poder só puedes.  Si te llenas de mí y de mi grandioso amor, tendrás más que suficiente.  Ese amor rebosará sobre toda persona con la que te encuentres.
 
Si pasas ratos conmigo, saldrás de tus aposentos reflejando mi amor en tu rostro.  Quienes te vean sabrán que no es cosa tuya, sino mía.  Reconocerán que no es algo que provenga de tu propia fuerza, de tu propia energía.  Sabrán que no es costumbre que has adquierido o una destreza que posees.  Si te retiras a tus aposentos y pasas tiempo conmigo, yo te enseñaré a amar.
 
Yo soy el creador de todas las cosas y juzgo el corazón.  Conozco el corazón del hombre.  Sé todo lo que en él se aloja.  Por tanto, mi juicio es justo y verdadero.  El día del juicio, cuando comparezcan delante de mí, y se haga un repaso de sus vidas, yo juzgaré según cada actoy designio del corazón.  De ese modo emitiré un justo juicio.  He aquí que conozco el corazón del hombre, y no hay nada que me sea oculto.
 
Cuando pretendan hacer algo, sepan que yo veo y entiendo los pensamientos e intenciones de su corazón.  Que todos sus actos estén impulsados por el amor, mi amor, amor entre ustedes y amor por mí.

Tags: mensaje, Jesús, cariño, amor

Publicado por mario.web @ 16:09
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