Lunes, 22 de marzo de 2010

Delante de la cruz los ojos míos
quédenseme, Señor, así mirando,
y sin ellos quererlo estén llorando,
porque pecaron mucho y están fríos. 

Y estos labios que dicen mis desvíos,
quédenseme, Señor, así cantando,
y sin ellos quererlo estén rezando,
porque pecaron mucho y son impíos. 

Y así con la mirada en vos prendida,
y así con la palabra prisionera,
como la carne a vuestra cruz asida. 

quédeseme, Señor, el alma entera;
y así clavada en vuestra cruz mi vida,
Señor, así, cuando queráis me muera.
Amén.
 


Tags: delante, Cruz

Publicado por mario.web @ 14:45
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