Lunes, 06 de septiembre de 2010

Poca gente ignora que, de entre las cosas estupendas, buenas o menos buenas que tiene la Iglesia cat?lica, una de las mejores y mas admirable, es el ejercito de millares de misioneros y misioneras, que por todo el mundo, han entregado sus vidas a la causa de la evangelizaci?n y promoci?n humana de los m?s pobres y necesitados de la tierra.

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Acabo de recibir, en visperas del Domund, una carta de una misionera salesiana, que ha gastado su vida en Inharrime, Mozambique, en la admirable mision de ayudar a los mas pobres de entre los pobres de ese pais.

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Con la ayuda de buenas personas de Europa, ha logrado levantar un complejo, regido por salesianas, con acogida para mas de un centenar de ninas huerfanas de sida: Comedor, capilla, dormitorios, panader?a, enfermer?a, un tractor y aulas para la escolarizaci?n.

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He aqu?, entre otras cosas, lo que escribe: "Aqui la vida de los pobres es para mi el lugar de comuni?n y encuentro con Dios. Una joven de 16 anos, esta mal del corazon en el hospital. Su madre ha venido a llorar. Solo pude hacer una cosa: compartir con ella mis cosas. No tengo nada mas que dar. De mi ropa interior saque la mas nueva, un camis?n, una bata, dinero para el autobus... Cuando se comparte la vida, las cosas poco valen..."

Autor: Padre Miguel Rivilla San Martin




Publicado por mario.web @ 2:17
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