Lunes, 06 de septiembre de 2010

Era uno de los d?as m?s calientes del tiempo seco de Verano. No
hab?amos visto la lluvia en casi un mes. Las cosechas se estaban
muriendo. Las vacas hab?an parado de dar leche. Los r?os estaban secos
hasta el piso. Era la temporada seca que iba a llevar a siete granjeros
a la bancarrota antes que terminara.

Todos los d?as, mi esposo y sus hermanos iban por el proceso arduo de
tratar de llevar agua a los campos. ?ltimamente, el proceso envolv?a
llevar un cami?n a la planta y llenarlo de agua. Pero, las raciones de
agua las cortaban cada d?a m?s. Si es que no ve?amos lluvia pronto...
?bamos a perderlo todo.

Fue en este d?a que aprend? una verdadera lecci?n de compartir y ser
parte del ?nico milagro que pude ver con mis propios ojos... Estaba en
la cocina haciendo el almuerzo para mi esposo y sus hermanos, cuando vi
a mi hijito de seis a?os, Billy, caminar hacia el bosque. El no estaba
caminando como un ni?o normal de su edad (sin preocuparle nada); en
cambio estaba caminando con mucho cuidado y s?lo pod?a ver su espalda.
Obviamente, estaba caminando con mucho esfuerzo... tratando de estar lo
m?s quieto posible. Minutos despu?s desapareci? en el bosque, y volvi?
a salir corriendo hacia la casa. Segu? haciendo los sandwiches;
pensando que sea lo que sea que estaba haciendo, ya hab?a terminado.
Momentos despu?s, volvi? a caminar bien lentamente hacia el bosque...
Esta actividad sigui? ocurriendo por una hora. Finalmente, no pude
aguantar m?s y lo segu? (teniendo cuidado que no me viera... obviamente
estaba haciendo algo tan importante y no necesitaba a su `mami' que lo
chequease). El ten?a sus manos juntas adelante de ?l mientras caminaba;
teniendo mucho cuidado que el agua que ten?a en ellas no se cayera. Me
acerqu? un poco m?s cuando llegamos al bosque. Ramas y troncos le
golpeaban su cara, pero no trat? de esquivarlas. El ten?a algo mucho
m?s grande que hacer... En lo que me agach? para verlo, tuve una vista
tan extraordinaria. .. Una gran cantidad de venados estaban al frente
de ?l. El se les acerc?. Casi grito al ver un venado (macho) con sus
cuernos bien grandes demasiado cerca a ?l. Pero el venado no lo
atac?... ?l ni se movi?, mientras que mi hijo se arrodillaba. Y vi un
peque?o venadito tirado en el pasto, sufriendo deshidrataci? n y
exhausto del sol, apenas pudo levantar su cabeza con mucho esfuerzo
para lamer el agua de las peque?as manos de mi hermoso ni?o. Cuando se
tom? toda el agua, Billy corri? a la casa y yo me escond? atr?s de un
?rbol.

Luego lo segu? a la casa. De un ca?o que hab?amos cerrado, que apenas
pudo abrir, gotas empezaron a caer. El esper? ah?, dejando que gota por
gota llenase sus peque?as manitos; mientras que el sol asoleaba su
espaldita. Luego muchas cosas se aclararon en mi mente. La semana
anterior ?l hab?a sido castigado por jugar con agua. El aprendi? la
lecci?n de no malgastar agua y esa es la raz?n porque no me pidi?
ayuda. Le tom? 20 minutos para coger el agua que necesitaba. Se levant?
y ah? yo estaba parada en frente de ?l. Sus ojos se llenaron de
l?grimas, `No estoy desperdiciando esta vez', es todo lo que me dijo.
Cuando empez? a caminar, yo lo acompa?? con una olla de agua de la
cocina... Dej? que fuera solo hacia los venados. Era su trabajo; y yo
me qued? atr?s de un ?rbol mirando el coraz?n m?s bello que he
conocido, trabajando tan fuerte para salvar otra vida. L?grimas ca?an
por mis mejillas al piso, luego de repente fui acompa?ada por m?s
gotas... y m?s gotas... y m?s. Mir? hacia el cielo. Era como si Dios,
el mismo, estuviese llorando de orgullo.

Quiz?s algunos pueden decir que esto fue coincidencia, que milagros no
existen y no trato de convencer a nadie de lo contrario... Lo ?nico que
puedo decir es que ese d?a llovi? y salv? nuestra granja... as? mismo,
como las acciones de un peque?o ni?o salvaron una vida.

FUENTE: Autor desconocido


Publicado por mario.web @ 8:42
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