Martes, 07 de septiembre de 2010

Confidencias de Jes?s a un Sacerdote

Mons. Ottavio Michelini

6 de Agosto de 1975?

EL RECHAZO DE DIOS?

??Hijo, lev?ntate y escribe de rodillas:

?Dos hechos centran en s? toda la historia del g?nero humano.

El primero es la Creaci?n del hombre y su rechazo de Dios.

Este rechazo de Dios constituye una cat?strofe espantosa de gravedad gigantesca cuyas consecuencias destructivas se perpetuar?n en los siglos hasta el fin de los tiempos.

Los hombres instigados por las oscuras y misteriosas potencias del infierno, materialistas como son,? no tienen ya la percepci?n de esta enorme tragedia que ha desbaratado la naturaleza humana hiri?ndola mortalmente, debilit?ndola y priv?ndola de los dones maravillosos con los que fue creada.

Los hombres ya no tienen conciencia de la inmensa tragedia de la que son objeto y v?ctimas, y en la que est?n envueltos personal y socialmente.

Guerras y revoluciones, epidemias, inundaciones y terremotos, cataclismos, dolores, sufrimientos tienen ah? su origen y? ?qu? son las particulares y terrenas vicisitudes humanas frente a esta tragedia por la que la humanidad entera estaba eternamente perdida?

El otro acontecimiento, que tambi?n centra en ?l toda la historia del g?nero humano es el Misterio de la Encarnaci?n, Muerte y Resurrecci?n del Verbo.

Obra de la Trinidad Divina, querida por la misma Trinidad como respuesta eficaz con miras a limitar y circunscribir la obra devastadora de Satan?s y como contra - medida para el rescate de la humanidad y para liberarla de la tiran?a del Maligno.

S?lo Dios pod?a realizar una obra de redenci?n semejante.

La monstruosidad de esta generaci?n perversa est? en ignorar y querer ignorar el portentoso Misterio de salvaci?n, a trav?s del cual es tambi?n visible el Amor infinito de Dios por la humanidad.

?Pod?a, hijo m?o, dar un testimonio m?s grande para la salvaci?n de los hombres que el provisto con mi Encarnaci?n, Muerte y Resurrecci?n?

?Pod?a dar un testimonio m?s grande que la perpetuaci?n del Misterio de la Cruz mediante el Sacrificio de la Santa Misa?

?Puede haber un hecho comparable a ?ste en todas las historias de los pueblos de la tierra?

?Pruebas para creer? ?No las buscan! De ellas he dado tantas. ?Milagros Eucar?sticos? Pero ?cu?ntos de ellos he realizado en tiempos remotos y en tiempos actuales!

Hijo m?o, no quieren creer, tienen miedo de tener que creer.?

Un conflicto gigantesco?

El rechazo de Dios, que es Amor infinito, es un pecado de tal gravedad que, todas las dem?s cosas y acontecimientos humanos son una nada.

El vaso est? lleno y rebosa, s?lo mi paciencia y longanimidad, las oraciones de los buenos, la intercesi?n de mi Madre y las virtudes de los Santos, han retardado el curso de la divina Justicia.

Esta generaci?n de materialistas no tiene ideas en relaci?n con estos dos grandes hechos en los cuales se centra y se compendia toda la historia del g?nero humano, o si las tiene, estas ideas son oscuras y discrepantes.

Los hombres de hoy no saben que est?n, como objeto y v?ctimas, en el centro de un conflicto gigantesco.

Todos los hombres est?n implicados en este choque tremendo entre luz y tinieblas, entre vida y muerte eterna, entre bien y mal, entre verdad y error, entre salvaci?n y condenaci?n.

Esta generaci?n perversa ni siquiera se preocupa por conocer lo que Dios creador, el Verbo hecho Carne Salvador,? el Esp?ritu Santo Santificador hacen para sustraerla de la ruina y perdici?n eterna.

Los hombres materialistas han ignorado y contin?an ignorando todas las intervenciones de mi Madre y vuestra Madre. Han ignorado mis intervenciones; se tiene miedo y verg?enza de hablar de ellas, incluso por mis ministros.

Los hombres de este siglo perverso rechazan las aguas cristalinas y puras de la verdad. En cambio aman quitarse la sed con las aguas podridas de la corrupci?n de la sensualidad, de los placeres perdiendo hasta la noci?n del bien y del mal, nociones que Yo he incrustado en la naturaleza humana.

Hijo m?o, estoy disgustado y harto. ?Hasta cu?ndo se abusar? de mi paciencia?

He aqu? por qu? te pido actos de amor, de reparaci?n; he aqu? por qu? te pido que reces. No dejes pasar ni una hora del d?a sin elevar tu alma a M? con actos de fe, de esperanza y de amor, de arrepentimiento, de humildad y de reparaci?n.

Me dar?s as? un poco de gozo, no le niegues a tu Jes?s este poco de alegr?a.

?mame, hijo m?o. Te bendigo y contigo bendigo a todas las personas queridas por las que? rezas".?

?


Publicado por mario.web @ 9:22
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