Martes, 07 de septiembre de 2010

?Oh dulc?simo Jes?s, cuyo inmenso amor a los hombres no ha recibido en pago, de los ingratos, m?s que olvido, negligencia y menosprecio! Vednos postrados ante vuestro altar, para reparar, con especiales homenajes de honor, la frialdad indigna de los hombres y las injurias con que, en todas partes, hieren vuestro amant?simo Coraz?n.
Mas recordando que tambi?n nosotros alguna vez nos manchamos con tal indignidad de la cual nos dolemos ahora vivamente, deseamos, ante todo, obtener para nuestras almas vuestra divina misericordia, dispuestos a reparar, con voluntaria expiaci?n, no s?lo nuestros propios pecados, sino tambi?n los de aquellos que, alejados del camino de la salvaci?n y obstinados en su infidelidad, o no quieren seguiros como a Pastor y Gu?a, o, conculcando las promesas del Bautismo, han sacudido?el suav?simo yugo de vuestra ley.
Nosotros queremos expiar tan abominables pecados, especialmente la inmodestia y la deshonestidad de la vida y de los vestidos, las innumerables asechanzas tendidas contra las almas inocentes, la profanaci?n de los d?as festivos, las execrables injurias proferidas contra vos y contra vuestros Santos, los insultos dirigidos a vuestro Vicario y al Orden Sacerdotal, las negligencias y horribles sacrilegios con?que es profanado el mismo Sacramento del amor y, en fin, los p?blicos pecados de las naciones que oponen resistencia a los derechos y al magisterio de la Iglesia por vos fundada.
?Ojal? que nos fuese dado lavar tantos cr?menes con nuestra propia sangre! Mas, entretanto, como reparaci?n del honor divino conculcado, uni?ndola con la expiaci?n de la Virgen vuestra Madre, de los Santos y de las almas buenas, os ofrecemos la satisfacci?n que vos mismo ofrecisteis un d?a sobre la cruz al Eterno Padre y que diariamente se renueva en nuestros altares, prometiendo de todo coraz?n que, en cuanto nos sea posible y mediante el auxilio de vuestra gracia, repararemos los pecados propios y ajenos y la indiferencia de las almas hacia vuestro amor, oponiendo la firmeza en la fe, la inocencia de la vida y la observancia perfecta de la ley evang?lica, sobre todo de la caridad, mientras nos esforzamos adem?s por impedir que se?is injuriado y por atraer a cuantos podamos para que vayan en vuestro seguimiento.
?Oh benign?simo Jes?s! Por intercesi?n de la Sant?sima Virgen Mar?a Reparadora, os suplicamos que recib?is este voluntario acto de reparaci?n; concedednos que seamos fieles a vuestros mandatos y a vuestro servicio hasta la muerte y otorgadnos el don de la perseverancia, con el cual lleguemos felizmente a la gloria, donde, en uni?n del Padre y del Esp?ritu Santo, viv?s y rein?is, Dios por todos los siglos de los siglos. Am?n..

ACTO PARA DESAGRAVIAR Y CONGRACIARSE
AL SAGRADO CORAZ?N DE JES?S

Oh Coraz?n clement?simo de Jes?s, divino propiciatorio, por el cual prometi? el Eterno Padre que oir?a siempre nuestras oraciones: yo me uno con vos para ofrecer a vuestro Eterno Padre este mi pobre y mezquino coraz?n, contrito y humillado en su divino acatamiento, y deseoso de reparar cumplidamente sus ofensas, en especial las que vos recib?s de continuo en la Eucarist?a, y se?aladamente las que yo, por mi desgracia, tambi?n he cometido. Quisiera, divino Coraz?n, lavar con l?grimas y borrar con sangre de mis venas las ingratitudes con que todos hemos pagado vuestro tierno amor. Junto mi dolor, aunque tan leve, con aquella angustia mortal que os hizo en el huerto sudar sangre a la sola memoria de nuestros pecados. Ofrec?dselo, Se?or, a vuestro Eterno Padre, unido con vuestro amabil?simo Coraz?n. Dadle infinitas gracias por los grandes beneficios que nos hace continuamente, y supla vuestro amor nuestra ingratitud y olvido. Concededme la gracia de presentarme siempre con gran veneraci?n ante el acatamiento de vuestra divina Majestad, para resarcir de alg?n modo las irreverencias y ultrajes que en vuestra presencia me atrev? a cometer, y que de hoy en adelante me ocupe con todo mi conato en atraer con palabras y ejemplos muchas almas que os conozcan y gocen las delicias de vuestro Coraz?n. Desde este momento me ofrezco y dedico del todo a dilatar la gloria de este sacrat?simo y dulc?simo Coraz?n. Le elijo por el blanco de todos mis afectos y deseos, y desde ahora para siempre constituyo en ?l mi perpetua morada, reconoci?ndole, ador?ndole y am?ndole con todas mis ansias, como que es el Coraz?n de mi amabil?simo Jes?s, de mi Rey y soberano due?o, Esposo de mi alma, Pastor y Maestro, verdadero Amigo, amoroso Padre, Gu?a segura, firm?simo Amparo y Bienaventuranza. Am?n.


Publicado por mario.web @ 11:27
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