Martes, 07 de septiembre de 2010

?Qui?n es Pablo?... Podr?amos calificarlo con estas palabras: Un jud?o perfecto y helenizado, que, hecho cristiano, se convierte en la figura m?s notable de la Iglesia.?

?Un jud?o perfecto? As? es, y el mismo Pablo se glor?a de ello: Esos mis enemigos, ??son jud?os? ?son israelitas? ?son descendientes de Abraham? ?Pues, yo tambi?n! (2Co 11,22). ?Hebreo e hijo de hebreos, de la tribu de Benjam?n, circuncidado al octavo d?a de haber nacido, e intachable en cuanto a la observancia de la Ley? (Flp. 3,5-6). ?Soy jud?o nacido en Tarso de Cilicia, pero educado en esta ciudad de Jerusal?n, instruido a los pies de Gamaliel, lleno de celo por Dios? (Hch 22,3). ?Viv? como fariseo, conforme a la secta m?s estricta de nuestra religi?n? (Hch. 26,5). A jud?o no me gana nadie??

?Ha podido Pablo decirnos m?s sobre su condici?n jud?a??

Sin embargo, Pablo naci? lejos de Palestina. Su padre, o m?s probablemente su abuelo, emigr? a Tarso de Cilicia, enclavada en el Asia Menor, que era Provincia Romana.?

Aqu? naci? Pablo, jud?o tan jud?o, y ven?a al mundo con ciudadan?a romana en un pa?s dominado completamente por la cultura griega. Esa ciudadan?a romana y esa cultura griega le resultar?an a Pablo providenciales.?

Tarso era una ciudad importante, pr?spera, muy culta. Entre calles cerradas por esbeltas columnas, pululaban los fil?sofos que repart?an baratamente sus doctrinas. Contaba con gimnasios, teatros, academias, templos a los dioses de las tribus ind?genas y a las divinidades del Olimpo.?

Jud?o ante todo, y con estricta formaci?n jud?a, Pablo aprende desde peque?ito a recitar cada ma?ana el Shem?:?Escucha, Israel: Yahv? es nuestro Dios, el ?nico Yahv?. Y amar?s al Se?or tu Dios con todo tu coraz?n, con toda tu alma y con todas tus fuerzas?(Dt 6,4)?

Ni?o precoz, desde los cinco a?os, sentado a los pies del rabino en la escuela que tiene establecida la sinagoga, aprende a leer el hebreo con la Biblia.?

En estos a?os primeros, toda la ense?anza se reduce a escuchar las historias de Israel, las gestas de su pueblo, las haza?as de sus h?roes.?
Va a esa escuela cada d?a por las calles bajo la gu?a del ?pedagogo?, un criado que lo lleva de la mano y lo deja metido en la clase hasta que vuelva a recogerlo.?

A los diez a?os, entra en una nueva etapa de formaci?n. Ahora ya no son preciosamente las historias b?blicas lo que ha de aprender y recordar, sino que entra a saber la tradici?n oral de la Ley, con los innumerables preceptos que los escribas y rabinos hab?an entretejido entorno a la Ley propiamente de Dios:?
-?No hagas esto! ?No hagas aquello! ?Observa el s?bado as?! ?Estos son los animales impuros que no puedes comer!?...?

Esta ense?anza no era nada nueva para Pablo, el cual aprend?a en las clases de muchacho lo que hab?a visto practicar desde siempre en su familia intachable. Aprende la Biblia hebrea y tambi?n la traducci?n griega de los Setenta, que llegar? a sab?rsela y citarla pr?cticamente de memoria.?

Junto a la cultura jud?a, Pablo aprende el griego en el trato con la gente, lengua que despu?s va a dominar a perfecci?n. En ese trato con los dem?s se va infiltrando dentro del muchacho tan despierto lo mucho bueno que atesora la cultura griega. Oye al azar a maestros griegos que repiten dichos de los antiguos fil?sofos. Sabe c?mo se desarrollan las carreras y competencias del circo.?
Se entera de los misterios que practican las otras religiones. No se contamina con nada inmoral, pero se le quedan grabadas en la mente mil maneras de formas sociales dignas de respeto e imitaci?n.?

A la par de esta formaci?n religiosa y humana, Pablo se ejercita en un oficio o profesi?n.?
Los rabinos m?s famosos se gloriaban de ejercer a la vez la profesi?n de Maestros de Israel junto con el oficio de un trabajo manual. Como aquel Doctor de la Ley que llevaba de adorno, colgado de una oreja, un peque?o martillo que acreditaba su labor de carpintero??

Todos los jud?os conoc?an bien algunos principios cl?sicos. Como ?ste: ?Es hermoso el estudio de la Thor?, acompa?ado de una ocupaci?n profana?. Y este otro m?s severo: ?Quien no ense?a a su hijo un oficio, le ense?a a ser ladr?n?.?

Irrenunciable en toda familia jud?a, el trabajo era una cosa sagrada, y Pablo aprendi? lo que era probablemente el oficio de su padre, con taller propio: tejedor de lonas para tiendas de campa?a y piezas duras para vestir, destinadas sobre todo a la gente campesina. Los numerosos reba?os de cabras, que pastaban m?s all? de las monta?as del Tauro, proporcionaban con su pelo r?gido material abundante para aquella industria.?

A los quince a?os se ha de meter Pablo en el estudio de la Biblia con una doctrina ya superior. Y es ahora cuando su padre ─que por lo visto era un jud?o, si no rico, al menos bien acomodado─, le propone al muchacho ir a Jerusal?n, donde est?n las escuelas superiores y m?s acreditadas del juda?smo. Podemos imaginarnos la ilusi?n enorme de Pablo al encontrarse en la Ciudad Santa, en la que escoge la escuela del respetad?simo rabb? Gamaliel, nieto del famoso Hillel, que form? la escuela m?s prestigiosa, m?s moderada y m?s seguida del pueblo.?

Las clases se desarrollaban en casa del Rabino, o m?s bien en la explanada del Templo.?
Sentado el maestro en un pedestal y recostado en la columna, ten?a a sus pies sentados en el suelo a los alumnos que escuchaban atentos, propon?an, discut?an y sacaban sus propias conclusiones. Pablo va a resultar un alumno aplicad?simo y un maestro consumado. La Biblia la va a dominar al dedillo y la va a saber aplicar magn?ficamente en todas sus ense?anzas.?

?Cu?ntos a?os sigui? Pablo en Jerusal?n como disc?pulo de Gamaliel? No lo sabemos. Pablo fue a Jerusal?n algo antes del a?o 20, y estar?a all? unos cinco a?os. Para cuando Jes?s inici? su predicaci?n el a?o 28, Pablo ya hab?a regresado a Tarso; por eso, es dif?cil que Pablo conociera de vista a Jes?s. Pablo volvi? despu?s a la Ciudad Santa como maestro de la Ley, en la cual empezaba a destacar de manera notable. De hecho, vamos a encontrar a Pablo en Jerusal?n, de manera cierta, el a?o 34, cuando la muerte de Esteban.?

Aqu? nos quedamos hoy: con un Pablo jud?o de la di?spora, muy formado en la lengua y cultura griegas, pero, sobre todo, sobresaliente en la cultura hebrea. Hubiese sido un gran Maestro de Israel, de no haber venido despu?s una intervenci?n de Dios tan fuera de serie...?

Pablo era un jud?o excepcional, pero abierto a todos los horizontes del mundo.?

En adelante, vamos a seguir paso a paso las andanzas de este coloso, desde su conversi?n a Cristo hasta que veamos rodar su cabeza por tierra en las afueras de Roma.?

Fuente: Catholic.net?
Autor: Pedro Garc?a. Misionero Claretiano?


Publicado por mario.web @ 21:21
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