Martes, 07 de septiembre de 2010

Un sult?n so?? que hab?a perdido todos los dientes. Despu?s de?
despertar, mand? llamar a un sabio para que interpretara su sue?o.?

- ?Qu? desgracia, Mi Se?or! -exclam? el sabio-, cada diente ca?do?
representa la p?rdida de un pariente de Vuestra Majestad.?

- ?Qu? insolencia! -grit? el sult?n enfurecido-, ?c?mo te atreves a?
decirme semejante cosa? ?Fuera de aqu?!?

Llam? a su guardia y orden? que le dieran al sabio cien latigazos.?

M?s tarde, el sult?n dispuso que le trajesen a otro sabio y le cont?
lo que hab?a so?ado. Este, despu?s de escuchar al sult?n con?
atenci?n, le dijo:?

- ?Excelso Se?or! Gran felicidad os ha sido reservada. El sue?o?
significa que sobrevivir?s a todos vuestros parientes.?

Se ilumin? el semblante del sult?n con una gran sonrisa y orden? que?
le dieran al sabio cien monedas de oro.?

Cuando ?ste sal?a del Palacio, uno de los cortesanos le dijo?
admirado:?

- ?No es posible! La interpretaci? n que hab?is hecho de los sue?os?
es la misma que el primer sabio. No entiendo porqu? al primero le?
pag? con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.?

- Recuerda bien, amigo m?o -respondi? el segundo sabio- que todo?
depende de la forma en el decir... uno de los grandes desaf?os de la?
humanidad es aprender a comunicarse.?

De la comunicaci?n depende, muchas veces, la felicidad o la?
desgracia, la paz o la guerra. Que la verdad debe ser dicha en?
cualquier situaci?n, no cabe duda, mas la forma con que debe ser?
comunicada es lo que provoca en algunos casos, grandes problemas.?

La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos?
contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en?
un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura, ciertamente ser?
aceptada con agrado.?


Publicado por mario.web @ 22:48
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