Mi?rcoles, 08 de septiembre de 2010

Pongan sus vidas muy cerquita de Mar?a. Ella nunca nos puede fallar.
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La fuerza de Mar?a
La fuerza de Mar?a


Pongan sus vidas muy cerquita de Mar?a. Ella nunca nos puede fallar. Recuerden las bodas de Can?; Dios tuvo que adelantar la hora de Cristo para ense?arnos cu?l es la fuerza de Mar?a.?

El plan de Dios para la humanidad incluye muchos mediadores, a lo largo del tiempo, para realizar sus designios de amor y de salvaci?n. El v?rtice de toda mediaci?n entre Dios y los hombres es Jesucristo, el centro de la historia y de los corazones. Los dem?s mediadores ser?n mejores y m?s eficaces cuanto m?s se acerquen y asemejen a El. Entre todos los mediadores de la historia, Mar?a sant?sima es del todo singular, precisamente por ser la creatura m?s cercana y semejante a Jesucristo.?

Muy cerquita de Mar?a. Para los cristianos Mar?a no es el agua, pero s? el ca?o que nos da el Agua de la vida; Mar?a no es el pan, pero s? el horno donde la harina se dora y se convierte en Pan nutricio de vida. Mar?a no es el ?Cordero de Dios?; Ella es la dulce Pastora que lo cuida, defiende y alimenta. Mar?a no es la Luz del mundo, s?lo la l?mpara que sostiene en sus brazos el cirio luminoso de su Hijo. Para estar muy cerca de Jes?s hemos de estar muy cerca de Mar?a. Ella sabe muy bien cu?l es su misi?n: acercar Cristo a los hombres, acercar los hombres a Cristo. Muy cerquita de Mar?a tenemos garantizada la cercan?a de Jes?s.?

Medianera ante Dios. Medianera ante el Padre, junto a su Hijo Jesucristo, a impulsos del Esp?ritu Santo para tender al hombre necesitado un puente de salvaci?n. Medianera de la misericordia y del perd?n de Dios, del arrepentimiento y de la conversi?n del hombre. Medianera noble y amorosa de reconcilaci?n y de reencuentro entre el ofensor y el ofendido, entre el padre amoroso y el hijo pr?digo. ?C?mo goza Mar?a ejerciendo con sus hijos su poder de mediaci?n! Gocemos tambi?n nosotros sintiendo su fuerza mediadora y sabiendo que nunca nos fallar?, que no quedaremos defraudados jam?s por ella.?

La fuerza de Mar?a. La fuerza que Mar?a nos da es constante y duradera, consistente y tenaz, como el amor de una madre. Una fuerza que no le es propia, sino que le viene del Esp?ritu que la posee, pero que sostiene al hombre en la lucha diaria y lo lanza a la batalla con ardor renovado. Ella refuerza la acci?n poderosa de Dios en el coraz?n de los hombres y ayuda a vencer toda debilidad espiritual. Esa fuerza de Mar?a no proviene de su voluntad acerada, de su intrepidez en la acci?n o de su avezada experiencia de la dureza de la vida; brota natural y espont?nea, como un manantial, de la fuerza de la cruz de su Hijo Jesucristo, cruz por Ella compartida el viernes de la pasi?n. Podemos decir en verdad: "La fuerza de Mar?a no es sino la fuerza de Dios".


Publicado por mario.web @ 8:43
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