Mi?rcoles, 08 de septiembre de 2010

F?tima y la visi?n del infierno?

de:?http://www.reinadelcielo.org
Discurso pronunciado por el Padre Marcel Nault en la Conferencia Mundial de Paz de Obispos Cat?licos, en F?tima, Portugal, en el a?o 1992. Este discurso caus? tal impacto que despu?s de la conferencia, algunos Obispos pidieron al Padre Nault que escuchara sus confesiones.

Nuestro Se?or Jesucristo vino a la tierra por un motivo, para salvar a las almas del Infierno. Ense?ar la realidad del Infierno es la tarea m?s importante e ineludible de la Santa Iglesia Cat?lica. Uno de los grandes Padres de la Iglesia, San Juan Cris?stomo, continuamente ense?aba que Nuestro Se?or Jesucristo predicaba con m?s frecuencia sobre el Infierno que sobre el Cielo. Algunos piensan que es mejor predicar sobre el Cielo. No estoy en acuerdo. Predicar sobre el Infierno produce muchas m?s y mejores conversiones que las obtenidas con la mera predicaci?n sobre el Cielo.

San Benito, el fundador de los Benedictinos, al estar viviendo en Roma el Esp?ritu Santo le dijo: "T? vas a perder tu alma en Roma e ir?s al Infierno". ?l dej? Roma y se retir? a vivir en el silencio y la solicitud fuera de Roma para meditar sobre la vida de Jes?s y el Santo Evangelio. San Benito huy? de todas esas ocasiones de pecado de la Roma pagana. ?l or?, se sacrific? por s? mismo y por los pecadores. El Esp?ritu Santo difundi? la noticia de su santidad. Como resultado, la gente lo visitaba para ver, escuchar y seguir su ejemplo y consejo. San Benito se apart? por s? mismo de toda ocasi?n de pecado y alcanz? la santidad. La Santidad atrae a las almas.

?Por qu? piensan que San Agust?n cambi? su vida? ?Por temor al Infierno! Yo predico con frecuencia sobre la tr?gica realidad del Infierno. Es un dogma cat?lico que sacerdotes y obispos ya no predican m?s. El Papa P?o IX, que pronunci? los dogmas de la Infalibilidad del Papa y el de la Inmaculada Concepci?n de Mar?a, y que tambi?n emiti? su famoso S?labo condenatorio contra los errores y herej?as del mundo moderno, sol?a pedir a los predicadores que ense?aran a los fieles con mayor frecuencia sobre las Cuatro Postrimer?as, en especial sobre el Infierno, as? como ?l mismo daba ejemplo predicando. El Papa pidi? esto porque la meditaci?n sobre el Infierno genera santos.

Los santos temen al Infierno

Aqu? nos encontramos con algo curioso, los santos temen ir al Infierno pero los pecadores no sienten tal temor. San Francisco de Sales, San Alfonso Mar?a Liguorio, el Santo Cura de Ars, Santa Teresa de ?vila, Santa Teresita del Ni?o Jes?s, tuvieron miedo de ir al Infierno. San Sim?n Stock, el Superior General del Carmelo, sab?a que sus monjes ten?an miedo de ir al Infierno. Sus monjes ayunaban y hac?an oraci?n. Viv?an recluidos, separados del peligroso mundo dominado por Satan?s. A?n as? ten?an miedo de ir al Infierno. En 1251, Nuestra Se?ora del Monte Carmelo se apareci? en Aylesford, Inglaterra, a San Sim?n Stock. Ella le dijo: "No teman m?s, te entrego una vestidura especial; todo el que muera llevando esta vestidura no ir? al Infierno". Yo llevo puesto mi Escapulario del Carmen bajo mis vestiduras y llevo otro en mi bolsillo porque nunca s? cu?ndo la gente me pedir? que les hable sobre el Infierno o el Escapulario del Carmen.

Mar?a dijo al sacerdote dominico, el beato Al?n de la Roche, "Yo vendr? y salvar? al mundo a trav?s de Mi Rosario y Mi Escapulario". Uno no puede especializarse en todo y ense?ar sobre todo; uno debe elegir. Yo creo que ?sta es la voluntad de Dios: que yo predique sobre el Infierno. Un Mose?or, mi superior hace tiempo, me dijo en una ocasi?n: "Predicas con demasiada frecuencia sobre el Infierno y eso asusta a la gente". ?l agreg?: "Marcel, yo nunca he predicado sobre el Infierno, porque a la gente no le gusta. T? los asustas". En un tono muy amistoso, Monse?or me dijo en su oficina: "Marcel, yo nunca he predicado sobre el Infierno y nunca lo har?, y mira qu? agradable y prestigiada posici?n he alcanzado". Yo guard? un largo silencio, luego lo mire a los ojos. "Monse?or", le dije, "usted est? en la v?a del Infierno para toda la eternidad. Monse?or, usted predica para complacer al hombre, en lugar de predicar para complacer a Cristo y salvar a las almas del Infierno. Monse?or, es un pecado mortal de omisi?n el rehusarse a ense?ar el Dogma Cat?lico sobre el Infierno". Cuando Dios envi? Profetas en el Antiguo Testamento, fue para recordarle al hombre que regresara a la verdad, que regresara a la santidad. Jes?s vino, predic? y envi? a sus Ap?stoles al mundo para predicar el Santo Evangelio. La Serpiente vino y difundi? su veneno a trav?s de herej?as, pero Jes?s envi? a su Amad?sima Madre, la Reina de los Profetas: "Ve a la tierra y destruye las herej?as". Los Padres de la Iglesia han escrito que la Madre de Dios es el martillo de las herej?as. Si se toman el tiempo de estudiar con gran atenci?n el mensaje de Nuestra Se?ora de F?tima, notar?n que es un mensaje de lo m?s tr?gico y profundo, que refleja las ense?anzas del Santo Evangelio.

Las Lecciones dadas en F?tima

El resumen del Mensaje de F?tima es, que el Infierno existe. Que el Infierno es eterno y que iremos ah? si morimos en estado de pecado mortal. "?De qu? le sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde su alma?" Nuestra Se?ora vino y nos dijo que podemos salvarnos a trav?s de sus dos divinos sacramentos de predestinaci?n: el Santo Rosario y el Escapulario del Carmen. Tambi?n manifiesta un ?nfasis especial sobre la Devoci?n a su Inmaculado Coraz?n y la Devoci?n de los Primeros Cinco S?bados. En la primera aparici?n del ?ngel de Portugal en el Cabeco, en mayo de 1916, el ?ngel vino a los tres ni?os y les mostr? c?mo adorar a Dios con la oraci?n: "Dios m?o, yo creo, adoro, espero y Te amo. Te pido perd?n por los que no creen, ni adoran, ni esperan y no Te aman". El ?ngel or? esta oraci?n mientras se postraba con la frente en el suelo. El ?ngel de F?tima les hab?a mostrado a los tres ni?os en el orden de las oraciones, qu? es lo primero. Primero, uno debe adorar a Dios y despu?s orar a los santos. Primero Dios, las criaturas despu?s. El ?ngel de F?tima mostr? al hombre que debe adorar a Dios y orar ante ?l de rodillas. Cuanto m?s conoce el hombre a Dios, m?s se humilla ante Dios su Creador.

El gran Obispo franc?s Bossuet dijo: "El hombre en verdad se engrandece cuando est? de rodillas". S?, el hombre realmente se engrandece cuando se arrodilla ante su Creador y Redentor, Jes?s, en el Sant?simo Sacramento. El ?ngel de F?tima vino a ense?arles a los tres ni?os que nuestro primer deber, de acuerdo con el Primer Mandamiento, es adorar a Dios. En su tercera aparici?n en el Cabeco, el ?ngel de Portugal vino con un C?liz en su mano izquierda y una Hostia en la mano derecha. Los ni?os se preguntaban qu? estaba pasando. El ?ngel milagrosamente suspendi? el C?liz y la Hostia en el aire y se postr? en tierra y recit? una oraci?n Trinitaria de profunda adoraci?n: "Sant?sima Trinidad, Padre, Hijo y Esp?ritu Santo, Te adoro profundamente y Te ofrezco el Precios?simo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparaci?n de todas las ofensas, sacrilegios, abandonos e indiferencias con ?l mismo es ofendido y por los m?ritos infinitos de su Sacrat?simo Coraz?n y por la intercesi?n del Inmaculado Coraz?n de Mar?a, Te pido la conversi?n de los pobres pecadores".

Dios desea que Le adoremos de rodillas. ?Nos arrodillamos en adoraci?n y oraci?n ante Jes?s en el Sant?simo Sacramento? Debemos hacerlo. Cuando los tres Reyes Magos de Oriente fueron a Bel?n y entraron en donde estaba el Ni?o Jes?s, se postraron frente a ?l para adorarlo de rodillas. Tenemos este ejemplo en las Escrituras y del ?ngel de F?tima, que Dios quiere que Le adoremos de rodillas.

El Reforzamiento de los Dogmas Cat?licos

Un a?o m?s tarde, el 13 de mayo de 1917, los ni?os vieron a una jovencita aparecerse ante ellos. Era la primera aparici?n de Nuestra Se?ora. Luc?a le pregunt?: "?De d?nde vienes?" Ella le contest?: "Vengo del Cielo". El Dogma Cat?lico de la existencia del Cielo. Los ni?os preguntaron: "?Iremos al Cielo?" Ella contest?: "S?, ir?n al Cielo". Entonces preguntaron: "?Nuestras dos amiguitas est?n en el Cielo?" Mar?a les contest?: "Una de ellas, s?". Los ni?os preguntaron: "?D?nde est? la otra chica? ?Est? en el Cielo?" Mar?a les contest?: "Ella est? en el Purgatorio y lo estar? hasta el fin del mundo". Esta chica ten?a unos 18 a?os de edad. Un segundo Dogma Cat?lico, el Purgatorio existe y prevalecer? hasta el fin de este mundo. La Madre de Dios no puede mentir. El ?ngel de F?tima ense?? a los tres ni?os c?mo adorar a Dios Padre, Dios Hijo y Dios Esp?ritu Santo. Este es un reforzamiento del Dogma de la Sant?sima Trinidad, el mayor de todos, sin el cual la Cristiandad no podr?a permanecer. Debemos adorar a las Tres personas de la Sant?sima Trinidad.

Una Visi?n del Infierno

El viernes 13 de julio de 1917, Nuestra Se?ora se apareci? en F?tima y les habl? a los tres peque?os videntes. Nuestra Se?ora nunca sonri?. ?C?mo pod?a sonre?r, si en ese d?a les iba a dar a los ni?os la visi?n del Infierno? Ella dijo: "Oren, oren mucho porque muchas almas se van al Infierno". Nuestra Se?ora extendi? sus manos y de repente los ni?os vieron un agujero en el suelo. Ese agujero, dec?a Luc?a, era como un mar de fuego en el que se ve?an almas con forma humana, hombres y mujeres, consumi?ndose en el fuego, gritando y llorando desconsoladamente. Luc?a dec?a que los demonios ten?an un aspecto horrible como de animales desconocidos. Los ni?os estaban tan horrorizados que Luc?a grit?. Ella estaba tan atemorizada que pens? que morir?a. Mar?a dijo a los ni?os: "Ustedes han visto el Infierno a donde los pecadores van cuando no se arrepienten".

Un Dogma Cat?lico m?s, la existencia del Infierno. El Infierno es eterno. Nuestra Se?ora dijo: "Cada vez que recen el Rosario, digan despu?s de cada d?cada: Oh Jes?s m?o, perdona nuestros pecados, l?branos del fuego del Infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las m?s necesitadas de Tu misericordia". Mar?a vino a F?tima como profeta del Alt?simo para salvar a las almas del Infierno. El patrono de todos los pastores, San Juan Mar?a Vianney, sol?a predicar que el mayor acto de caridad hacia el pr?jimo era salvar su alma del Infierno. Y el segundo acto de caridad es el aliviar y librar a las almas de los sufrimientos del Purgatorio. Un d?a en su peque?a iglesia (donde hasta este d?a se conserva su cuerpo incorrupto), un hombre pose?do por el demonio se le acerc? a San Juan Mar?a Vianney y le dijo: "Te odio, te odio porque arrebataste de mis manos a 85 mil almas". Eminencias, Excelencias, Sacerdotes, cuando seamos juzgados por Jes?s, Jes?s nos har? una sola pregunta: "Yo te constitu? Sacerdote, Obispo, Cardenal, Papa, ?cu?ntas almas salvaste del Infierno? San Francisco de Sales, de acuerdo con estad?sticas, ha convertido, y probablemente salvado, a m?s de 75 mil herejes. ?Cu?ntas almas has salvado t?? Cuando leemos a los Padres de la Iglesia, a los Doctores de la Iglesia y a los santos, uno se estremece ante una realidad: todos ellos ense?aron el Evangelio de Jes?s y sobre las Cuatro Postrimer?as: Muerte, Juicio, Infierno y Para?so. Todos han predicado el Dogma Cat?lico del Infierno porque cuando meditamos en el destino de los condenados, no deseamos ir al Infierno. No es mi intenci?n criticar a los Obispos, pero debo confesar esta verdad. En mis 30 a?os de sacerdocio, es triste reconocer que nunca he visto, ni escuchado, que un Obispo, a?n mi Obispo o cualquier otro Obispo, predique el Dogma de la Iglesia Cat?lica Romana sobre el Infierno. Supongo que en sus pa?ses o en otros lugares s? lo hacen, pero en Norteam?rica no es predicado este Dogma de Fe.

Cierto d?a en una catedral le dije a un Obispo: "Su Excelencia, usted realiza bellas meditaciones sobre el Santo Rosario cada noche por la radio. Esto es hermoso. Pero debo preguntarle, por qu? no abrevia un poco su meditaci?n e inserta despu?s de cada decena del Rosario la oraci?n: 'Oh Jes?s m?o, perdona nuestros pecados, l?branos del fuego del Infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las m?s necesitadas de Tu misericordia'. ?Por qu? se reh?sa decir esta peque?a oraci?n despu?s de cada decena, tal como lo pidi? Nuestra Se?ora de F?tima el 13 de julio de 1917, despu?s de que les hab?a mostrado el Infierno a los tres videntes?" El Obispo me dijo: "Mire, a la gente no le gusta que prediquemos sobre el Infierno, la palabra Infierno les asusta."No estamos para predicar lo que complazca a las multitudes sino para salvar sus almas del Infierno, para evitar que vayan al Infierno eternamente. Es probable que esta afirmaci?n no sea aceptada por todos los Obispos pero con frecuencia los oigo rezar el Rosario omitiendo esta oraci?n piadosa para salvar almas del Infierno.

Yo creo que esta peque?a oraci?n de Nuestra Se?ora de F?tima dada a los ni?os el 13 de julio de 1917, es m?s poderosa y m?s placentera a Dios que cualquier meditaci?n por bella que sea, aunque haya sido expresada por un Obispo. Cada uno de nosotros hemos recibido nuestra misi?n de Dios, y creo que Jes?s y Nuestra Se?ora desean que mi misi?n sea que yo predique sobre el Infierno. Por esto es que predico sobre el Infierno. Hay muchas revelaciones que podemos leer en la biograf?a de las almas privilegiadas. Algunas almas que est?n en el Infierno han sido obligadas por Dios a hablarnos para ayudarnos a crecer en nuestra fe. Constituye un pecado mortal de omisi?n el rehusarse a predicar el Dogma Cat?lico sobre el Infierno. Tales almas condenadas han dicho:"Podr?amos soportar estar en el Infierno por mil a?os. Podr?amos soportar estar en el Infierno un mill?n de a?os, si supi?ramos que un d?a dejar?amos el Infierno". Amigos m?os, debemos meditar, no s?lo en el fuego del Infierno, no s?lo en la privaci?n de contemplaci?n de Dios, sino tambi?n en la eternidad del Infierno. Meditar seriamente frente al Sagrario sobre el Dogma Cat?lico sobre el Infierno. Queridos Obispos, ustedes deben predicar por completo el Evangelio de Jes?s, incluyendo la tr?gica realidad del Infierno eterno.

Concepto Her?tico de la Misericordia de Dios

Un sacerdote en una conferencia carism?tica dijo a una multitud de unas 3 mil personas y unos 100 sacerdotes que: "Dios es amor, Dios es misericordia y ver?n su infinita Misericordia en el fin del mundo, cuando Jes?s liberar? a todas las almas del Infierno, a?n a los demonios". Este sacerdote sigue predicando y su Obispo no suspende sus facultades por ense?ar tal herej?a. "Vayan al fuego eterno", dijo Jes?s. Fuego eterno, no fuego temporal. Con mi limitada inteligencia humana me atrevo a hacer una peque?a reflexi?n filos?fica: "Dios es amor. Dios es Nuestro Padre. ?C?mo puede un padre, ?por amor de Dios!, tomar al peque?o Pedro y arrojarlo a un horno ardiente? Es imposible. Es un insulto a Dios, que Es amor". ?Cu?ntas veces han escuchado esto? La verdad, sin embargo, es que el Infierno existe. El Infierno es eterno, y todos iremos al Infierno si morimos en estado de pecado mortal. Yo puedo ir al Infierno. Ustedes pueden ir al Infierno. Si algunos de nosotros morimos en pecado mortal, estaremos en el Infierno por toda la eternidad, ardiendo, llorando y gritando sin consuelo. No por un mill?n de a?os, sino por billones y billones y billones de a?os y m?s all?, por toda la eternidad.

En nuestra vida mortal, ?qui?n no ha cometido un pecado mortal? Un solo pecado mortal no confesado con arrepentimiento, antes de morir, es suficiente para que Jes?s nos arroje al Infierno. Uno de los grandes Padres de la Iglesia, Patr?n de todos los predicadores cat?licos, San Juan Cris?stomo dijo: "Pocos Obispos se salvan y muchos sacerdotes se condenan". Cuando ven?a de Lisboa a F?tima por autob?s, tuve la ocasi?n de predicar a los laicos, sacerdotes y obispos presentes en el autob?s. Les implor?: "Por favor, cuando lleguen a F?tima, por qu? no se animan a hacer una buena confesi?n general de vida. Quiz?s hace diez a?os, quiz?s hace cincuenta, no han tenido el valor de confesar ese pecado grave por verg?enza. Por favor, hagan una confesi?n santa y completa en F?tima antes de su regreso. Hay muchos sacerdotes en F?tima que nunca m?s volver?n a ver hasta que lleguen al Cielo". Yo predico a los Obispos como lo hago con toda persona, porque los Obispos tambi?n tienen un alma que salvar. Y si los Obispos son realmente humildes, aceptar?n la verdad a?n si proviene de un simple y ordinario sacerdote. No nos vayamos de F?tima sin hacer una Santa Confesi?n General.

Un Gran Acto de Caridad

Sus Excelencias, Jes?s nos hizo sacerdotes. Jes?s, Nuestro Se?or, nos escogi? entre millones de hombres para hacernos sacerdotes. Nos hicimos sacerdotes por un motivo: para ofrecer el Santo Sacrificio de la Misa a Dios Padre Todopoderoso, para rezar el Breviario cada d?a y para predicar el Evangelio de Jes?s para salvar las almas del Infierno. Nadie tiene la seguridad de ir al Cielo a menos que haya recibido una revelaci?n privada de Dios como le ocurri? al Buen Ladr?n en la cruz o a los tres videntes de F?tima. ?Por qu? no abrazar los medios seguros que el Cielo nos ha dado, el Santo Rosario ("la devoci?n a Mi Rosario es un signo seguro de predestinaci?n"), el Escapulario del Carmen y el maravilloso Sacramento de la Confesi?n.

Prediquen, mis queridos Obispos, como los hac?an los Padres de la Iglesia. La tarea principal de un Obispo es predicar, no s?lo administrar una di?cesis. La Iglesia necesita ver y escuchar a los Obispos predicando como lo hac?an los Padres de la Iglesia. Si uno solo de ustedes, Obispos presentes aqu? en F?tima, regresara a su di?cesis y en ciertas ocasiones predicara sobre las Cuatro Postrimer?as junto con todo el mensaje de F?tima, qu? gran acto de caridad ser?a para todos sus amados fieles. Con la asistencia del Esp?ritu Santo digan a sus fieles: "Escuchen, mis hermanos en Cristo, yo soy su Obispo, estoy aqu? para salvar su alma del Infierno. Por favor escuchen, acepten y mediten mi ense?anza en este d?a. Ustedes tambi?n, mis amados sacerdotes de mi di?cesis, imiten a su Obispo, y prediquen sobre el Infierno con la autoridad que Jes?s les ha dado. Prediquen cuanto menos una vez al a?o un serm?n completo sobre el Infierno". Si hacen esto, est?n realizando el mayor acto de caridad de su sacerdocio, de su episcopado.

Como mencion? anteriormente, en mis treinta a?os de sacerdocio, nunca he escuchado a un Obispo predicar sobre el Infierno. Cuando deseo encontrar un serm?n sobre el Infierno, me veo obligado a leer a San Juan Cris?stomo, a los Padres de la Iglesia, a los Doctores de la Iglesia y a los santos predicadores. Queridos Obispos, por favor, prediquen sobre el Infierno como lo hizo Jes?s, Nuestra Se?ora de F?tima, los Padres y los Doctores de la Iglesia y salvar?n a muchas almas. Quien salva a un alma, salva a su propia alma. Predicar sobre el Infierno es un gran acto de caridad porque quienes los escuchan creer?n por la autoridad que les confiere la Iglesia. Estas personas rectificar?n su modo de vivir y har?n una santa confesi?n de sus pecados.

El Vestido de Gracia

La gente con frecuencia me pregunta: "?Por qu?, Padre, es que ya no se predica sobre el Escapulario del Carmen? En el pasado recib?amos el Escapulario en nuestra Primera Comuni?n, pero ahora ya no hay m?s bendiciones e imposiciones del Escapulario del Carmen. ?El Escapulario del Carmen sigue siendo v?lido como en el pasado?" S?, el Escapulario del Carmen es v?lido en estos tiempos tambi?n, esta verdad no ha cambiado. El s?bado 13 de octubre de 1917, durante el Milagro del Sol en F?tima, la Virgen Mar?a apareci? ante los tres videntes sosteniendo el Escapulario del Carmen en una de sus manos. La hermana Sor Luc?a dijo: "El Rosario y el Escapulario del Carmen son inseparables". ?Por qu? entonces los sacerdotes ya no predican sobre el Escapulario del Carmen? ?C?mo podr?an hacerlo si deliberadamente reh?san predicar sobre el Infierno? Si nunca predican sobre el Infierno, la gente no creer? en el Infierno y por tal motivo, ?cu?l ser?a el objeto de recibir y llevar consigo el Escapulario del Carmen?

Jes?s dijo: "Si tienen fe, mover?n monta?as". Si tienen fe, convertir?n las almas con la gracia de Dios. Si predican sobre el Infierno con fe, la gente creer? en el Infierno. San Pablo dijo a sus disc?pulos: "Prediquen con convicci?n". Solo pronunciar o leer una homil?a en una iglesia no es predicar. La predicaci?n debe buscar mover las voluntades; la predicaci?n debe motivar a los hombres a cambiar sus vidas para salvar sus almas del Infierno.

La Deserci?n Sacerdotal

Hay cuatro razones principales por las que 75 mil sacerdotes han abandonado el sacerdocio: 1) Porque se han negado a orar cada d?a. 2) Porque no evitaron las ocasiones de pecado y olvidaron que la prudencia es la ciencia de los santos. 3) Porque no tuvieron la humildad y el valor para hacer confesiones santas y completas. Jes?s dijo: "Sin M?, nada pueden realizar." 4) Porque viv?an en pecado mortal y continuaban celebrando. Si un sacerdote est? en estado de pecado mortal y celebra la Santa Misa, es una Misa sacr?lega para ?l. Cuando recibe la Comuni?n en este estado, realiza una Comuni?n sacr?lega. Entonces, ?c?mo puede un sacerdote en estado de pecado mortal predicar bajo la inspiraci?n y la fuerza del Esp?ritu Santo? ?C?mo puede predicar si est? endemoniado? Sacerdotes, vayan y hagan una santa confesi?n y se volver?n en excelentes predicadores. El Esp?ritu Santo les hablar? a ustedes y por medio de ustedes, y salvar?n a miles de almas de ir al Infierno. Un d?a, el Santo Cura de Ars recibi? la visita de un joven sacerdote de una parroquia cercana. Este sacerdote ten?a gran inter?s de conocer personalmente al Cura de Ars. Despu?s del almuerzo, el Cura de Ars le dijo: "?Ser?as tan amable de escuchar mi confesi?n?" El joven sacerdote por poco se cae de su silla ante la s?plica del Cura de Ars de escuchar la confesi?n de este admirable sacerdote con fama de santidad. ?Los Santos se confiesan! Y los que se confiesan se vuelven Santos.

Finalmente, Nuestra Se?ora de F?tima dijo: "Oren, oren mucho y hagan muchos sacrificios porque muchas almas se van al Infierno porque no hay quien ore ni se sacrifique por ellas". Oremos continua y diariamente la oraci?n que Ella nos ense??: "Oh Jes?s m?o, perdona nuestros pecados, l?branos del fuego del Infierno, lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las m?s necesitadas de Tu misericordia".
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?Padre Marcel Nault [1] (1927-1997)?

[1] El 30 de marzo de 1997, domingo de Pascua, a las 12:00 del mediod?a, el Padre Marcel Nault fue llamado de esta vida terrenal a la presencia de Dios a quien ?l am? y sirvi? con profunda devoci?n. Naci? el 3 de marzo de 1927 en Montreal, Qu?bec, Canad? y su vocaci?n fue relativamente tard?a. Se orden? como sacerdote diocesano el 4 de marzo de 1962, un d?a despu?s de su cumplea?os 35.

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Publicado por mario.web @ 9:13
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