Mi?rcoles, 08 de septiembre de 2010

Durante el periodo del "rel?mpago guerrero" de Hitler en Inglaterra y Francia el 24 de mayo de
1940 fue un momento de desespero en que las iglesias en Gran
Breta?a convocaron un d?a nacional de oraci?n.
Se sugiri?
primeramente en abril, pero el Arzobispo de Canterbury se opuso,
afirmando que "no quer?a que el llamado a oraci?n fuera malinterpretado
?", si es que eso tiene sentido alguno.
Pero debido al alarmante
deterioro de la situaci?n militar en Francia, ?l y muchos otros
decidieron que, de hecho, era el momento oportuno para orar. El 23 de
mayo, numerosos l?deres pol?ticos, editores de peri?dicos y el Rey
Jorge VI, hicieron un llamado para el d?a nacional de oraci?n a
efectuarse aquel domingo 26 de mayo.
Nadie se hubiera anticipado a
lo que iba a ocurrir durante esos inolvidables tres d?as. Justo a las
24 horas despu?s del llamado a oraci?n, Adolfo Hitler inexplicablemente
dio ?rdenes a su ej?rcito de detenerse, a?n para sorpresa de sus
propios generales.
Dos d?as m?s tarde, la naci?n se uni? en oraci?n
el 26 de mayo. Las naves de las iglesias se coparon, incluso una gran
concentraci?n de personas en la Catedral de Westminster, en donde el
pueblo ingl?s le suplicaba al Alt?simo de guardar a sus esposos, sus
hijos y sus padres en Dunquerque.
El ex Primer Ministro Neville
Chamberlain escribi? en su diario: ?26 de mayo, el d?a m?s oscuro de
todos... Este es el D?a Nacional de Oraci?n?. En realidad termin?
siendo uno de los d?as m?s culminantes de la guerra.
El ej?rcito de
Hitler permaneci? inm?vil no solamente el 24, el 25 y el 26 de mayo,
pero incre?blemente hasta comienzos de junio. Hasta el d?a de hoy,
nadie sabe a ciencia cierta por qu? El Fuhrer ten?a la victoria en la
palma de su mano, y aun as? impidi? que sus tropas de combate
terminaran su trabajo??
Algunos han especulado que Hitler no quer?a
arriesgar p?rdidas innecesarias en una batalla final. Pero seg?n el
propio Hitler, dijo que quer?a darle a Churchill una ?buena oportunidad
de ?xito?. El sangriento dictador nunca le hab?a dado a
nadie una ?buena oportunidad de ?xito?.
Existe una explicaci?n m?s
valedera. Su ej?rcito fue detenido por la misma mano de Dios que cerr?
la boca de los leones durante la noche de tormento de Daniel.. De la
manera en que el Se?or escuch? las oraciones de los israelitas hace ya
un tiempo, creo que la escuch? cuando cientos de miles de creyentes en
el Reino Unido oraron por una intervenci?n divina.
Por nueve d?as
cr?ticos, los alemanes se conformaron con bombardear Dunquerque desde
el aire y a distancia. Mientras tanto, botecitos y yates que partieron
de Inglaterra en viajes de rescate, pudieron traer de nuevo a casa
336.000 soldados y llevarlos a salvo hasta su madre patria.
Los
ingleses se llenaron de asombro y de j?bilo. El General Ironside
escribi?: ?A?n sigo sin entender c?mo fue que los alemanes permitieron
que sac?ramos nuestras tropas de esta manera. Es algo casi fant?stico
que pudi?ramos hacerlo a la faz de todo el bombardeo y disparos?.
Alexander Cadogen, Sub-Secretario Permanente de la Oficina de
Relaciones Exteriores, titul? a la evacuaci?n como ?maravillosa? y de
?un milagro?.
El autor de "Cinco D?as en Londres", John Lukacs,
escribi? lo siguiente: ?Churchill tuvo ?xito debido a su resoluci?n y,
perm?tanme a?adir, a la voluntad de Dios, a la cual como cualquier ser
humano, Churchill fue mero instrumento. Por seguro que no era un santo,
ni religioso, y por supuesto lleno de faltas. A?n as? sucedi?.


Publicado por mario.web @ 9:25
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