Viernes, 10 de septiembre de 2010

El sacerdote engendra en la fe por las aguas del Bautismo, nutre con el alimento espiritual de la Palabra de Dios; de ah? que cari?osamente llamemos al sacerdote ?padre?

La paternidad no se refiere exclusivamente a la capacidad generativa que posee el hombre en su funci?n biol?gica de procrear hijos; es, tambi?n, una forma de proyectar el conjunto de afectos, valores, virtudes y expresiones propias de un var?n que est? al frente de una familia o de una comunidad, al hacerse responsable de la misma.

El celibato que viven los sacerdotes cat?licos, asumido con autenticidad y entendido como la total disposici?n de servir al Pueblo de Dios sin m?s compromiso material o terrenal (negocio, familia, asuntos pol?ticos, etc?tera), es un estado id?neo para vivir a plenitud la paternidad espiritual expresada mediante una profunda entrega y asistencia a los fieles, que son sus ?hijos?, a los que el sacerdote engendra en la fe por las aguas del Bautismo, nutre con el alimento espiritual de la Palabra de Dios y de la Eucarist?a; los ve crecer, los acompa?a, los escucha y les brinda lo necesario para lograr su integridad moral; de ah? que, cari?osamente, ?stos llamen al sacerdote ?padre?, por ser quien provee espiritualmente a todos y cada uno de los miembros de la gran familia que tiene encomendada.

As? entendida la paternidad espiritual, se hace evidente la gran fecundidad de que es capaz un sacerdote, dejando en claro que el no ejercer su genitalidad con miras a la procreaci?n (exclusiva del Matrimonio), no disminuye su potencial paternal, antes bien, ?ste se desarrolla de forma m?s profunda, al fijar toda su atenci?n en su familia espiritual. Adem?s, solamente puede asumir las funciones de padre espiritual aquel que ha asimilado primero el amor pleno y desinteresado hasta el sacrificio, disposici?n propia de un padre en el orden de la naturaleza. Por lo tanto, es justo no s?lo honrar a quien engendra la vida corporal, sino tambi?n recordar a aquellos hombres que, entreg?ndose a los dem?s, comunican la vida de Dios.
Elevemos una plegaria pidiendo a Dios Padre que bendiga y conserve en su delicado ministerio a estos aut?nticos padres.

? Adri?n Ramos Ruelas / David Benjam?n Mart?n del Campo
1? de Teolog?a, Seminario Mayor de Guadalajara, Mexico


Publicado por mario.web @ 4:03
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