Viernes, 10 de septiembre de 2010

(Una historia que cuestiona el olvido de Dios)

Tuve un sue?o, Jos?.... no lo pude comprender, realmente no, pero creo que se trataba del nacimiento de nuestro Hijo; creo que si era acerca de eso. La gente estaba haciendo los preparativos con seis semanas de anticipaci?n. Decoraban las casas y compraban ropa nueva.Sal?an de compras muchas veces y adquir?an elaborados regalos. Era muy peculiar, ya que todos los regalos no eran para nuestro Hijo. Los envolv?an con hermosos papeles y los ataban con preciosos mo?os, todo lo colocaban debajo de un ?rbol. Si, un ?rbol, Jos?, dentro de una casa.

Esta gente estaba decorando el ?rbol tambi?n. Las ramas llenas de esferas y adornos que brillaban. Hab?a una figura en lo alto del ?rbol, me parec?a ver una estrella o un ?ngel, oh! Era verdaderamente hermoso.Toda la gente estaba feliz y sonriente. Todos estaban emocionados por los regalos; se los intercambiaban unos con otros Jos?, pero, no qued? alguno para nuestro Hijo.

Sabes, creo que ni siquiera lo conocen, pues nunca mencionaron su nombre; ?no te parece extra?o que la gente se meta en tantos problemas para celebrar el cumplea?os de alguien que ni siquiera conocen?.Tuve la extra?a sensaci?n de que si nuestro Hijo hubiera estado en la celebraci?n, hubiese sido un intruso solamente. Todo estaba tan hermoso Jos? y todos tan felices, pero yo sent? enormes ganas de llorar. Que tristeza para Jes?s no querer ser deseado en su propia fiesta de cumplea?os. Estoy contenta porque s?lo fue un sue?o, pero que terrible Jos?, si esto hubiera sido realidad.

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Carta de Jes?s



(Una historia sobre el verdadero sentido de la Navidad)


Querido Amigo:

Hola, te amo mucho. Como sabr?s, nos estamos acercando otra vez a la fecha en que festejan mi nacimiento. El a?o pasado hicieron una gran fiesta en mi honor y me da la impresi?n que este a?o ocurrir? lo mismo. A fin de cuentas ?llevan meses haciendo compras para la ocasi?n y casi todos los d?as han salido anuncios y avisos sobre lo poco que falta para que llegue!

La verdad es que se pasan de la raya, pero es agradable saber que por lo menos un d?a del a?o, piensan en m?. Ha transcurrido ya mucho tiempo cuando comprend?an y agradec?an de coraz?n lo mucho que hice por toda la humanidad. Pero hoy en d?a, da la impresi?n de que la mayor?a de la gente apenas si sabe por qu? motivo se celebra mi cumplea?os.

Por otra parte, me gusta que la gente se re?na y lo pase bien y me alegra sobre todo que los ni?os se diviertan tanto; pero a?n as?, creo que la mayor parte no sabe bien de qu? se trata. ?No te parece?

Como lo que sucedi?, por ejemplo, el a?o pasado: al llegar el d?a de mi cumplea?os, hicieron una gran fiesta, pero ?Puedes creer que ni siquiera me invitaron? ?Imag?nate! ?Yo era el invitado de honor! ?Pues se olvidaron por completo de m?!.

Resulta que hab?an estado prepar?ndose para las fiestas durante dos meses y cuando lleg? el gran d?a me dejaron al margen. Ya me ha pasado tant?simas veces que lo cierto es que no me sorprendi?.

Aunque no me invitaron, se me ocurri? colarme sin hacer ruido. Entr? y me qued? en mi rinc?n. ?Te imaginas que nadie advirti? siquiera mi presencia, ni se dieron cuenta de que yo estaba all??. Estaban todos bebiendo, riendo y pas?ndolo en grande, cuando de pronto se present? un hombre gordo vestido de rojo y barba blanca postiza, gritando: "?jo, jo, jo!". Parec?a que hab?a bebido m?s de la cuenta, pero se las arregl? para avanzar a tropezones entre los presentes, mientras todos los felicitaban. Cuando se sent? en un gran sill?n, todos los ni?os, emocionad?simos, se le acercaron corriendo y diciendo: ?Santa Clos! ?C?mo si ?l hubiese sido el homenajeado y toda la fiesta fuera en su honor!

Aguant? aquella "fiesta" hasta donde pude, pero al final tuve que irme. Caminando por la calle me sent? solitario y triste. Lo que m?s me asombra de c?mo celebra la mayor?a de la gente el d?a de mi cumplea?os es que en vez de hacer regalos a m?, ?se obsequian cosas unos a otros! y para colmo, ?casi siempre son objetos que ni siquiera les hacen falta!

Te voy a hacer una pregunta: ?A t? no te parecer?a extra?o que al llegar tu cumplea?os todos tus amigos decidieron celebrarlo haci?ndose regalos unos a otros y no te dieran nada a t?? ?Pues es lo que me pasa a m? cada a?o!

Una vez alguien me dijo: "Es que t? no eres como los dem?s, a ti no se te ve nunca; ?C?mo es que te vamos a hacer regalos?". Ya te imaginar?s lo que le respond?.

Yo siempre he dicho "Pues regala comida y ropa a los pobres, ayuda a quienes lo necesiten. Ve a visitar a los hu?rfanos, enfermos y a los que est?n en prisi?n!". Le dije: "Escucha bien, todo lo que regales a tus semejantes para aliviar su necesidad, ?Lo contar? como si me lo hubieras dado a m? personalmente! " (Mateo 25,34-40).

Muchas personas en esta ?poca en vez de pensar en regalar, hacen bazares o ventas de garaje, donde venden hasta lo que ni te imaginas con el fin de recaudar hasta el ?ltimo centavo para sus nuevas compras de Navidad.

Y pensar todo el bien y felicidad que podr?an llevar a las colonias marginadas, a los orfanatorios, asilos, penales o familiares de los presos.

Lamentablemente, cada a?o que pasa es peor. Llega mi cumplea?os y s?lo piensan en las compras, en las fiestas y en las vacaciones y yo no pinto para nada en todo esto. Adem?s cada a?o los regalos de Navidad, pinos y adornos son m?s sofisticados y m?s caros, se gastan verdaderas fortunas tratando con esto de impresionar a sus amistades.

Esto sucede inclusive en los templos. Y pensar que yo nac? en un pesebre, rodeado de animales porque no hab?a m?s.

Me agradar?a much?simo m?s nacer todos los d?as en el coraz?n de mis amigos y que me permitieran morar ah? para ayudarles cada d?a en todas sus dificultades, para que puedan palpar el gran amor que siento por todos; porque no s? si lo sepas, pero hace 2 mil a?os entregu? mi vida para salvarte de la muerte y mostrarte el gran amor que te tengo.

Por eso lo que pido es que me dejes entrar en tu coraz?n. Llevo a?os tratando de entrar, pero hasta hoy no me has dejado. "Mira yo estoy llamando a la puerta, si alguien oye mi voz y abre la puerta, entrar? en su casa y cenaremos juntos". Conf?a en m?, aband?nate en m?. Este ser? el mejor regalo que me puedas dar. Gracias


Tu amigo
Jes?s


Publicado por mario.web @ 5:51
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