Martes, 14 de septiembre de 2010

En el camino de la globalizaci?n en que nos hallamos. Se escriben, oyen y publican las teor?as m?s peregrinas, dentro y fuera del ?mbito eclesial. Una de ellas, es la asi denominada ?Moral de consenso?.

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Hace poco, en un colegio de religiosas de Madrid, se convoc? una reuni?n de padres de alumnas a una disertaci?n dada por una figura relevante del pensamiento filos?fico actual, don Jose A. Marina, en el transcurso de la cual abog? ?hablando de los derechos humanos- por una moral de consenso entre los diversos estados y estamentos de la sociedad, como base de una convivencia pacifica y civilizada.

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Entre los oyentes estaba un catedr?tico de filosofia, cat?lico practicante, don Angel Gutierrez, que en el turno de di?logo desmont?, uno por uno, los argumentos inconsistentes del ponente.

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Para construir una moral s?lida y aceptable por todos y no sujeta a los vaivenes del tiempo, personas o circunstancias, se precisa algo mas que el mero consenso de las partes.? Se necesitan unas referencias claras que provienen de la naturaleza o de la Religion? revelada por el unico Dios vivo y verdadero?. La argumentaci?n era aplastante: En el caso de los derechos humanos, al decidir, por ejemplo, sobre los valores de la tolerancia, de la libertad o de la paz, ?como ponerse de acuerdo si cada persona, cada grupo, cada sociedad o nacion, las entienden de diverso modo y sentido?. Esta manera de proceder, nos conducir?a inevitablemente al mero subjetivismo, al anarquismo o al puro relativismo.

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Y es que en esto, como en tantas otras cosas que aparentan novedosas, el cambio que se pretende, no siempre es, ni mucho menos, se?al de progresismo sino de confusionismo.

Autor: Padre Miguel Rivilla San Martin


Publicado por mario.web @ 8:55
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