Martes, 14 de septiembre de 2010

El sacerdote anunci? que el domingo siguiente ir?a a la iglesia el mism?simo Jesucristo en persona y, l?gicamente, la gente acudi? en tropel a verlo. Todo el mundo esperaba que predicara, pero ?l, al ser presentado, se limit? a sonre?r y dijo: "Hola".
?
Todos, y en especial el sacerdote, le ofrecieron su casa para que pasara aquella noche, pero ?l rehus? cortesmente todas las invitaciones y dijo que pasar?a la noche en la iglesia.
?
Todos pensaron que era apropiado.
?
A la ma?ana siguiente, a primera hora, sali? de all? antes de que abrieran las puertas del templo. Y cuando llegaron el sacerdote y el pueblo, descubrieron horrorizados que su iglesia hab?a sido profanada: las paredes estaban llenas de "pintadas" con la palabra "?Cuidado!". No hab?a sido respetado ni un solo lugar de la iglesia: puertas y ventanas, columnas y p?lpito, el altar y hasta la Biblia que descansaba sobre el atril.
?
En todas partes "?Cuidado!", pintado con letras grandes o con letras peque?as, con pincel o aerosol, y en todos los colores imaginables.
?
Dondequiera que uno mirara, pod?a ver la misma palabra: "?Cuidado!".
?
Ofensivo. Irritante. Desconcertante. Fascinante. Aterrador. ?De qu? se supon?a que hab?a que tener cuidado? No dec?a. Tan s?lo dec?a "?Cuidado!".
?
El primer impulso de la gente fue borrar todo rastro de aquella profanaci?n, de aquel sacrilegio. Y si no lo hicieron, fue ?nicamente por la posibilidad de que aqu?llo hubiera sido obra del propio Jes?s.
?
Y aquella misteriosa palabra, "?Cuidado!", comenz?, a partir de entonces, a surtir efecto en los feligreses cada vez que acud?an a la iglesia. Comenzaron a tener cuidado con las Escrituras y consiguieron servirse de ellas sin caer en el fanatismo. Comenzaron a tener cuidado con los sacramentos y lograron santificarse sin incurrir en la superstici?n. El sacerdote comenz? a tener cuidado con su poder sobre los fieles y aprendi? a ayudarles sin necesidad de controlarlos. Y todo el mundo empez? a tener cuidado con esa forma de religi?n que convierte a los incautos en santurrones. Comenzaron a tener cuidado con la legislaci?n eclesi?stica y aprendieron a observar la ley sin dejar de ser compasivos con los d?biles. Comenzaron a tener cuidado con la oraci?n y ?sta dej? de ser un impedimento para adquirir confianza en s? mismos.
?
Comenzaron, incluso, a tener cuidado con sus ideas sobre Dios y aprendieron a reconocer su presencia fuera de los estrechos l?mites de la Iglesia. Actualmente la palabra en cuesti?n, que entonces fue motivo de esc?ndalo, aparece inscripta en la parte superior de la entrada de la iglesia y si pasas por all? de noche, puedes leerla en un enorme cartel de luces multicolores.
?
De la Revista Dialogos
Mar?a In?s Casal?


Publicado por mario.web @ 9:35
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios