Martes, 14 de septiembre de 2010

Cada d?a resulta m?s f?cil comunicarse

con los hombres; pero, ?y con Dios?

Aqu? tienes algunas reglas para llamarle

y contar con ?l, cuando desees:

Una conversaci?n telef?nica con Dios

no es un mon?logo; no hables sin parar,

escucha al que habla al otro lado.

Si la conversaci?n se interrumpe,

comprueba si has sido t? el causante del corte.

No adoptes la costumbre de llamar

s?lo en casos de urgencia.

Eso no es trato de amigos.

No seas taca?o, no llames s?lo

a las horas de ?tarifa reducida?,

es decir, cuando toca o en fines de semana.

Una llamada breve en cualquier momento

del d?a ser?a realmente ideal.

Las llamadas son gratuitas

y no pagan impuestos.

No olvides decirle a Dios que te deje

en el contestador todos los mensajes

que quiera y cuando quiera.

Toma detallada nota de las indicaciones

que ?l te diga, para que no las eches en olvido.

Si a pesar del cumplimiento de estas reglas,

la comunicaci?n se torna dif?cil, dir?gete

con toda confianza a las oficinas

del Esp?ritu Santo: ?l restablecer?,

con seguridad, la comunicaci?n.

Si tu tel?fono no funciona, ll?valo al taller

de reparaci?n que lleva por nombre

?Confesi?n & Perd?n?. All? todas las reparaciones

son gratuitas y tienen una garant?a de por vida.


Publicado por mario.web @ 9:36
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