Martes, 14 de septiembre de 2010

Por Tom?s de Kempis, del libro Imitaci?n de Cristo

Libro segundo: De la conversi?n interior
Del Amor a la Santa Cruz de Cristo.

1. Jesucristo tiene ahora muchos amadores de su reino celestial, mas muy pocos que lleven su cruz.

Tiene muchos que desean la consolaci?n, y muy pocos que quieran la tribulaci?n.

Muchos compa?eros halla para la mesa, y pocos para la abstinencia.

Todos quieren gozar con ?l, mas pocos quieren sufrir algo por ?l.

Muchos siguen a Jes?s hasta el partir del pan, mas pocos hasta beber el c?liz de la pasi?n.

Muchos honran sus milagros, mas pocos siguen el vituperio de la cruz.

Muchos aman a Jes?s, cuando no hay adversidades.

Muchos le alaban y bendicen en el tiempo que reciben de ?l algunas consolaciones: mas si Jes?s se escondiese y los dejase un poco, luego de quejar?an o desesperar?an mucho.

2. Mas los que aman a Jes?s, por el mismo Jes?s, y no por alguna propia consolaci?n suya, bend?cenle en toda la tribulaci?n y angustia del coraz?n, tan bien como en consolaci?n.

Y aunque nunca m?s les quisiese dar consolaci?n, siempre le alabar?an, y le querr?an dar gracias.

3. ?Oh! ?Cu?nto puede el amor puro de Jes?s sin mezcla del propio provecho o amor!

?No se pueden llamar propiamente mercenarios los que siempre buscan consolaciones?

?No se aman a s? mismos m?s que a Cristo, los que de continuo piensan en sus provechos y ganancias?

?D?nde se hallar? alguno tal, que quiera servir a Dios de balde?

4. Pocas veces se halla ninguno tan espiritual, que est? desnudo de todas las cosas.

Pues ?qui?n hallar? el verdadero pobre de esp?ritu y desnudo de toda criatura?

Es tesoro inestimable y de lejanas tierras.

Si el hombre diere su hacienda toda, a?n no es nada.

Si hiciere gran penitencia, a?n es poco.

Aunque tenga toda la ciencia, a?n est? lejos: y si tuviere gran virtud y muy ferviente devoci?n, a?n le falta mucho; le falta cosa que le es m?s necesaria.

Y esta ?cu?l es? Que dejadas todas las cosas, deje a s? mismo y salga de s? del todo, y que no le quede nada de amor propio.

Y cuando ha hecho todo lo que conociere que debe hacer, a?n piense no haber hecho nada.

5. No tenga en mucho que le puedan estimar por grande, mas ll?mese en la verdad siervo sin provecho, como dice Jesucristo.

Cuando hubiereis hecho todo lo que os est? mandado, a?n decid: Siervos somos sin provecho.

Y as? podr?s ser pobre y desnudo de esp?ritu, y decir con el profeta: Porque uno solo y pobre soy.

Ninguno todav?a hay m?s rico, ninguno m?s poderoso, ninguno m?s libre, que aquel que sabe dejarse a s? y a toda cosa, y ponerse en el m?s bajo lugar.



Publicado por mario.web @ 11:53
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