Mi?rcoles, 15 de septiembre de 2010

Como el grito de los centinelas contra la fila de los prisioneros de guerra: "En marcha", "Adelante".

No nos podemos detener, Se?or. Y el coraz?n quisiera quedarse aqu?, sobre este ?xito, entre estas personas que han recibido tu Paz por nuestra mano. "Adelante".

Nuestra vida de ?xodo total; somos n?madas del Absoluto. No tenemos m?s hogar que tu regazo de misterio y de fe.

A nuestro paso encendemos la esperanza y tambi?n el amor; pero nosotros seguimos solitarios, encauzando todo el amor hacia Ti.

Danos fuerza para seguir caminando sedientos por este interminable arenal, sin pararnos en tantos oasis. "Adelante", bajo tu sol abrasador.

Otros, tal vez, podr?n darte el coraz?n de golpe, y encerrar el universo en un par?ntesis colosal; pero, nosotros no. Debemos ir con el coraz?n en la mano para enjugar l?grimas y resta?ar heridas. Hemos de entregarnos y decir siempre: "Adi?s", amar profundamente pero siempre en marcha.

Te ofrecemos esta m?stica ardiente del eterno "Adelante", hasta que llegues T?; hasta que T? detengas esta peregrinaci?n, m?s all? del desierto, y dejemos la tienda trashumante para fijarnos en tu Ciudad (Apoc. 21, 2-4).

Ven, Se?or Jes?s (Apoc. 22,20), y que tu descanso suprima este inacabable "Adelante".


Publicado por mario.web @ 8:25
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