Mi?rcoles, 15 de septiembre de 2010

Una tarde primaveral, cuando germinaban las cosechas y los ?rboles se poblaban de frutos, quiso Dios recostarse sobre la hierba del Para?so y descansar. El cielo acog?a a su Se?or brillando con una intensa luz, y las aves, los ciervos y los dem?s animales del valle se vest?an de simpat?a para agradar a su creador. Dios amaba cuanto hab?a hecho, y sonre?a.

Cierto d?a, una rama reci?n florecida, interrumpi? su divina quietud para decirle: "Amado Se?or, cuando te vas, ninguna criatura del valle sabe amarnos como t?. ?No ser?a conveniente crear al hombre? ?l dirigir? nuestro destino, mantendr? virgen la naturaleza, preserv?ndola de los desastres, impedir? las muertes, erradicar? el hambre y siempre defender? la justicia".

A Dios le pareci? buena la idea, aunque un poco dif?cil de llevarla a cabo, porque semejante criatura corr?a el inminente peligro de considerarse due?o absoluto de la creaci?n y de erigirse en su dios. Por ese motivo, ?l quiso hacer al hombre limitado.?

Con este fin eligi? un limo que nac?a a orillas del E?frates. Era muy fino y delicado, d?bil como los sentimientos humanos y moldeables como su inteligencia. El hombre, hecho del barro de la tierra, ser?a, siempre, puro barro.

Y cuando Dios hundi? su mano en el barro para tomar un pu?ado consistente, un cangrejo que estaba enterrado le clav? las pinzas. Dios dio un grito de dolor, y unas gotas de sangre salieron de sus dedos.?

La sangre divina empap? el barro; lo m?s despreciable y d?bil se impregnaba con lo m?s valioso e infinito. Pero el barro humano, unido con la sangre divina, era un sustrato desproporcionado para moldear al hombre, precisamente por los peligros de la vanidad. Entonces se le ocurri? a Dios una brillante idea: "Hagamos con mi sangre y el barro el coraz?n de la madre".

As? hizo Dios correr su sangre divina por las venas de las madres de los hombres. Por eso, nuestras vidas nunca son solitarias, porque siempre habita en cada hombre y mujer el coraz?n de su madre.
l No permitas una crisis existencial en tu vida. No ahogues tu personalidad. Crece, manifi?state, s? libre, abre puertas y caminos, descubre las pautas de conducta para madurar como persona y ser libre.
l Ser uno mismo es lo m?s bello del vivir, es sentir la emoci?n de la existencia, es decidir, acertar y equivocarse.
l La conciencia serena y libre es el mayor tesoro que pudieras alcanzar.
l La obediencia y la docilidad no anulan tu libertad, pues cuando el mandato se hace con amor, mirando el bien de la persona, el alma no sufre, se perfecciona.?


Publicado por mario.web @ 8:56
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