Mi?rcoles, 15 de septiembre de 2010

Evangelio:?Lc 2,33-35
En aquel tiempo, el padre y la madre del ni?o estaban admirados de las palabras que les dec?a Sime?n. ?l los bendijo, y a Mar?a, la madre de Jes?s, le anunci?: ?Este ni?o ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocar? contradicci?n, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones. Y a ti, una espada te atravesar? el alma?.

Oraci?n introductoria:
Dios m?o, ?qu? gran misterio de amor se nos propone hoy a nuestra contemplaci?n! Cristo venci? el pecado con la omnipotencia de su amor. Ese amor fue lo que impuls? a Cristo a morir por nosotros. S?lo el amor nos hace llegar al cielo. Y t?, Mar?a, entraste al cielo detr?s de tu Hijo, despu?s de haber sido asociada a su pasi?n y sufrimiento. Mar?a, hoy te invoco y te pido tu ayuda para hacer una buena oraci?n.

Petici?n:
Mar?a, refugio de los pecadores, ruega por nosotros.

Meditaci?n:
?Hoy, al celebrar la memoria de Nuestra Se?ora de los Dolores, contemplamos a Mar?a que comparte la compasi?n de su Hijo por los pecadores (?). Al pie de la Cruz se cumple la profec?a de Sime?n de que su coraz?n de madre ser?a traspasado (cf. Lc 2,35) por el suplicio infligido al Inocente, nacido de su carne. Igual que Jes?s llor? (cf. Jn 11,35), tambi?n Mar?a ciertamente llor? ante el cuerpo lacerado de su Hijo. Sin embargo, su discreci?n nos impide medir el abismo de su dolor; la hondura de esta aflicci?n queda solamente sugerida por el s?mbolo tradicional de las siete espadas. Se puede decir, como de su Hijo Jes?s, que este sufrimiento la ha guiado tambi?n a Ella a la perfecci?n (cf. Hb 2,10), para hacerla capaz de asumir la nueva misi?n espiritual que su Hijo le encomienda poco antes de expirar (cf. Jn 19,30): convertirse en la Madre de Cristo en sus miembros (?). Mar?a est? hoy en el gozo y la gloria de la Resurrecci?n. Las l?grimas que derram? al pie de la Cruz se han transformado en una sonrisa que ya nada podr? extinguir, permaneciendo intacta, sin embargo, su compasi?n maternal por nosotros? (Benedicto XVI, 15 de septiembre de 2008).

Reflexi?n apost?lica:
Todos experimentamos que en nuestro camino, no faltan dificultades y problemas, en la vida se presentan situaciones de sufrimiento y de dolor, momentos dif?ciles de comprender y aceptar. Pero con la fe, todo adquiere un valor. Cada cruz, acogida con paciencia y ofrecida a Dios, es una ayuda espiritual. En este mundo estamos de paso, y necesitamos ser purificados para ser asociados a la pasi?n de Cristo y as? entrar un d?a en el cielo.

Prop?sito:
Vivir hoy con esp?ritu de sacrificio, ofreci?ndole peque?as renuncias y mortificaciones a Dios por los pecadores.

Di?logo con Cristo:
Jes?s, ay?dame a hacer de mi existencia una ofrenda agradable a ti, un sacrificio voluntario de amor, que gane frutos de salvaci?n para m? mismo y para las almas m?s necesitadas de tu perd?n y de tu misericordia.

15/09/2010

?No todo fue claro y preciso para Mar?a; Ella, como todos nosotros, tuvo que peregrinar en el claroscuro de la fe, y su fe fue puesta a prueba muchas veces??(Cristo al centro, n. 1496).?

http://meditaciones.regnumchristi.org/


Publicado por mario.web @ 11:58
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