Mi?rcoles, 20 de octubre de 2010

Evangelio:?Lc 5,1-11
En aquel tiempo, Jes?s estaba a orillas del lago de Genesaret y la gente se agolpaba en torno suyo para o?r la Palabra de Dios. Jes?s vio dos barcas que estaban junto a la orilla. Los pescadores hab?an desembarcado y estaban lavando las redes. Subi? Jes?s a una de las barcas, la de Sim?n, le pidi? que la alejara un poco de tierra, y sentado en la barca, ense?aba a la multitud. Cuando acab? de hablar, dijo a Sim?n: ?Lleva la barca mar adentro y echen sus redes para pescar?. Sim?n replic?: ?Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada; pero, confiado en tu palabra echar? las redes?. As? lo hizo y cogieron tal cantidad de pescados, que las redes se romp?an. Entonces hicieron se?as a sus compa?eros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a ayudarlos. Vinieron ellos y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hund?an. Al ver esto, Sim?n Pedro se arroj? a los pies de Jes?s y le dijo: ??Ap?rtate de m?, Se?or, porque soy un pecador!?. Porque tanto ?l como sus compa?eros estaban llenos de asombro, al ver la pesca que hab?an conseguido. Lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran compa?eros de Sim?n. Entonces Jes?s le dijo a Sim?n: ?No temas; desde ahora ser?s pescador de hombres?. Luego llevaron las barcas a tierra, y dej?ndolo todo, lo siguieron.

Oraci?n introductoria:
Se?or, al comenzar esta meditaci?n me dan deseos de decirte como Sim?n Pedro: ??Ap?rtate de m?, Se?or, porque soy un pecador!? Sin embargo, T? te acercas a m?, me levantas y me animas a no temer. Dame la fuerza para desprenderme de la barca de mis cosas, de mis proyectos y de mi yo, para dejarlo todo y seguirte.

Petici?n:
Jes?s, ?hazme un pescador de hombres!

Meditaci?n:
?Jes?s invit? a Sim?n a remar mar adentro. Y Sim?n, que todav?a no se llamaba Pedro, dio aquella admirable respuesta: ?Maestro, por tu palabra echar? las redes?. Se le confi? entonces la misi?n: ?No temas, desde ahora ser?s pescador de hombres? (Lc 5, 1.11). Tambi?n hoy se dice a la Iglesia y a los sucesores de los ap?stoles que se adentren en el mar de la historia y echen las redes, para conquistar a los hombres para el Evangelio, para Dios, para Cristo, para la vida verdadera. (?). As? es, en verdad: nosotros existimos para ense?ar Dios a los hombres. Y ?nicamente donde se ve a Dios, comienza realmente la vida. S?lo cuando encontramos en Cristo al Dios vivo, conocemos lo que es la vida. No somos el producto casual y sin sentido de la evoluci?n. Cada uno de nosotros es el fruto de un pensamiento de Dios. Cada uno de nosotros es querido, cada uno es amado, cada uno es necesario. Nada hay m?s hermoso que haber sido alcanzados, sorprendidos, por el Evangelio, por Cristo. Nada m?s bello que conocerle y comunicar a los otros la amistad con ?l? (Benedicto XVI, 24 de abril de 2005).

Reflexi?n apost?lica:
Todos los cat?licos estamos llamados a ser como Pedro, pescadores de hombres, hemos de atraer a muchos otros al seguimiento de Cristo. Como miembros del Regnum Christi ayud?monos unos a otros a perseverar en la fe.

Prop?sito:
Convertirme yo tambi?n en ?pescador de hombres? invitando al menos a una persona a acercarse a Jesucristo y a la Iglesia.

Di?logo con Cristo:
Jes?s, conc?deme tener una experiencia similar a la de Pedro. Ay?dame a creer en tu llamado, a pesar de mi indignidad. Conc?deme darte un s? generoso y perseverante para convertirme en tu ap?stol.

?El conocimiento de Cristo nos ha de llevar al amor, y el amor a su imitaci?n? (Cristo al centro, n. 286).

02/09/2010

http://meditaciones.regnumchristi.org/


Publicado por mario.web @ 10:01
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios