Mi?rcoles, 20 de octubre de 2010

Evangelio:?Lc 6,12-19
Por aquellos d?as, Jes?s se retir? al monte a orar y se pas? la no che en oraci?n con Dios.
Cuando se hizo de d?a, llam? a sus disc?pulos, eligi? a doce de entre ellos y les dio el nombre de ap?stoles. Eran Sim?n, a quien llam? Pedro, y su hermano Andr?s; Santiago y Juan; Felipe y Bartolom?; Mateo y Tom?s; Santiago, el hijo de Alfeo, y Sim?n, llamado el Fa n?tico; Judas, el hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que fue el traidor. Al bajar del monte con sus disc?pulos y sus ap?stoles, se detuvo en un llano. All? se encontraba mucha gente, que hab?a venido tanto de Judea y Jerusal?n, como de la costa, de Tiro y de Sid?n. Hab?an venido a o?rlo y a que los curara de sus enfermedades; y los que eran atormentados por esp?ritus inmundos quedaban curados. Toda la gente procuraba tocarlo, porque sal?a de ?l una fuerza que sanaba a todos.

Oraci?n introductoria:
Se?or, as? como T? te retiraste al monte orar y pasaste la noche en oraci?n, quiero yo tambi?n retirarme al monte de mi alma para escuchar tu voz, para pasar estos minutos sumido en completo di?logo contigo. En el silencio de mi coraz?n quiero escuchar tu voz que me llama por mi nombre y me escoge para trabajar por tu Reino. Y al salir de esta oraci?n, quiero dedicarme a imitarte en la entrega a los dem?s. Conc?deme esto que te pido, Se?or.

Petici?n:
Jes?s, dame la generosidad para comprometer mi vida y trabajar por ti.

Meditaci?n:
?A pesar de que la enfermedad forme parte de la existencia humana, nunca conseguimos habituarnos a ella, no s?lo porque a veces llegue a ser pesada y grave, sino esencialmente porque estamos hechos para la vida, para la vida completa (?).?Cuando somos probados por el mal y nuestras oraciones parecen resultar vanas, surgen en nosotros la duda y, angustiados, nos preguntamos: ?cu?l es la voluntad de Dios? Es precisamente a esta pregunta a la que encontramos respuesta en el Evangelio (?). Jes?s no deja dudas: Dios ? del que ?l mismo ha revelado su rostro ? es el Dios de la vida, que nos libra de todo mal. Los signos de este poder suyo de amor son las curaciones que realiza: demuestra as? que el Reino de Dios est? cerca restituyendo a los hombres y las mujeres a su plena integridad de esp?ritu y de cuerpo. Digo que estas curaciones son signos: gu?an hacia el mensaje de Cristo, nos gu?an hacia Dios y nos dan a entender que la verdadera y m?s profunda enfermedad del hombre es la ausencia de Dios, de la fuente de la verdad y del amor? (Benedicto XVI, 8 de febrero de 2009).

Reflexi?n apost?lica:
La base del compromiso misionero de todo cristiano est? en el descubrimiento del valor del propio bautismo. El bautismo nos compromete a trabajar para que el mensaje de Cristo sea recibido por todos los hombres. Si en verdad nos hemos dejado conquistar por Cristo, no podemos prescindir de comunicar el gozo de seguirlo. Sintamos la urgencia de la misi?n, de anunciar a Cristo, su Persona y su amor, pues nada hay m?s hermoso que comunicar a los otros la amistad con ?l.

Prop?sito:
Preparar muy bien mi confesi?n y acercarme al sacramento de la Reconciliaci?n.

Di?logo con Cristo:
Jes?s m?o, conc?deme salir decidido de esta meditaci?n a ser un aut?ntico disc?pulo y misionero tuyo en todas las cosas, viviendo con fidelidad mi vocaci?n en el Regnum Christi.

?D?jate guiar por ?l para que tu vida sea como un velero al que el viento del Esp?ritu encamina hacia el puerto de la vida eterna? (Cristo al centro, n. 518).

07/09/2010

http://meditaciones.regnumchristi.org/


Publicado por mario.web @ 10:15
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