Martes, 02 de noviembre de 2010

Mar?a,
madre nuestra,
madre y disc?pula del Hijo de Dios,
de la Palabra hecha carne en tu propio seno,
ens??anos a silenciar nuestra mente,
nuestro coraz?n,
nuestro ser entero,
ante el misterio que nos circunda
y nos invade,
para disponernos a escuchar, como t?,
todas las resonancias del Verbo.

L?branos, Madre,
de las interferencias de nuestro ego?smo
para que vivamos abiertos interiormente
al evangelio de Jes?s:
a las bienaventuranzas de Jes?s,
al mandamiento de Jes?s,
a la vida, la muerte y la resurrecci?n de Jes?s.

Convi?rtenos en pura escucha de Dios,
en palabras de la Palabra.




Publicado por mario.web @ 0:07
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios