Viernes, 05 de noviembre de 2010

Evangelio:?Lc 15,1-10
En aquel tiempo, se acercaban a Jes?s los publicanos y los pecadores a escucharlo; por lo cual los fariseos y los escribas murmuraban entre s?: ?Este recibe a los pecadores y come con ellos?.
Jes?s les dijo entonces esta par?bola: ??Qui?n de ustedes, si tiene cien ovejas y se le pierde una, no deja las noventa y nueve en el campo y va en busca de la que se le perdi? hasta encontrarla? Y una vez que la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegr?a y al llegar a su casa, re?ne a los amigos y vecinos y les dice: ?Al?grense conmigo, porque ya encontr? la oveja que se me hab?a perdido?. Yo les aseguro que tambi?n en el cielo habr? m?s alegr?a por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos, que no necesitan arrepentirse. ?Y qu? mujer hay, que si tiene diez monedas de plata y pierde una, no enciende luego una l?mpara y barre la casa y la busca con cuidado hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, re?ne a sus amigas y vecinas y les dice: ?Al?grense conmigo, porque ya encontr? la moneda que se me hab?a perdido?. Yo les aseguro que as? tambi?n se alegran los ?ngeles de Dios por un solo pecador que se arrepiente?.

Oraci?n introductoria:
Dios m?o, me siento tan seguro al saber que soy tu hijo, me llena de felicidad poder llamarte Padre. Ay?dame a confiar mucho en ti, a abandonarme en todo en tus manos. Quiero apoyarme siempre en ti porque s? que tu fidelidad es inquebrantable.

Petici?n:
Esp?ritu Santo, renueva mi confianza y mi fe, fortalece mi amor.

Meditaci?n:
?El Nuevo Testamento, en cada una de sus p?ginas, habla del amor y de la misericordia de Dios, que se hicieron visibles en Cristo (?). El compromiso del sacerdote y del confesor consiste principalmente en llevar a cada uno a experimentar el amor que Cristo le tiene, encontr?ndolo en el camino de la propia vida, como san Pablo lo encontr? en el camino de Damasco.Conocemos la apasionada declaraci?n del Ap?stol de los gentiles despu?s de aquel encuentro que cambi? su vida: ?Me am? y se entreg? a s? mismo por m? (Ga 2, 20). Esta es su experiencia personal en el camino de Damasco: el Se?or Jes?s am? a san Pablo y dio su vida por ?l. Y en la Confesi?n este es tambi?n nuestro camino, nuestro camino de Damasco, nuestra experiencia: Jes?s me am? y se entreg? por m?. Ojal? que cada persona haga esta misma experiencia espiritual, como la hizo el siervo de Dios Juan Pablo II, ?redescubriendo a Cristo como mysterium pietatis, en el que Dios nos muestra su coraz?n misericordioso y nos reconcilia plenamente consigo? (NMI, n.37)? (Benedicto XVI, 16 de marzo de 2007).

Reflexi?n apost?lica:
Jes?s nos da la responsabilidad de saber llevarnos unos a otros. No seamos indiferentes ante quienes vagan por el desierto de la fe. Como bautizados, y miembros del?Regnum Christi, hemos de vivir con la sed y la inquietud de que m?s personas amen a Cristo.

Prop?sito:
Acudir al Sacramento de la Confesi?n buscando experimentar la misericordia de Cristo.

Di?logo con Cristo:
Jesucristo, aumenta en m? la virtud de la esperanza, ay?dame a aspirar cada d?a a alcanzar el Reino de los cielos y la vida eterna, a confiar en tus promesas, a apoyarme, no en mis fuerzas, sino en los auxilios de los sacramentos.

?Nada tiene comparaci?n en esta vida con el poder salvar un alma, acercar un pecador a Dios???(Cristo al centro, n. 1958).

http://meditaciones.regnumchristi.org/


Publicado por mario.web @ 8:50
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