Martes, 09 de noviembre de 2010
El Padre Christopher, de S. Pedro de Macoris, Argentina, volvia desanimado a su casa..., iba ?con mas penas en el alma y mas problemas de los que este pobre misionero podia soportar? en medio de un lodazal de cana y fango. ?Me pesaba la parroquia, me aplastaba la mision. Me parecia que corria y corria de un lado a otro y no habia hecho nada en todos estos anos, me sentia bastante fracaso...? Recordo que por alli habia una enferma que visitar en una casucha, y entro a verla mientras pensaba: ?estoy muerto, agotado, si no tengo nada que dar? . Se llamaba Marta, estaba con otros nueve entre hijos, hermanos, su madre. Estaba invalida, tendria quiza 34 anos, el cuerpo esqueletico cubierto de costras sobre un camastro mugriento. Sonrio de verdad, de sus adentros, y le dijo: ?padre ?ha venido a rezar?? -?Si, si, claro, para eso he venido, para rezar?. Busque el Breviario... comence a rezar el himno?... que vamos aqui copiando, al hilo de sus reflexiones de esos dias: ?En esta tarde, Cristo del Calvario, / vine a rogarte por mi carne enferma; / pero, al verte, mis ojos van y vienen / de tu cuerpo a mi cuerpo con verg?enza?. ?Marta me escuchaba? yo no veia ya mas que la viva imagen de un Cristo desgarrado, triturado por mil hambres y mil cruces?.

Al llegar a la noche el sacerdote fue a rezar a Cristo en la Cruz: ?Jesus de mi vida, haber conocido tu amor... y todavia andarme con quejas y tacaneces. Pastor bueno, tan herido de pecados y de amores, ??como quejarme de mis pies cansados, / cuando veo los tuyos destrozados? / ?Como mostrarte mis manos vacias, / cuando las tuyas estan llenas de heridas? Pensaba en aquella mujer, imagen del crucificado, que sufria dolores espantosos por todo el cuerpo pero sobre todo una llaga purulenta en la espalda, que jamas cerraba.

?Aprendi tanto de esta mujer. Era casi imposible oir una queja de sus labios. Yo le hablaba de la bondad de Dios, de la vida eterna, hasta que en una ocasion me pregunto: ?padre, ?que hay que hacer para ir al cielo? yo no estoy bautizada y mis hijos tampoco...?? El dia del bautismo, una tarde del verano de 1999, ?a Marta no le cabia mas felicidad en el alma...? y aquel dia el Padre le dijo a Jesus: ?hoy se que te bastan mis manos vacias? Ahora se que no es el aplauso y el exito de este mundo lo que forja al misionero, sino que se mide su valer por las heridas de unos clavos que el mundo no sabe ver? las manos cada vez mas vacias de mi, para bendecir, para acariciar, para curar, para amar, para servir? Manos, dame Senor de pastor, manos llenas solo de tu amor y tu ternura.? Y repitio las palabras del himno: ??Como explicarte a ti mi soledad, / cuando en la cruz alzado y solo estas? / ?Como explicarte que no tengo amor, / cuando tienes rasgado el corazon??

El calvario de Marta adelantaba.. . se le iba pudriendo la vida poco a poco. En eso Dios le mando un angel, se llamaba Marina, una misionera que la cuido... Y penso el sacerdote en esa soledad, icono y transparencia de las de Jesus, pensaba en su vida: ?En tu vida, Jesus, pasaste las soledades mas hermosas y radiantes que mente humana pudiese imaginar... la confianza total en su proyecto de amor?con Maria? ?Pero tambien, ?que espantosas esas otras soledades, de hieles y vinagres saturadas!?? aquellos a quienes llamaste amigos y ahora tan solo te dejaban? ??Getsemani del alma! ?Que duro amar a quienes ahora tan poco te aman!...? Robaste mi corazon en mi adolescencia enamorada, mi primer amor, contigo me fui sin pensarlo dos veces y me sellaste el alma y dijiste: ?te basta mi gracia?. ?Cuan feliz me has hecho con esa alegria que reservas para quienes -solo por amor- lo perdieron un dia todo por ti y lo dejaron todo en la arada!? Yo no sabia que en este mundo se pudiera ser tan feliz? ?cuanto te agradezco haber sentido tu llamada!..., enfermo de amores y repleto de gracias? soledades, de noches angustiosas, que me hicieron entender que sacerdocio es dolor, y que ?quien no sabe de penas nada sabe de amores?? que duras las soledades quien -por solo tenerte a ti- nada, nada tiene cuando tu te alejas..?

Decia Marta en sus ultimos dias: ?naci para sufrir, pero ?cuantos hay que no tienen en este mundo gente tan buena como ustedes para aliviar las penas!... Si hubiera mas gente asi, todo el mundo seria feliz...? y pensaba el sacerdote: ?Te veo ahi, colgado entre el cielo y la tierra, coronado de espinas? sin belleza, sin aliento. Costado abierto y la mirada al cielo? Y pienso si aun no me faltan, lanzas, coronas, clavos y el costado abierto, que disipen mas mis quejas y mis tormentos. Jesus ?que es un sacerdote sin tormentos?? Un dia llego uno de los hijos de Marta: ?mi mama se esta muriendo?. Muri? confiada en Dios, sin una sola queja. Y el sacerdote pens? que asi rezaba el final del himno:

?Y solo pido no pedirte nada, / estar aqui junto a tu imagen muerta, / ir aprendiendo que el dolor es solo / la llave santa de tu santa puerta?? dame ser contigo, pastor herido, pastor bueno... Dame Jesus, brazos fuertes para cargar a todos, ovejas al hombro y en el entrecruzar de mis brazos todos los corderos del mundo y que junto a mi corazon, descansen en tu regazo...? Amen.

Padre Llucia Pou Sabate


Publicado por mario.web @ 18:26
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