Martes, 15 de febrero de 2011

?Aleluya! Canten al Se?or un canto nuevo; al?benlo en la comunidad de los fieles. Al?grense los israelitas, el pueblo de Si?n, porque Dios es su Creador y Rey. Alaben su nombre con danzas, c?ntenle himnos al son de arpas y panderos. Porque el Se?or se complace en su pueblo; da a los humildes el honor de la victoria. Al?grense los fieles con el triunfo, y aun dormidos canten de alegr?a. Haya alabanzas a Dios en sus labios, y en su mano una espada de dos filos para vengarse de los paganos, para castigar a las naciones, para encadenar a los reyes y gente poderosa con pesadas cadenas de hierro, para cumplir en ellos la sentencia escrita. ?Esto ser? una honra para todos sus fieles! ?Aleluya! [Salmo 149]

?

Vamos tras las huellas de Cristo, pues ?l nos ha concedido en abundancia su Esp?ritu Santo, el cual nos ha ense?ado todas las cosas referentes a Jes?s, tanto a su Persona como a su Evangelio de salvaci?n. Quien realmente viva una intensa experiencia personal del Se?or le amar? con toda verdad, y entonces deber? convertirse en un testigo decidido y valiente de aquello que ha experimentado del Se?or.

El Esp?ritu Santo que hemos recibido no es un esp?ritu de cobard?a, sino de valent?a. No podemos por tanto, dejarnos acobardar por las persecuciones, por las cr?ticas o por las amenazas de muerte. El Se?or va delante de nosotros, cargando nuestros pecados bajo el peso de su cruz; ese es el camino de liberaci?n que hemos de seguir nosotros, no s?lo buscando nuestra salvaci?n, sino la salvaci?n de los dem?s aun a costa de hacer nuestras sus miserias y pecados, e incluso llegar a entregar nuestra vida por ellos, pues el mundo no conoce a Cristo ni al Padre en el amor que nos han tenido hasta el extremo. Ese mismo amor con el que nosotros hemos sido amados debe ser el amor con que nosotros amemos a nuestro pr?jimo, impulsados por el Esp?ritu Santo, que habita en nosotros.

?

En este caminar no vamos solos. El Se?or nos ha infundido su Esp?ritu Santo para que nos acompa?e y desde nosotros, d? testimonio de la Verdad en el mundo. Vivamos estos momentos con gran amor, pero al mismo tiempo, con una gran decisi?n de dar testimonio del Se?or en medio de nuestros hermanos para que tambi?n ellos encuentren el camino que los una con Dios y se salven.

?

Esta obra de salvaci?n no es obra del hombre. Es la obra de Dios en el hombre. Dios es quien abre las mentes de los escuchan a sus enviados, para que entiendan y acepten de un modo personal, la obra de salvaci?n que Dios quiere realizar en ellos. Por eso no s?lo debemos pedir al Se?or que nos d? su Sabidur?a para poder proclamar dignamente su Palabra; tambi?n hemos de pedir por todos aquellos que nos escuchar?n para que se siembre eficazmente en ellos esa Palabra y produzca abundantes frutos de salvaci?n.

La Palabra de Dios una vez aceptada debe traducirse en obras de servicio en el amor fraterno, preocup?ndonos de hacer el bien a todos, especialmente a los pobres, a los peregrinos, a los injustamente tratados. Quien viva as? estar? demostrando con su vida misma, que su fe es sincera, pues en verdad Dios ha transformado a esa persona y la ha hecho un signo de su amor misericordioso entre nosotros.

?

???Esp?ritu Santo, ay?dame a ver la vida con tus ojos y ?same como instrumento para llevar tu amor a quienes pongas en mi camino!!!


Publicado por mario.web @ 10:01
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios