Mi?rcoles, 16 de febrero de 2011

En una Iglesia de Espa?a entraron unos estudiantes de arte y le preguntaron al cura p?rroco:

- ?Qu? es lo que hay de m?s valor en esta Iglesia, digno de visitar?
- ?Vengan!,- les respondi? el cura.

Algunos de los chicos iban exclamando: ?qu? linda iglesia! ?qu? columnas! ?fijaos qu? rosetones! ?qu? capiteles!

Cuando el sacerdote lleg? al presbiterio salud? al Se?or con una genuflexi?n.

- Aqu? tienen. Esto es lo de m?s valor que tenemos en la Iglesia. ?Aqu? est? el Se?or y Dios!

Esos chicos tardaron unos segundos en reaccionar. No s? si les parec?a que el cura les tomaba el pelo, el caso es que se fueron arrodillando uno tras otro. Despu?s el sacerdote les explic? otros valores art?sticos de la iglesia. Junto a la lecci?n de arte, aquellos turistas recibieron una sencilla y maravillosa lecci?n de fe y piedad.

De aquella visita eucar?stica, este buen sacerdote se sirvi? para inculcarles el respeto y veneraci?n ante lo sagrado y para descubrirles, de un modo gr?fico, que en un templo cat?lico a quien hay que darle la primac?a es al Se?or en el Sagrario.

Cuando te encuentres cerca de un Sagrario, piensa ?ah? est? Jes?s?. Y desde ah? te ve, te oye, te llama, te ama.

El arte debe estar en funci?n de la belleza de Dios y de la presencia real de Cristo. Por eso, para un cristiano, la visita a una iglesia no deber?a ser nunca ni exclusiva ni principalmente ?art?stica?. Primero hay que visitar y saludar al Se?or de la casa, y secundariamente se podr?n visitar las muestras de arte, hechas con cari?o por generaciones de cristianos que han dejado all? signos de su amor y de su adoraci?n.

Por eso la costumbre de los cristianos, tan recomendada hoy y siempre por la iglesia, de visitar a Jes?s en el Sagrario, es una finura de amor que contrasta con la actitud irreverente que algunos adoptan ante el Sant?simo. Incomprensi?n, ?no saben qui?n est? ah?! Indiferencia, ?no les importa! Irreverencia, ?hablando, riendo, comiendo en la iglesia!

Si nos fijamos, por ejemplo, en c?mo se comportan los fieles que acuden a una iglesia, ya sea en el modo de vestir, de estar, de sentarse, de hacer la genuflexi?n, podemos deducir en buena medida el grado de fe de esas personas, aunque a veces s?lo es falta de la m?nima cultura religiosa. No se sabe responder. Se ponen de pie cuando hay que arrodillarse. Est?n con la gorrita en la cabeza. Distracciones. Se habla durante la misa. Novios que se est?n besando, abrazando, tocando, mirando. ?Qu? desubicados!

?De qu? tenemos que hablar en esas visitas eucar?sticas?

Abrir el coraz?n. Dejarnos quemar, calentar por los rayos de Cristo. Hablarle de nuestras cosas. Encomendar tantas necesidades. Pedirle fuerzas. Alabarlo. Adorarlo. Darle gracias.

?C?mo tenemos que hablarle?

Con sencillez, sin palabras rebuscadas: ??l me mira y yo le miro?. Con la humildad del publicano, reconociendo su grandeza y nuestra miseria. Con la confianza de un amigo. Con la fe del centuri?n, de la hemorroisa. Con mucha atenci?n, sin distracciones.


Publicado por mario.web @ 0:16
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