S?bado, 19 de febrero de 2011


Cristo predica la conversi?n y el arrepentimiento de los pecados, pero muchos se han quedado en pr?cticas externas y rutinarias de religiosidad.
Durante la Presentaci?n de Jes?s en el Templo, Jos? y Mar?a escucharon unas sorprendentes palabras prof?ticas del anciano Sime?n referidas a Jes?s: ?Puesto est? para ca?da y levantamiento de muchos en Israel y para signo de contradicci?n; y una espada atravesar? tu alma para que se descubran los pensamientos de muchos corazones? (Lc. 2, 34-35)

Estas palabras prof?ticas se cumplieron ampliamente a lo largo de la vida del Se?or. Unos lo aceptar?n gozosos, otros lo rechazar?n. Cristo se convertir? en signo de contradicci?n en Israel, es decir, en ocasi?n de que se formen dos grupos bien diferenciados: los que le siguen y los que se oponen a ?l. Cristohablar? a las conciencias de los israelitas para que cumplan la ley de Dios con plenitud, y despu?s les revelar? su mensaje de salvaci?n, que incluye la formaci?n de un nuevo Pueblo de Dios m?s perfecto y espiritual.

Sime?n despu?s de decir que Cristo ser?a ?signo de contradicci?n? a?ade que ser?a tambi?n ?luz para iluminaci?n de las gentes? Jes?s afirmar? de s? mismo: ?Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no anda en tinieblas, sino que tendr? luz de vida? (Jn. 8, 12) Seguir a Cristo es poseer la luz en el alma; oponerse a El es vivir en tinieblas.

Al ?xito del Se?or al principio, ya que es aceptado por muchos como Mes?as, sucede un enfrentamiento cada vez mayor con algunos israelitas, especialmente con los que detentan los poderes en Israel. La causaest? en que Cristo predica la conversi?n y el arrepentimiento de los pecados y muchos de los poderosos se han quedado en pr?cticas externas y rutinarias de religiosidad, sin una aut?ntica fe que lleve a una vida de renuncia. Al ser recriminados por Jes?s, no quieren rectificar.

Este enfrentamiento con el Se?or tendr? muchos grados. Algunos se oponen a ?l fuertemente y con odio: es el caso de muchos fariseos, sacerdotes y escribas de Israel, que constituyen los estamentos m?s importantes. Otros, en un principio, le siguen, pero le abandonan cuando ven que los que detentan el poder se oponen a El. Los hay que le siguen en momentos dif?ciles, pero que tambi?n le abandonar?n en el momento de la Pasi?n y Crucifixi?n.

San Juan, en el pr?logo de su evangelio, explica con una imagen el rechazo de Jes?s por el pueblo elegido: Jes?s es la luz, pero lastinieblas no la recibieron (1, 4) M?s claramente a?n, dice: ?Vino a los suyos, y los suyos no le recibieron? (1, 11)

Jesucristo es el Hijo de Dios, que visita un pueblo preparado durante siglos de revelaci?n progresiva y lo que le deb?a resultar familiar, la presencia de Dios, no lo acepta.

En esto consiste el gran pecado de Israel, que representa a todos los hombres pecadores: el pueblo de la propiedad de Yav?, en vez de acoger la luz, intenta sofocarla.

El enfrentamiento de los fariseos y escribas con Jes?s fue creciendo a medida que Jes?s desarrollaba su predicaci?n p?blica.

San Juan Bautista les hab?a recriminado en diversas ocasiones su mala conducta dici?ndoles: ?Raza de v?boras, ?qui?n os ha ense?ado a huir de la c?lera que os espera? Haced, pues, frutos dignos de penitencia: y nocomenc?is a decir a vosotros mismos: tenemos por Padre a Abrah?n; pues yo os digo que Dios puede hacer salir de estas piedras hijos de Abrah?n. Ya est? el hacha aplicada a la ra?z de los ?rboles. Todo ?rbol que no produzca buen fruto va a ser cortado y arrojado al fuego? (Lc. 3, 7-8) Jes?s aplicar? estas mismas acusaciones a los fariseos cuando les dice: ?Si ten?is un ?rbol bueno, su fruto ser? bueno. Si ten?is un ?rbol malo, su fruto ser? malo, porque el ?rbol se conoce por su fruto. Raza de v?boras, ?c?mo pod?is decir cosas buenas, si sois malos? Porque de la abundancia del coraz?n habla la boca? (Mt. 12, 33-34)

La mayor?a de los que ejerc?an la autoridad en Israel no quisieron convertirse ni con Juan Bautista ni con Jes?s, por eso: ?Aunque hab?a hecho tangrandes milagros en medio de ellos, no cre?an en El (...) Sin embargo, aun muchos de, los jefes creyeron en El, pero por causa de los fariseos no le confesaban, temiendo ser excluidos de la sinagoga, porque amaban m?s la gloria de los hombres que la gloria de Dios? (Jn. 12, 37-43)

La raz?n ?ltima por la que los escribas y fariseos no reciben a Jes?s como Mes?as est? en que han desfigurado la religi?n de Israel. La Palabra de Dios no ha entrado en su coraz?n transform?ndolo y convirti?ndolo. Por eso, se refugian en el mero cumplimiento externo de preceptos que han inventado los hombres y descuidan la justicia, la comprensi?n y la sinceridad de vida, resultando que dicen y no hacen, como les reprochar? Jes?s.

Y lo que es m?s grave, no s?lo no entran en el Reino de los Cielos, sino que no dejan entrar a quienes verdaderamente quieren hacerlo,"porque ellos son los representantes oficiales de Dios (cfr. Mt. 23)

Se puede decir que ocultan y desfiguran el verdadero ?rostro? de Dios, en vez de darlo a conocer.


Publicado por mario.web @ 8:58
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