Domingo, 20 de febrero de 2011

En una ocasi?n un joven tuvo el deseo de subir a la cumbre de una monta?a pues pensaba que ah? podr?a ver el rostro del Se?or.

Prepar? todo lo necesario, y un d?a al amanecer empez? su gran aventura; al llegar a las faldas de la inmensa monta?a se top? con un anciano que viv?a en una peque?a y vieja caba?a; ?ste al verlo le pregunt?: ??d?nde te diriges con tanta prisa y entusiasmo??.?

El joven contest?: ?A la cumbre de ?sta monta?a, pues en ella espero ver el rostro del Se?or?.

El anciano le dijo: ?Porque no te quedas un momento conmigo y me ayudas a reparar mi caba?a pues se est? cayendo y como ves yo ya soy muy viejo y no puedo solo, y al terminar reanudas tu aventura?.

El joven contest?: ?Disculpe, anciano, pero no puedo, se me hace tarde, pero al bajar con gusto le ayudar?.

Despu?s de un par de horas el joven lleg? a la cumbre de la monta?a, y con gran ?nimo grit?: ?Se?or, ?d?nde est?s? ?quiero verte? ?d?nde est?s??, una y mil veces repiti? las mismas preguntas pero no hubo respuesta alguna. El joven al ver su fracaso se retir? del lugar tristemente.?

En su camino de regreso pas? de nuevo junto a la caba?a, que estaba completamente deshecha y el anciano ya no se encontraba en ella. ?l sin darle mucha importancia, continu? su camino.

Al poco rato, encontr? una iglesia y decidi? entrar en ella y dialogar lo sucedido con el Se?or. Ya frente al Sagrario exclam?: ?Se?or, esta ma?ana he buscado tu rostro y no lo encontr?. Y el Se?or contest?: ?Hoy, yo tambi?n te ped? ayuda?y no la encontr?


Publicado por mario.web @ 18:58
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