Lunes, 21 de febrero de 2011

Nos hablaron de Mar?a en el serm?n de la Iglesia: Bajaste los ojos tristes. ?Qu? Madre tan grande, tan maravillosa; Madre Pur?sima, Sant?sima, tan desperdiciada!

No has sabido ser buen hijo; ?qu? lejos de serlo! Has vivido a tu cuenta y riesgo la dureza de la orfandad; pero Ella sigue siendo tan buena madre como siempre: por Ella has logrado grandes cosas, sin merecerlo, sin saberlo, incluso, y sin haberlo agradecido.

Si antes no supiste o no quisiste hacerte digno de Mar?a Sant?sima, ahora, ?cu?l va a ser tu comportamiento con Ella? De ahora en adelante..., siempre dices as? cuando terminas unos ejercicios, y ahora tambi?n lo dices; pero ser santo requiere agallas m?s duras que las de quien dice: ?Ahora s??. Renovarse, nunca jam?s, a pesar de las ca?das, las crisis, las sequedades, tan duras, eso es querer la santidad.?

Est?s asustado de c?mo te doblan, como a junco ribere?o, los vientos d?biles del norte; necesitas templarte y endurecerte a todos los vientos y tempestades; tienes que pasar la prueba del persistir como si tal cosa: la prueba del hast?o, del no siento, del no tengo ganas, la dura prueba de la tentaci?n insistente, que se enrosca en la sicolog?a como pit?n. Tres veces rogaste al Se?or que se apartara de ti; m?s de tres y cuatro veces has rogado que el estigma de Satan?s te sea retirado, pero el estigma sigue metido en la carne.

A Pablo le dijeron: ?Te basta mi gracia, porque en la debilidad se perfecciona la virtud?. Y a ti te dicen lo mismo.


Publicado por mario.web @ 10:53
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