Lunes, 21 de febrero de 2011

En el Evangelio seg?n San Juan l3, 1-15, se nos narra cuando Jes?s lava los pies a los disc?pulos.?

Con este pasaje del Evangelio de San Juan quedamos introducidos en la parte central de los acontecimientos m?s relevantes de nuestra fe. Ya estamos de lleno en ellos: LA ?LTIMA CENA.?

Jes?s quiere despedirse de sus seguidores, de sus compa?eros, de sus amigos.?

Otra vez su gran humildad. Su gesto fino y lleno de ternura. Va lav?ndole los pies a aquellos hombres que lo hab?an visto ordenar a los vientos y a las olas la quietud en la tormenta, que le hab?an visto dar luz a los ojos de los ciegos, hacer andar a los paral?ticos, sanar a los leprosos, resucitar a los muertos. Que lo hab?an visto radiante como el sol en su Transfiguraci?n y ahora, con un amor inconmensurable, con una humildad sin l?mites les est? lavando los pies.?

Pedro est? asustado, no acierta a comprender, pero ante las palabras de Jes?s y con su vehemencia natural, le pide que le lave de los pies a la cabeza. Jes?s va m?s alla.... est? pensando en la humanidad y en esta humanidad estoy yo y falta poco para que no seamos lavados con agua, sino con su sangre que nos limpia y nos redime.?

Jes?s, entre los doce est?n los pies de aquel que te va a traicionar...y creo que tus manos tuvieron que temblar al lavar los pies de Judas. Acariciaste aquellos pies con amor y con tristeza y nos mandaste hacer eso mismo con nuestros semejantes, sin distinciones de este por que me cae bien o de este no por que me cae mal.?

?Que yo no olvide tu ejemplo y tu mandato, Se?or! Que a todos los que me rodean en mi cotidiano vivir yo los acepte como son y tenga ante ellos esa postura de amor y de humildad que t? nos pides.?

Y nuestra pobre mente no alcanza a comprender todo el profundo significado de este acto. Ya antes de morir te est?s anonadando ante los hombres y despu?s otra locura de ese amor que te abrasa el alma, que quema tu coraz?n por ello no quisiste dejarnos solos y poco despu?s, haces del pan tu Cuerpo y del vino tu Sangre y te quedas para ser nuestro alimento.?

Y ahora, presente en esa Hostia donde los ojos del que "se hizo hombre y habit? entre nosotros" nos miran con su infinito amor, le podemos decir eso que siempre espera...?

Jes?s Sacramentado, de rodillas te pedimos:?

"Jes?s, ens??ame a quererte, como t? me quieres, ens??ame a ver tu rostro en el rostro de mis semejantes, ens??ame, Jes?s a ser buena, a que t? seas el Eje de mi vida, esa vida que hoy pongo en tus manos, Se?or, muy cerca de tu coraz?n y ens??ame a acompa?arte a T? y a tu Sant?sima Madre con mi oraci?n en todos los amargos tormentos de la ya muy cercana muerte de cruz" Am?n.?


Publicado por mario.web @ 23:50
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