Lunes, 21 de febrero de 2011

?Podemos enga?arnos al leer a San Pablo?...?
A estas horas estamos acostumbrados a contemplar a Pablo como un ser excepcional, casi como un fen?meno extraterrestre, por tantas cosas de su vida legendaria y por unas doctrinas tan elevadas que nos dejan pasmados.?

Si pens?ramos as?, estar?amos muy equivocados, ciertamente. Pablo, el de las grandes alturas, era un hombre que ten?a muy asentados los pies en tierra. Sab?a que la vida del cristiano es la normal de todo hombre. Lo ?nico que Pablo quer?a es que el cristiano fuera extraordinario en lo ordinario de cada d?a.?

Algunos textos de sus cartas son desconcertantes, precisamente por lo sencillo que ense?an y piden.?
Pablo nos puede preguntar: ?C?mo quieren conseguir el Reino de Dios? ?Es tan f?cil!?
?Ya sea que coman, que beban, o hagan cualquier otra cosa, h?ganlo todo para gloria de Dios? (1Co 10,31)?
?Porque el Reino de Dios es justicia, paz y gozo en el Esp?ritu Santo. Pues quien sirve as? a Cristo se hace agradable a Dios y es aprobado por los hombres? (Ro 14,17-18).?
?Por lo mismo, est?n siempre alegres en el Se?or; se lo repito, est?n siempre alegres? (Flp 4,4)?

Cualquiera que lea estas normas de proceder, podr?a decirse: ?A eso se reduce todo?... Pues, s?. Esto es la vida cristiana. Y esto era Pablo, aunque parezca lo contrario. Tanto es as?, que se atreve a decir repetidamente:?

?Les ruego que sean mis imitadores?, como yo lo soy de Cristo?.?
?Porque ya saben c?mo deben imitarnos, pues estando entre ustedes no vivimos desordenadamente? (1Co 4,16; 11,1. 2Ts 3,7)?

Pablo es capaz de dar semejantes consejos porque tiene conciencia de proceder igual que hac?a el Se?or Jes?s, el Hombre dechado de toda perfecci?n, ?el primer caballero del mundo?, como ha sido atinadamente definido.?

Modernamente, en cualquier sistema de educaci?n, se le da mucha importancia a la formaci?n en las virtudes humanas, como son la educaci?n, la sinceridad, el culto a la verdad, el sentido de justicia, el respeto a los dem?s. Eso est? magn?fico. Por eso, si se quiere tener al cristiano convertido en un santo o una santa, lo mejor es empezar por hacer de ?l todo un caballero o toda una dama. La gracia de Dios trabaja magn?ficamente sobre los valores humanos.?

Pensando en esto, Pablo tiene un consejo a sus queridos Filipenses que pasa como de lo m?s fino salido de su pluma, y que se repite tantas veces:?

?Tengan en sumo aprecio todo cuanto hay de verdadero, de noble, de justo, de puro, de amable, de honorable, todo lo que signifique virtud o valor.?
?Pongan por obra todo cuanto han aprendido y recibido y o?do de m?. De este modo, el Dios de la paz estar? con ustedes? (Flp 4,8-9)?

San Pablo, que quiere a los cristianos verlos convertidos en los mejores hombres y en las mujeres m?s bellas y queridas, sigue dando normas tan simples como pr?cticas.?
?Detesten el mal y ap?guense al bien?, ?siendo sensatos para todo lo bueno y cautos ante cualquier cosa mala? (Ro 12,9; 16,19)?

Y concretiza su pegunta: ?Quieren hacer siempre el bien y que nunca les domine el mal? Les doy una norma muy sencilla, cara a Dios y cara a los hombres:?

?Mant?nganse fervorosos, sirviendo al Se?or; perseveren en la oraci?n; compartan sus bienes con los dem?s; al?grense con los que est?n alegres, y acompa?en en su dolor a los que lloran? (Ro 12,11-15)?
Y en las dificultades, no tengan miedo:?
?Mant?nganse firmes en la fe, ?sean hombres!, mu?strense firmes? (1Co 16,13)?

?Nos damos cuenta? Todo lo que dicta Pablo son pr?cticamente virtudes humanas, pero que la gracia y el amor elevan a las alturas de Dios. Como nos ha dicho antes San Pablo, esto era la vida de Jes?s, el que ahora se propone como el modelo supremo, y del que Pablo es un gran imitador.?

Jesucristo es el tipo de toda perfecci?n, y Dios Padre, dice Pablo, lo ofrece a la Iglesia como el espejo en quien mirarse, lo mismo cara al cielo que cara a la vida humana en la tierra:?

?Dios predestin? de antemano a todos los que eligi? a salir conformes a la imagen de su Hijo? (Ro 8,29)?

Este ideal se ha vivido siempre en la Iglesia con grandes ilusiones y ha producido figuras de santidad excelsas.?
Por ejemplo, un Vicente de Pa?l, que antes de realizar cualquier cosa, hasta la m?s simple, se preguntaba:?

- ?Qu? har?a aqu? y ahora Cristo, si estuviera en mi lugar?... Naturalmente, Vicente de Pa?l sali? un retrato maravilloso de Jesucristo.?

Esto es lo que significa esa expresi?n tan repetida por Pablo: ?Revestirse de Cristo?, como cuando escribe a los de Galacia: ?Todos cuantos se han bautizado en Cristo se han revestido de Cristo? (Gal 3,27)?

Los primeros cristianos sab?an muy bien esto de Pablo y se comparaban con los fil?sofos griegos o romanos, que sol?an vestirse de toga apropiada a su profesi?n.?
Un escritor cristiano de entonces, lo expresaba con palabras que se han hecho cl?sicas en la Iglesia:?

?Nosotros demostramos nuestra sabidur?a cristiana no por la toga ni otro h?bito, sino por nuestra fe y doctrina; no peroramos cosas elocuentes, sino que las vivimos? (Minucio F?lix)?

Hoy Pablo se nos ha puesto a nuestra altura. Se ha quedado en lo trivial de la vida. Pero nos ha dicho, y lo hemos entendido muy bien, que el cristiano es un hombre como los dem?s, que hace las cosas de los dem?s, pero que vive y hace todo de manera diferente que los dem?s. bPorque todo lo hace igual que Jesucristo, y ah? est? lo extraordinario de la vida ordinaria del segador de Jesucristo?


Publicado por mario.web @ 23:58
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