Martes, 22 de febrero de 2011

Pablo, en su prisi?n libre de Roma, a la vez que predica a todos los que vienen a visitarle, tiene tiempo de pensar, de estudiar, de escribir. Y es en estos d?as, probablemente el a?o 63, cuando redacta la carta a los de Colosas, cargada de ense?anzas sublimes sobre Jesucristo.?

Empezamos por preguntar: En esta carta, ?qui?n es Jesucristo para Pablo? Y su prisionero de Roma responde con elocuencia sin igual:?

?Cristo es Imagen de Dios invisible, Primog?nito de toda la creaci?n. ?Porque en ?l fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles: todo fue creado por ?l y para ?l. ??l existe con anterioridad a todo, y todo se mantiene en ?l??(Col 1,13-17)?

Escuchando esto, caemos sin m?s de rodillas ante Jesucristo. Antes de ser Hombre, nacido de Mar?a la Virgen, ya era Dios eterno. En ?l se miraba complacido el Padre. En ?l ve?a reflejada la creaci?n entera, y el Padre le dec?a entusiasmado:?

-?Vamos, Hijo! Hagamos todo eso. Todo lo har?s conmigo, y todo ser? despu?s para ti.?
T? estar?s en el centro de todo, y todo se mantendr? por ti, que lo sostendr?s con tu poder, tan grande como el m?o. Aunque te hagas hombre, T? estar?s sobre todas las cosas visibles, y dominar?s tambi?n la multitud incontable de los ?ngeles, que se rendir?n a tus pies.?

No significa otra cosa todo eso que nos ha dicho Pablo:?

Despu?s de mirar a Jesucristo en su divinidad, en lo que era desde toda la eternidad, lo mira como Hombre, como el Hijo de Mar?a, como el Hermano nuestro, y se desata en alabanzas imponderables, la primera de las cuales es lo m?ximo que se puede decir y se ha dicho de Jesucristo:?
?En ?l habita corporalmente toda la plenitud de la divinidad??(Col 2,9)?
Jesucristo, ese Hombre, es tambi?n Dios.?
Ante esto, ya no nos va a extra?ar nada todo lo que se nos diga de Jes?s, el Se?or.?

Si Jesucristo, Hombre verdadero, es tambi?n Dios, ?qui?n tan grande como ?l? ?De d?nde va a proceder para los hombres la vida sino de Jesucristo, el cual es la Vida infinita de Dios encarnada??

?Qui?n va a ense?ar a los hombres la verdad, sino Jesucristo que es la Luz de Dios??

?Hacia qui?n van a ir los hombres en busca de un destino seguro sino a Jesucristo, que es el Principio y Fin de todas las cosas??

Al mirar Pablo a Jes?s como Hombre, lo ve como Redentor, y nos dice de ?l esas palabras que ya hemos citado m?s de una vez:?

?Jesucristo es la cabeza del cuerpo, de la Iglesia.?
??l es el Principio, el Primog?nito de entre los muertos, para que ?l sea el primero en todo.?
?Pues Dios tuvo a bien hacer residir en ?l toda la plenitud,?
?y reconciliar por ?l y para ?l todas las cosas, pacificando, mediante la sangre de su cruz, los seres de la tierra y de los cielos? ?Hacia qui?n van a ir los hombres en busca de un destino seguro sino a Jesucristo, que es el Principio y Fin de todas las cosas?
(Col 1,18-20)?


?Qu? significa para Jesucristo el ser Cabeza de la Iglesia? No es un t?tulo honor?fico. Es algo que compromete a Jesucristo a mirar a la Iglesia como se mira a S? mismo.?

Desde el momento que Jesucristo redimi? a todos los hombres y mujeres con su Sangre derramada en la Cruz, y form? con ellos la familia de Dios, ?l se constituy? en Cabeza de su Iglesia y tiene que cuidar de ella como de verdadero cuerpo suyo.?

Jesucristo unifica a su Iglesia haciendo que sea UNA Iglesia sola. Cuando Pablo se enter? de que los de Corinto hab?an metido divisiones en su comunidad, les escribi? aquella carta con gritos de trueno:?

?Me he enterado de que existen discordias entre ustedes. ?Es que est? dividido Cristo??(1Co 1,11-13)?

Efectivamente, dividir a la Iglesia es para Pablo como partir por mitad al mismo Jesucristo, el cual nunca se expres? diciendo ?Mis iglesias?, sino ?Mi Iglesia?.?

A su Iglesia, Jesucristo la vivifica, la llena de la Vida de Dios, esa Vida de la cual est? ?l lleno a rebosar. Con los Sacramentos, especialmente con la Eucarist?a, Jesucristo nutre a todos y cada uno de los miembros de su cuerpo, que es la Iglesia, con una plenitud tal de Vida divina que no podemos ni imaginar.?

Jesucristo con su Sangre purific? a su Iglesia, hasta dejarla radiante de hermosura, como Esposa suya querid?sima.?
Y la sigue limpiando de tantas impurezas contra?das por sus miembros, hasta que llegue d?a en que la Iglesia, consumada en su perfecci?n, no tendr? una mancha que afee su linda faz.?

Jesucristo ha hecho a su Iglesia una familia de hermanos, y por su Sangre est? clamando para todo el mundo la paz, el amor, en una fraternidad irrompible.?

Todo eso nos ha dicho Pablo con esas palabras tan densas, con las cuales, nos dice, pretende ?dar a conocer la riqueza del misterio de Cristo?y la esperanza de la gloria?, a fin de presentarnos a todos perfectos en Cristo? (Col 1,27-28)?

A continuaci?n de lo que hemos le?do y escuchado, hay en esta carta unas palabras misteriosas que se convierten para todos en un compromiso, cuando Pablo dice de s? mismo:?

?Me alegro por los padecimientos que soporto por ustedes, y completo en mi carne lo que falta a la pasi?n de Cristo a favor de su cuerpo, que es la Iglesia??(Col 1,24)?

?Qu? ha le?do siempre la Iglesia en estas palabras, que resultan un compromiso, a la par que misteriosas??

Jesucristo con la Cruz pag? de una vez y para siempre por todos los pecados del mundo.?

Con esa Sangre divina hay m?s que suficiente para redimir mil mundos m?s que hubiera.?

Sin embargo, Dios solicita la colaboraci?n de todos los cristianos. Jesucristo ha querido unir a los miembros de su Cuerpo M?stico a su Pasi?n redentora. Y los sufrimientos del cristiano ─el trabajo, una enfermedad, todo lo que signifique cruz─, Jesucristo lo asume, lo une a su propio sacrificio, y contin?a con toda su Iglesia la obra de la salvaci?n.?

Jesucristo el Hijo del Dios eterno?, Jesucristo el Redentor?, Jesucristo en su Iglesia??
?Qu? grandezas descubre Pablo en Cristo Jes?s!?
Cuanto m?s se piensa en ellas, tanto m?s profundo se hace el Misterio. Pero tanto m?s tambi?n se acrecienta nuestro amor al Divino Redentor.


Publicado por mario.web @ 0:01
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