Martes, 22 de febrero de 2011

S?, es cierto; Pablo nos habl? ya una vez de la resurrecci?n de Jes?s en un plan triunfalista. ?Lo recordamos? Nos dec?a:?

??Pero Cristo ha resucitado!??

Era el eco vivo de aquel ??Ha resucitado, no est? aqu?!? de los Evangelios.?

Hoy nos va a hablar Pablo sobre la resurrecci?n de una manera distinta. Se va a fijar tanto en nosotros como en Jesucristo, y nos va a decir desde el principio:?

??Somos unos resucitados con Cristo!?. Hemos resucitado con ?l, como ?l y para ?l.?
?Por qu??... Podemos seguir el pensamiento del Ap?stol?

?Es cierto que, al resucitar Cristo, hemos resucitado tambi?n nosotros??

San Pablo es categ?rico y no puede hablar m?s claro de c?mo lo hace en esta carta a los de Colosas:?

?Ustedes han resucitado con Cristo?, ?porque Dios nos resucit? con Cristo y nos hizo sentar en los cielos con Cristo Jes?s??(Col 3,1. Ef 2,6)?

Algo grande se esconde en estas palabras.?

Empezamos por el pensamiento b?sico de San Pablo:?

?Cristo fue entregado por nuestros pecados y resucitado para nuestra santificaci?n??(Ro 4,26)?
Muerte y resurrecci?n de Jesucristo est?n de tal modo ?ntimamente unidas que no se pueden separar. Jesucristo muere, paga por el pecado, y nos merece la salvaci?n.?
Jesucristo resucita y, y por la fe en el Dios que lo ha devuelto a la vida, nos da el Esp?ritu Santo que nos justifica y hace santos como es ?l.?

Este pensamiento lo expresa de manera magistral e inolvidable en aquellas palabras dirigidas a los de Roma, y que podr?an servir para una arenga enardecedora:?

?Bautizados con Cristo en su muerte?... ?Pues, tambi?n vivos y resucitados por Dios para una vida nueva!?
?Muertos con Cristo?... ?Pues, tambi?n resucitados!?
?Nuestro hombre viejo y pecador crucificado con Cristo?... ?Pues ahora libres, porque ya no nos sujetan cadenas esclavizantes!?

Y vienen las palabras preciosas de Pablo:?

?Si hemos muerto con Cristo, creemos que tambi?n viviremos con ?l, sabiendo que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere m?s, y que la muerte ya no tiene se?or?o sobre ?l, porque su vivir es un vivir por siempre para Dios??
?Entonces?... ?A considerarse todos muertos para Satan?s y a su condenaci?n por la culpa, y vivos siempre para Dios en Cristo Jes?s!?
(Ro 6,3-11)?


Si Pablo es tan jugoso cuando habla de la resurrecci?n de Jes?s en sus cartas, hay un pasaje que es cl?sico m?s que ning?n otro, escrito a los fieles de Colosas:?

?Si han resucitado con Cristo, busquen las cosas de all? arriba, donde est? Cristo sentado a la derecha de Dios.?
?Aspiren a las cosas de all? arriba, no a las de la tierra.?
?Porque ustedes han muerto, y su vida est? escondida con Cristo en Dios.?
?Cuando aparezca Cristo, que es su vida, entonces tambi?n ustedes aparecer?n gloriosos con ?l??
(Col 3,1-4)?


?Qu? pasos los que hace dar Pablo con estas palabras en la vida cristiana y c?mo llenan la cabeza de ilusiones!...?C?mo hay que vivir?... Resucitados, en manera alguna muertos.?

?Hacia d?nde hay que mirar?... Hacia arriba siempre, nunca a la tierra ni al abismo.?

?Qu? gustos hay que tener?... Los exquisitos del Cielo, no los de abajo que muchas veces hast?an.?

?D?nde desarrollar la existencia?... En el seno de Dios, donde Cristo la introdujo y la escondi?.?

?Qu? esperar al fin de todo?... Aparecer y brillar siempre con la misma gloria de Jesucristo el Resucitado.?

Porque todo esto encierran esas palabras grandiosas. La resurrecci?n de Cristo es para el cristiano, en el orden m?stico y moral, como un programa que debe desarrollarse y se va desenvolviendo hasta llegar a su consumaci?n final.?

La resurrecci?n del cristiano con Cristo es algo pasado:?

- Ustedes ya resucitaron con el bautismo. De la muerte se pas? a la vida. ?Qu? les queda sino vivir la vida de Dios?...?

Si se tiene una vida nueva que es celestial, ?qu? toca hacer?... Pablo, con audacia:?

Busquen y gusten las cosas de all? arriba, no las de aqu? abajo. Por mucho que se disfrute de la tierra, ?qu? pobre es todo cuando se saborean las cosas celestiales!...?

Y viene el punto final de Pablo:?

Aguarden lo que les espera. El ?ltimo d?a, al final de los tiempos, ?a revestirse su cuerpo endeble con la misma gloria del Se?or Resucitado! ?ste ser? el fin sin fin.?

Pablo asegura con otras palabras lo mismo que hab?a dicho Jes?s en el Evangelio:?

?Entonces los justos brillar?n como el sol en el reino de su Padre? (Mt 13,43)?

Las palabras de Pablo a los Colosenses nos llevan sin m?s a citar otras igualmente de bellas a los de Filipos. Vienen a decir lo mismo, pues las dos cartas fueron escritas por los mismos d?as:?

?Nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde esperamos como Salvador al Se?or Jesucristo, el cual transfigurar? nuestro pobre cuerpo a imagen de su cuerpo glorioso, con el poder que tiene de someter a s? todas las cosas??(Flp 3,20-21)?

Entendamos la comparaci?n bell?sima de Pablo con ese ?Somos ciudadanos del cielo?. La ciudad de Filipos era una colonia que otorgaba a sus habitantes la ciudadan?a romana. ?Ciudadanos del Imperio por derecho! Era un privilegio envidiable.?
Y viene ahora Pablo a decirles:?

- ?Felicitaciones, filipenses, por su ciudadan?a romana! Todos les tienen envidia.?
Pero no olviden que, como cristianos, llevan en el bolsillo otra c?dula mucho mejor: la que les acredita como ciudadanos del Cielo.?
Cuando quieran, cuando les llamen, pasar?n la frontera sin ning?n control, y se les abrir?n las puertas sin problema alguno. Se lo garantiza todo el Se?or Resucitado.?

Pablo es el gran doctor de la doctrina sobre la Resurrecci?n de Jes?s.?

?Felices nosotros cuando la llegamos a entender, cuando la llegamos a vivir!?
Seguimos en la tierra, pero siempre con un pie metido ya en el Cielo??


Publicado por mario.web @ 0:12
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