Martes, 22 de febrero de 2011

La respuesta la da San Pedro cuando contesta:??T? eres el Mes?as, el Hijo de Dios vivo??

Viniendo Jes?s a la regi?n de Ces?rea de Filipo, pregunt? a sus disc?pulos: ?Qui?n dicen los hombres que es el Hijo del hombre? Ellos contestaron: Unos, que Juan el Bautista; otros, que Ellas; otros, que Jerem?as u otro de los profetas. Y El les dijo: Y vosotros: ?Qui?n dec?s que soy yo? Tomando la palabra Sim?n Pedro, dijo: T? eres el Mes?as, el Hijo de Dios vivo.?(Mt. 16, 13-16)?

No ha habido en la historia de la humanidad persona tan controvertida como Jesucristo.?

Ya se ve claro en la respuesta que dan los disc?pulos a la pregunta del Maestro: Para unos es un personaje importante: Juan el Bautista, El?as, Jerem?as u otro de los profetas. Nunca ha negado nadie -salvo alg?n fan?tico sectario- que Jes?s ha sido un hombre importante en la historia humana. Alguien con una personalidad capaz de arrastrar tras s? a la gente, no s?lo en su tiempo, sino siempre.?

Lo que no todos son capaces de descubrir es la raz?n ?ntima por la que Jes?s atrae. La respuesta la da San Pedro cuando contesta:??T? eres el Mes?as, el Hijo de Dios vivo??Para ello hace falta -como Jes?s le dice a Pedro- que lo revele el Padre eterno. Hace falta la fe, que es un don de Dios.?

No se puede entender a Jesucristo si no se cree que ese hombre, que llamamos Jes?s de Nazaret, encierra en s? mismo un misterio: La Segunda Persona divina, el Verbo, sin dejar de ser Dios, se hizo hombre al asumir la naturaleza humana.?

Ya sabemos que en la mentalidad del juda?smo de la ?poca de Jes?s se estaba esperando pr?ximamente al Mes?as. La mujer samaritana -que no era ninguna mujer culta- le dice a Jes?s: s? que est? para venir el Mes?as. La profec?a de Daniel y otras sobre el tiempo de la venida del Mes?as coincid?a aproximadamente con estos a?os.?

En estas circunstancias aparece en Galilea Jes?s de Nazaret. Juan el Bautista, que ten?a un gran prestigio entre todos los jud?os de su tiempo -hasta Herodes le escuchaba con gusto-, da testimonio a favor de Jes?s. Le llama??el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo. Este es de quien yo dije: Detr?s de m? viene un hombre que es m?s que yo, porque exist?a antes que yo Aquel sobre quien veas bajar el Esp?ritu y permanecer sobre ?l, ?se es el que ha de bautizar en el Esp?ritu Santo. Y yo he visto y atestiguo que ?l es el Hijo de Dios??(Jn. 1, 30-34)?

Comienza Jes?s a predicar y su predicaci?n est? llena de misericordia para con todos. Su doctrina es una doctrina de perd?n y compasi?n. Ense?a que Dios ama a todos los hombres y que incluso los pecadores pueden alcanzar el amor de Dios, si se convierten. El pueblo piensa y dice de ?l, que ?nunca nadie ha hablado como este hombre? (Jn. 7, 46) porque hablaba con autoridad, no como los escribas y fariseos. Y es el mismo Jes?s quien en la sinagoga de Nazaret, despu?s de leer una profec?a de Isa?as referente a los tiempos del Mes?as, dice:??Hoy se cumple esta escritura que acab?is de o?r??(Lc. 4, 21) Su doctrina va acompa?ada de abundantes milagros, movido por la compasi?n que sent?a: sanar enfermedades, resucitar muertos, multiplicar la comida, etc?tera.?

No es de extra?ar, por tanto, que la gente sencilla y los de coraz?n abierto le tuvieran por el Mes?as esperado. Efectivamente, ?qu? mejor rey se pod?a tener que uno para quien no habr? problema de carest?a ni de hambres? ?Qu? mejor rey que quien puede curar a los enfermos y resucitar a los muertos? ?Qui?n puede gobernar mejor a un pa?s, que un hombre que da muestras de tal sabidur?a? Por todo esto no es de extra?ar que en una ocasi?n, despu?s de haber dado de comer a cinco mil hombres con unos pocos panes y peces, quieran proclamarle rey.?

Indudablemente, a Jes?s le segu?a la masa del pueblo, compuesta en su mayor?a por gente sencilla y humilde: ?Acaso alg?n magistrado o fariseo ha cre?do en ?l? Pero esta gente que ignora la Ley, son unos malditos(Jn. 7, 48-49) Es verdad que tambi?n algunos personajes importantes le siguieron, y aunque al principio con miedo, luego no tuvieron reparo en confesarse amigos suyos a la hora de su muerte. As? fueron Nicodemo, Jos? de Arimatea y otros.?

Estas gentes sencillas, que frecuentemente eran despreciadas por los orgullosos fariseos, ven con buenos ojos la doctrina de Jes?s. Unos le segu?an, efectivamente, movidos por su doctrina aunque no la entend?an plenamente, como pas? con sus disc?pulos. Otros le segu?an porque les daba de comer; otros porque hac?a milagros.?

Posiblemente algunos tambi?n le segu?an por gratitud, al haber sido curados.?

Ciertamente su bondad, su trato exquisito para con los d?biles del mundo y severo para con los que obraban injustamente, ser?an motivos para que las masas le siguiesen.

?Qui?n es para ti Jesucristo? Hoy te hace la misma pregunta que a los ap?stoles y lo ?nico que quiere es oir tu respuesta de amor. Conoce el amor y la misericordia de Dios sobre ti, y no habr? nada m?s importante en tu vida.


Publicado por mario.web @ 6:30
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