Martes, 22 de febrero de 2011

El cansancio nos llega a todos. Porque las fuerzas f?sicas son limitadas. Porque los a?os no perdonan. Porque desgasta la lucha contra el mismo defecto sin llegar a erradicarlo. Porque duele sentirse s?lo ante los deberes de cada d?a. Porque la victoria no acaba de llegar. Porque el horizonte se cubre de tinieblas.

Cuando el cansancio entra en el coraz?n, la voluntad queda casi paralizada. Falta esa energ?a para dar un nuevo paso, para empezar otra vez, para ayudar a quien lo pide a pesar de tantos desenga?os, para pedir perd?n porque las pasiones nos llevaron al pecado, para mirar al cielo e implorar la gracia.

Pero si miramos a Cristo, si nos dejamos mirar por ?l, si lo sentimos a nuestro lado como Amigo, como Salvador, como Se?or, como Misericordia encarnada, podemos superar el cansancio y emprender de nuevo la lucha.

Es entonces cuando, m?s all? del cansancio, una madre o un padre vuelven a acoger al hijo drogadicto para darle una nueva oportunidad.

O cuando un hijo o una hija renuevan sus esfuerzos para cuidar con ternura a sus padres enfermos.

O cuando un pecador habitual, que cae una y otra vez en la misma falta, regresa al confesionario para invocar el perd?n y la ayuda de Dios en el sacramento de la penitencia.

O cuando el contemplativo o la contemplativa rompen el hielo del desgaste interior para orar con m?s fuerzas por la conversi?n del mundo, por la paz y la justicia en los corazones, por la victoria de la Cruz en las sociedades.

Dios est? siempre a nuestro lado. M?s all? del cansancio podemos emprender el camino, mirar al cielo, introducir los ojos del alma en nuestra condici?n de bautizados, y volver a dar un paso nuevo.

As? podremos hablar con Cristo desde lo m?s hondo de nuestro coraz?n: ?Se?or, si eres T?, m?ndame ir donde ti sobre las aguas (cf. Mt 14,28), sobre el cansancio, sobre la penas, sobre los miedos, sobre el desgaste.

M?ndame dejar mi ego?smo y vivir siempre al servicio de mis hermanos, con esa energ?a que T? pones en cada coraz?n, mientras avanzamos hacia el abrazo eterno que espera a los esforzados en el Reino de los cielos?.


Publicado por mario.web @ 6:51
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios