Martes, 22 de febrero de 2011

Muchos cat?licos hoy en d?a creen que no tienen nada que cambiar o de qu? arrepentirse, porque ?soy bueno y no le hago da?o a nadie?. Pensando as? llevan una vida sin comprometerse mucho con el Se?or y con Su Iglesia: ?no hay por qu? ser fan?ticos?, dicen y aconsejan a quien muestra mucho amor al Se?or. Piensan que hacen lo suficiente cuando cumplen con algunos actos piadosos, llevando la vida cristiana ?a su manera?, rezando algunas oraciones de vez en cuando, yendo a Misa dominical s?lo si no los vence la pereza, la fatiga o se cruzan otras ?obligaciones m?s importantes?. No toman en serio el mandamiento de amar como Cristo mismo nos ha amado (Ver?Jn?15,11) ni el exigente llamado que Dios nos hace de ser santos y perfectos en la caridad (Ver?Lev?19,2;?Mt?5,48).

?Cu?ntas veces nosotros mismos prescindimos de Dios en la vida cotidiana, viviendo como si no existiera, como si Jesucristo no hubiera muerto y resucitado por nosotros? ?Cu?ntas veces nos negamos a perdonar a quien nos ofende, cerramos el coraz?n a las necesidades de los dem?s, insultamos y maltratamos a nuestros semejantes, nos dejamos arrastrar por las pasiones mundanas? ?Cu?ntas veces decimos creer pero nos damos con la realidad de que nuestros pensamientos, sentimientos o actos no reflejan suficientemente el amor que proclamamos tener al Se?or? ?Cu?ntas veces olvidamos que en medio de las tinieblas de este mundo no basta que ?no hagamos da?o a nadie?, sino que es necesario que en nombre de Cristo hagamos el bien a cuantos podamos, que brillemos como antorchas radiantes en medio de las tinieblas de esta perversa generaci?n (Ver?Flp?2,15), que anunciemos el Evangelio de Jesucristo con coraje, de palabra y con el testimonio de una vida radical, aunque ello nos traiga el rechazo y la persecuci?n? Quien se conforma con decir ?basta con no hacer mal a nadie? y no hace m?s, quien dice ?soy cat?lico/a pero no practicante?, ?acaso no muestra poco amor al Se?or?

Y yo, ?cu?nto amor le muestro a Dios? ?Soy consciente de todo lo que Dios ha hecho por m?? ?Soy consciente de cu?nto da?o he hecho a los dem?s y a m? mismo con mis pecados? ?Cristo crucificado denuncia silente la gravedad de mis pecados, pero vence mi pecado llevando su amor hasta el extremo (Ver?Jn?13,1)! ?Cu?nto me ha perdonado ?l y cu?n poco es el amor que le muestro a cambio, un amor que se queda tantas veces en el vano sentimiento sin hacerse concreto en el compromiso con Cristo y su Iglesia!

Quien toma conciencia de la gravedad de sus pecados y humildemente se acerca al Se?or, experimenta como aquella mujer cu?n grande es su amor, un amor que es m?s grande que nuestros pecados m?s graves o vergonzosos. Y quien experimenta ese amor cubrir la multitud de los pecados (Ver?1Pe?4,8), no puede dejar de mostrar su gratitud amando a Dios con toda su alma, con todo su ser y con todas sus fuerzas (Ver?Dt?6,5), y al pr?jimo como a uno mismo. Quien experimenta tanto amor por parte de Dios, ?c?mo no va a querer pagar amor con amor? Ese amor a Dios no se muestra en palabras bonitas, sino en un compromiso de amor con quien tanto nos ha amado primero, un amor que lleva al don de s? mismo, a amar como Cristo con todas sus radicales exigencias, lleva al continuo y decidido esfuerzo de cooperar con la gracia recibida avanzando hacia la meta que es la santidad, que es la perfecci?n de la caridad. Quien verdaderamente se experimenta tocado por el amor de Dios no puede dejar de proclamar ese amor a todos, se ve impulsado a irradiarlo y mostrarlo en sus obras. Quien ha sido alcanzado por el amor de Dios no puede conformarse con ?ser bueno?, aspira a ser santo, a ser santa, a dar m?s, a darlo todo por amor al Se?or. Aspira a poder decir con San Pablo: ?es Cristo quien vive en m?; la vida que vivo al presente en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios que me am? y se entreg? a s? mismo por m?.? (G?l?2,20)

Conscientes de nuestros pecados, dolidos por ellos, humildes y penitentes busquemos tambi?n nosotros al Se?or que nos espera en el Sacramento de la Reconciliaci?n. Tambi?n por medio de su sacerdote nosotros tenemos ocasi?n de escuchar al Se?or decirnos: ?Yo te absuelvo de tus pecados?, ??tus pecados quedan perdonados!? Y conscientes de todo lo que el Se?or nos perdona y nos ha perdonado en cada confesi?n, mostr?mosle m?s amor poniendo los medios necesarios para no pecar m?s, despoj?ndonos de nuestros vicios y malos h?bitos, adquiriendo las virtudes que el Se?or nos propone, dando testimonio a todos del inmenso amor y misericordia que el Se?or nos tiene, ayudando con nuestro apostolado a que tambi?n otros se encuentren con el amor del Se?or.


Publicado por mario.web @ 7:26
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