Martes, 22 de febrero de 2011

De los sermones de san Atanasio, obispo de la Iglesia Cat?lica [a?os 295-373], contra los arrianos - (Serm?n 2, 78. 79: PG 26, 311. 314)

Las obras de la creaci?n, reflejo de la Sabidur?a eterna

En nosotros y en todos los seres hay una imagen creada de la Sabidur?a eterna. Por ello, no sin raz?n, el que es la verdadera Sabidur?a de quien todo procede, contemplando en las criaturas como una imagen de su propio ser, exclama: El Se?or me estableci? al comienzo de sus obras. En efecto, el Se?or considera toda la sabidur?a que hay y se manifiesta en nosotros como algo que pertenece a su propio ser.
Pero esto no porque el Creador de todas las cosas sea ?l mismo creado, sino porque ?l contempla en sus criaturas como una imagen creada de su propio ser. ?sta es la raz?n por la que afirm? tambi?n el Se?or: El que os recibe a vosotros me recibe a m?, pues, aunque ?l no forma parte de la creaci?n, sin embargo, en las obras de sus rnanos hay como una impronta y una imagen de su mismo ser, y por ello, como si se tratara de s? mismo, afirma: El Se?or me estableci? al principio de sus tareas, al comienzo de sus obras.
Por esta raz?n precisamente, la impronta de la sabidur?a divina ha quedado impresa en las obras de la creaci?n para que el mundo, reconociendo en esta sabidur?a al Verbo, su Creador, llegue por ?l al conocimiento del Padre. Es esto lo que ense?a el ap?stol san Pablo: Lo que puede conocerse de Dios lo tienen a la vista: Dios mismo se lo ha puesto delante. Desde la creaci?n del mundo, sus perfecciones invisibles son visibles para la mente que penetra en sus obras. Por esto, el Verbo, en cuanto tal, de ninguna manera es criatura, sino el arquetipo de aquella sabidur?a de la cual se afirma que existe y que est? realmente en nosotros.
Los que no quieren admitir lo que decimos deben responder a esta pregunta: ?existe o no alguna clase de sabidur?a en las criaturas? Si nos dicen que no existe, ?por qu? arguye san Pablo diciendo que, en la sabidur?a de Dios, el mundo no lo conoci? por el camino de la sabidur?a? Y, si no existe ninguna sabidur?a en las criaturas, ?c?mo es que la Escritura alude a tan gran n?mero de sabios? Pues en ella se afirma: El sabio es cauto y se aparta del mal y con sabidur?a se construye una casa.
Y dice tambi?n el Eclesiast?s: La sabidur?a serena el rostro del hombre; y el mismo autor increpa a los temerarios con estas palabras: No preguntes: ?,,Por qu? los, tiempos pasados eran mejores que los de ahora?? Eso no lo pregunta un sabio.
Que exista la sabidur?a en las cosas creadas queda patente tambi?n por las palabras del hijo de Sira: La derram? sobre todas sus obras, la reparti? entre los vivientes, seg?n su generosidad se la regal? a los que lo temen; pero esta efusi?n de sabidur?a no se refiere, en manera alguna, al que es la misma Sabidur?a por naturaleza, el cual existe en s? mismo y es el Unig?nito, sino m?s bien a aquella sabidur?a que aparece como su reflejo en las obras de la creaci?n. ?Por qu?, pues, vamos a pensar que es imposible que la misma Sabidur?a creadora, cuyos reflejos constituyen la sabidur?a y la ciencia derramadas en, la creaci?n, diga de s? misma: El Se?or me estableci? al comienzo de sus obras? No hay que decir, sin embargo, que la sabidur?a que hay en el mundo sea creadora; ella, por el contrario, ha sido creada, seg?n aquello del salmo: El cielo proclama la gloria de Dios, el firmamento pregona la obra de sus manos.


Publicado por mario.web @ 7:41
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