Martes, 22 de febrero de 2011

Hasta de un pedazo de palo puedes hallar tu suerte...
? ?Hab?a una vez un pobre hombre que naci? pobre, creci? pobre y era a?n pobre cuando se cas?.
? Era tornero de oficio. Esto es, hac?a mangos y anillos para los paraguas y sombrillas. Pon?a un pedazo de madera en el torno y sal?a suave y redondito como ?l deseaba. Ustedes, de seguro, han visto en los paraguas muchos de los mangos que ?l hac?a.
? Pero el pobre hombre ganaba muy poco con este trabajo. Ten?a lo absolutamente necesario para vivir de manos a boca, como dicen vulgarmente. ??Pobre hombre!
? -Nunca encontrar? mi suerte. ?D?nde estar? mi buena estrella? -, se dec?a cuando pensaba en sus hijos y cavilaba en lo mucho que ten?a que trabajar para vivir tan mal.
? Y les advierto que ?sta es una historia ver?dica. Podr?a decirse el pa?s y el pueblo donde el hombre viv?a. Pero eso no viene al caso.
? Alrededor de la casa de este hombre florec?an los serbales y sus moras agrias y rojas se maduraban como si fueran la mejor de las frutas; mas no eran buenas para comer.
? En su jard?n tambi?n crec?a un peral, pero nunca hab?a dado fruta. Ni una pera hab?an probado los ni?os. Sin embargo, en aquel ?rbol estaba su suerte.
? Un d?a, mientras los ni?os jugaban en el jard?n, vieron una pera muy peque?a y corrieron a dar la buena noticia a sus padres. Estos, al examinarla, hallaron que era una pera deforme, dura y seca.
? Aquella noche hubo un fuerte temporal. El viento soplaba con furor. Se o?a el silbido entre las ramas de los ?rboles. Las casas parec?an temblar, las ramas de los ?rboles y hasta ?rboles enteros ca?an al suelo arrancados de ra?z o hechos pedazos.
? A la ma?ana siguiente daba pena ver las huertas y las calles cubiertas de hojas y ramas.
? Los ni?os salieron al jard?n para limpiarlo y all? entre las ramas estaba un gancho con la raqu?tica pera. ?Lo recogieron y lo llevaron al taller del padre. ?Este, en broma y para distraer a los ni?os, se puso a hacer peras de madera del tronco de la rama.
? ?Y qu? bonitas sal?an! Suaves y torneadas. Una grande, otra grande, otra mediana y otra m?s y muchas m?s peque?as.
? ?Cu?nto se divirtieron los ni?os! ?El ?rbol estaba dando peras, por fin, aunque eran de madera. ?Los ni?os jugaban con ellas y las hac?an dar vueltas como si fueran trompos.
? Entonces vino la estaci?n de las lluvias y, como es natural se necesitaban paraguas para salir a la calle. Esta familia de quien les estoy contando, ten?a solamente un paraguas muy viejo.
? Cuando el viento soplaba con fuerza el paraguas se volv?a del rev?s.
? Dos o tres veces se rompi?, pero nuestro hombre siempre lo arreglaba sin demora, porque ?se era su oficio. Pero, por bien que ?l lo arreglaba, cuando alguien trataba de cerrarlo, la tirilla y el bot?n, con que el paraguas se conservaba enrollado, se romp?an.
? Ya el padre no sab?a de qu? manera arreglarlo cuando un d?a el bot?n se rompi? otra vez. Mientras lo buscaba por el piso, dio por casualidad, contra una de las peritas de madera que ?l hab?a torneado para los ni?os y con las cuales todav?a jugaban de cuando en cuando.
? -"No puedo hallar el bot?n pero esto servir? lo mismo"-, dijo tomando la pera.
? Hizo un agujero de extremo a extremo en el centro de la pera, pas? un cord?n por el agujero y vio con sorpresa y alegr?a que el pedazo de palo en forma de pera desempe?aba a las mil maravillas las veces del bot?n. Adem?s era m?s curioso y m?s bonito esta clase de bot?n.
? Al a?o siguiente cuando el hombre envi? mangos para paraguas a la ciudad, tambi?n mand? algunos de estos broches originales que ?l curiosamente hab?a inventado de un pedazo de la rama de un peral, que el viento hab?a derrumbado.
? El no sab?a el resultado que iba a tener; lo cierto es que al poco tiempo empez? a recibir pedidos de miles y m?s miles de las curiosas peras de madera.
? En la f?brica de paraguas de la ciudad hab?an hecho algunos paraguas con broches de estas peras y los hab?an enviado a Am?rica. Las gentes hab?an notado que estas peritas eran el mejor cierre para los paraguas. ?Los comerciantes pidieron que todos los paraguas se fabricaran con tales broches.
? Y nuestro hombre torneaba peras y m?s peras! El ?rbol entero se convirti? en peras. Todas las vend?a y esto le trajo dinero, mucho dinero.
? ?Poco a poco fue aumentando su negocio hasta que lleg? a tener un gran taller con muchos trabajadores que le ayudaron. Ya no ten?a que sufrir. Sus hijos y su esposa ten?an todo lo que les hac?a falta y ?l se sent?a feliz. A menudo, muy a menudo, dec?a:
? -"?Aquel peral que parec?a tan est?ril fue mi salvaci?n! ?All? est? mi felicidad! La suerte puede hallarse hasta en un pedazo de palo".-
? Y ahora les digo: ?D?nde est? vuestra suerte?
? "B?scala y la encontrar?s".-


Publicado por mario.web @ 18:39
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