Martes, 22 de febrero de 2011
Su problema m?s grave es probablemente la sociedad ?ticamente neutra en la que les ha tocado vivir, pero cuyos recursos no se han agotado
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No obstante, esta Europa de muchas almas y de cultura tan d?bil (pero que todav?a se impone con fuerza) da se?ales de poseer energ?as insospechadas, est? m?s viva que nunca y llamada a desempe?ar un rol importante en el contexto mundial.

Nunca como en este momento, el viejo continente, no obstante muestre todav?a las heridas de recientes conflictos y de contraposiciones tambi?n violentas en su interior, ha sentido fuerte la llamada a la unidad. Una unidad que todav?a se debe construir, a pesar de que se hayan abatido algunos muros, y que deber? extenderse a toda Europa y a quien en ella pide hospitalidad y acogida. Unidad que no podr? ser s?lo pol?tica o econ?mica, sino tambi?n y, ante todo, espiritual y moral. Unidad, adem?s, que deber? superar viejos rencores y antiguos recelos, y que podr?a encontrar precisamente en las primitivas ra?ces cristianas un motivo de convergencia y una garant?a de entendimiento. Unidad que incumbe realizar, consolidar y acabar especialmente a la actual generaci?n juvenil, del Oeste al Este, del Norte al Sur, defendi?ndola de cualquier tentaci?n contraria de aislamiento y de encerramiento en sus propios intereses, y proponi?ndola al mundo entero como ejemplo de serena convivencia en la diferencia.

?Ser?n capaces estos j?venes de asumir una tal responsabilidad?

Si es cierto que el joven de hoy corre el peligro de estar desorientado y de encontrarse sin un preciso punto de referencia, la ? nueva Europa ? que est? naciendo podr?a llegar a ser una meta y ofrecer un adecuado est?mulo a los j?venes que, en realidad, ? tienen nostalgia de libertad y buscan la verdad, la espiritualidad, la autenticidad, la propia originalidad personal y la transparecia, que juntos tienen deseos de amistad y de reciprocidad ?, que buscan ? compa??a ? y quieren ? construir una nueva sociedad, fundada en valores tales como la paz, la justicia, el respeto del medio ambiente, la atenci?n a las discrepancias, la solidaridad, el voluntariado y la igual dignidad de la mujer ?.(10)

En ?ltimo an?lisis, los m?s recientes estudios presentan a los j?venes europeos como desorientados, mas no desesperados; impregnados de relativismo ?tico, pero tambi?n deseosos de vivir una ? vida buena ?; conscientes de su necesidad de salvaci?n, aunque sin saber d?nde buscarla.

Su problema m?s grave es probablemente la sociedad ?ticamente neutra en la que les ha tocado vivir, pero cuyos recursos no se han agotado. Especialmente en un tiempo de transici?n hacia nuevas metas como el nuestro. De ello dan fe tantos j?venes animados por una sincera b?squeda de espiritualidad, valientemente comprometidos en lo social, confiados en s? mismos y en los otros y comunicadores de esperanza y de optimismo.

Nosotros creemos que estos j?venes, a pesar de las contradicciones y del ?peso? de un cierto ambiente cultural, pueden construir esta nueva Europa. En la vocaci?n de su madre-tierra se trasluce tambi?n su propia vocaci?n.


Obra Pontificia para las Vocaciones Eclesi?sticas?

"Nuevas vocaciones para una nueva Europa"

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Publicado por mario.web @ 19:50
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