Mi?rcoles, 23 de febrero de 2011

Evangelio?

Del santo Evangelio seg?n san Marcos 9, 38-40

En aquel tiempo, Juan le dijo a Jes?s: ?Hemos visto a uno que expulsaba a los demonios en tu nombre, y como no es de los nuestros, se lo prohibimos?. Pero Jes?s le respondi?: ?No se lo proh?ban, porque no hay ninguno que haga milagros en mi nombre, que luego sea capaz de hablar mal de m?. Todo aquel que no est? contra nosotros, est? a nuestro favor?.

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Oraci?n introductoria?

Se?or Jes?s, tu verdad me fortalece. En tu nombre me pongo en tu presencia, quiero que me muestres el camino que hoy debo seguir para ser un constructor eficaz de una cultura que te reconozca y te haga presente en su vida.

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Petici?n?

Padre nuestro, ?venga tu Reino! Que todos seamos uno para ser aut?nticos testigos de tu amor.

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Meditaci?n?

?Por un lado, la cultura que nos rodea se distancia cada vez m?s de sus ra?ces cristianas, a pesar de una profunda e intensa hambre de espiritualidad. Por otro lado, la creciente dimensi?n multicultural de la sociedad (?), trae consigo la oportunidad de encontrar otras religiones. Para los cristianos, esto nos abre la posibilidad de explorar, junto a los miembros de otras tradiciones religiosas, formas de dar testimonio de la dimensi?n trascendente de la persona humana y de la vocaci?n universal a la santidad, poniendo en pr?ctica la virtud en nuestra vida personal y social. (?)

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En la figura de John Henry Newman, (?), celebramos a un pastor, cuya visi?n eclesial creci? con su formaci?n anglicana (?). ?l nos ense?a las virtudes que exige el ecumenismo: por un lado, segu?a su conciencia, aun con gran sacrificio personal; y por otro, el calor de su constante amistad con sus antiguos compa?eros le condujo a investigar con ellos, con un esp?ritu verdaderamente conciliador, las cuestiones sobre las que difer?an, impulsado por un profundo anhelo de unidad en la fe? (Benedicto XVI, 17 de septiembre de 2010).

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Reflexi?n apost?lica?

?El?Regnum Christi?hace tambi?n propio el llamado del Concilio Vaticano II y de los Romanos Pont?fices para el restablecimiento de la unidad visible de los seguidores de Cristo. Para ello, exhorta a sus miembros a la oraci?n insistente, a la esperanza, al di?logo respetuoso y, de manera particular, a la vivencia delicada de la caridad y la colaboraci?n de cara a la consecuci?n del bien com?n? (Manual del miembro del Movimiento?Regnum Christi, n. 85).

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Prop?sito?

Invitar a una persona a acompa?arme a Misa, o a hacer oraci?n o a leer juntos el Evangelio, etc.

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Di?logo con Cristo?

Se?or, ay?dame a ser un medio de unidad con todos y en todo. Quiero propagar tu amor, no s?lo con las palabras o con las letras, sino con mi testimonio de amor y apertura hacia todos: los f?ciles y sobre todo con aquellos con los que se me dificulta m?s acercarme y comprenderlos.?



Permite que viva siempre en clave de dar y no buscar ser comprendido sino comprender; a no esperar ser amado(a), sino amar. T? sabes que soy d?bil y que mi primera reacci?n es juzgar a los dem?s, dame tu gracia para que a partir de hoy te sepa encontrar en todos y cada uno de mis hermanos.

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?El Movimiento s?lo podr? realizar la misi?n confiada por Dios a condici?n de que todos sus miembros se integren en una unidad monol?tica, donde los esfuerzos de todos converjan en la lucha ?nica y un?nime por el Reino de Cristo??

(Cristo al centro,?n.?1895)

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http://meditaciones.regnumchristi.org/


Publicado por mario.web @ 7:52
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