Mi?rcoles, 23 de febrero de 2011

Cuatro maristas espa?oles, asesinados en 1996 en Zaire, al no querer abandonar su labor

Alfa & Omega - Dos a?os despu?s del genocidio de Ruanda y Burundi, en 1996, los cuatro maristas espa?oles de la misi?n de Bugobe, en la zona de Zaire (desde 1997, Rep?blica Democr?tica del Congo) lim?trofe con esos pa?ses, fueron asesinados por milicianos hutu y arrojados a un pozo.

De ello inform?, en su d?a, Alfa y Omega. Eran parte de los nueve misioneros y cooperantes espa?oles en cuyos asesinatos, entre 1994 y 2000, est?n presuntamente implicados altos cargos del Gobierno del Presidente ruand?s Paul Kagame, cuya visita a Espa?a caus? pol?mica la semana pasada. La guerra de los Grandes Lagos perdura a?n en algunas regiones del Congo, impulsada por grandes intereses econ?micos, en los que la ONU ha constatado la intervenci?n de multinacionales.

El Hermano Jos? Mart?n Descarga, que viv?a en la cercana misi?n de Nyangezi, explica que los hermanos Servando Mayor, Miguel ?ngel Isla, Fernando de la Fuente y Julio Rodr?guez llevaban menos de dos a?os all?. Servando, de hecho, nunca hab?a estado en misiones, hasta que se ofreci? para ?sta. Los otros se trasladaron desde otros destinos, para suplir a los maristas ruandeses que, ante las amenazas de repatriaciones forzadas del Gobierno zaire?o, ?se sintieron inseguros? y ?salieron de Zaire?.

Estos religiosos ruandeses hab?an fundado la misi?n de Bugobe en 1994, para ?quedarse cerca de su pueblo sufriente y trabajar con los j?venes refugiados? del campo de Nyamirangwe, uno de los muchos que hab?an llenado la zona fronteriza. Los espa?oles acudieron a la llamada del Superior General de la congregaci?n para que, al marcharse esos maristas, no se perdiera ?una bonita obra, en l?nea directa con nuestra vocaci?n, educar a los m?s necesitados?.
Eran casi reci?n llegados, pero ?est? claro -afirma el hermano Descarga- que estos cuatro hermanos se identificaron con los refugiados.

Su vida, su familia estaba en el campo de refugiados. Los ten?an que ayudar, educar, animar...??
Cuando, en septiembre de 1996, surgieron nuevos enfrentamientos entre rebeldes banyamulenge (los tutsis de las monta?as), y el ej?rcito congole?o junto a milicias hutu ruandesas, decidieron quedarse. ?No quer?an ser como las ONG, que se ausentan porque llueve o por una noticia alarmista. Esos d?as, el dispensario quedaba cerrado y la distribuci?n de alimentos no se hac?a?.

Que el avi?n traiga medicinas:

Abandonados a su suerte, los refugiados, a los que se hab?an sumado miles m?s, hu?an desorientados s?lo para acabar volviendo. A finales de octubre, el Hermano Servando hizo un llamamiento desesperado en COPE: ?Hemos renunciado a irnos y pedimos que manden ese avi?n [destinado a evacuarles] con medicinas?. Tambi?n denunciaba que, m?s all? de los enfrentamientos, ?alguien quiere perseguir [a los refugiados], incluso eliminarlos? en masa.

La causa de su muerte no se ha esclarecido, pero una hip?tesis es que la provoc? esta llamada. El 31 de octubre -prosigue-, varios ?hombres armados, vestidos de militares ruandeses o de milicianos? que hab?an aparecido por la zona, pusieron barreras a la misi?n, en teor?a para protegerlos. Los asesinaron esa misma noche, pero la noticia s?lo se confirm? varios d?as despu?s. Tras ser sacados del pozo con la ayuda de la poblaci?n local y de postulantes de los misioneros javerianos, fueron enterrados envueltos en los mismos pl?sticos con las que los refugiados construyen sus tiendas.

Mar?a Mart?nez L?pez

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Mi hijo, fruto de una violaci?n, era inocente:

Como en otras guerras, en la de Ruanda, adem?s del asesinato en masa, tambi?n se utiliz? la violaci?n como arma. Se estima que, de esas violaciones, nacieron unos 20.000 ni?os que, hoy, rondan los 16 a?os. La BBC ha elaborado un reportaje sobre ellos, con los conmovedores testimonios de dos madres. Una de ellas, Anastasie Kayirangwa, fue violada en grupo, en tres ocasiones distintas, y tuvo que huir de su aldea. A pesar de todo, ?no ha habido un solo momento -afirm?, rotunda- en el que no quisiera? a su hija Diane, concebida y nacida en esa horrible situaci?n, y a la que ha criado sola: la violaci?n es un estigma que la ha alejado de su familia y le ha impedido encontrar marido. ?No me trae -a?adi?- recuerdos de 1994. En vez de en eso, pienso en qu? comer? y en su educaci?n?. La educaci?n de su hijo tambi?n es uno de los objetivos prioritarios de otra madre coraje an?nima que habl? en la BBC. A ella le cost? m?s aceptar a su hijo, al que se sinti? tentada de tirar a la letrina del campo de refugiados donde dio a luz: ?No le ve?a como mi hijo. En ?l ve?a la imagen de lanzas, machetes, cosas muy malas. Le ve?a como el hijo de un asesino. Pero, por supuesto, ?l era inocente. Encontr? a otras mujeres que ten?an problemas similares. As? que he cambiado; ahora mi hijo ve que estamos unidos?.

Im?gen: El hermano Servando Mayor en un acto?
de la misi?n con refugiados de Ruanda


Publicado por mario.web @ 8:20
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