Mi?rcoles, 23 de febrero de 2011

Esteban ten?a 16 a?os de edad cuando los feroces guerrilleros del Ej?rcito de Resistencia del Se?or (LRA) asaltaron el 11 de mayo de 2003 el seminario menor de la Archidi?cesis de Gulu, en el norte de Uganda, y lo secuestraron a ?l y a otros cuarenta

La Gaceta,22/07/10 - Konigstein - ?Seg?n una cr?nica de Eva-Maria Kolmann de Ayuda a la Iglesia Necesitada, los rebeldes se los llevaron a los seminaristas para convertirlos en soldados. Muchos fueron asesinados y doce siguen desaparecidos.

Esteban narr? su historia a los representantes de la asociaci?n cat?lica internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN), que hace poco hicieron un viaje a Uganda.

"Durante dos meses, los asesinatos, las violaciones y las torturas formaron parte de su vida cotidiana. Los rebeldes tambi?n quer?an ense?arle a ?l a matar, y m?s por ser seminarista. A algunos de sus compa?eros los mataron delante de ?l a golpes y culatazos; otros fueron despedazados con machetes porque ten?an los pies destrozados tras las largas marchas y ya no pod?an andar. ?l, en cambio, tuvo suerte en la desgracia, porque pudo huir antes de que lo obligaran a matar", informa AIN.

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El secuestro

Los ojos de Esteban a?n reflejan un gran pesar cuando recuerda lo vivido. "Los rebeldes llegaron veinte minutos pasada la medianoche; eran unos veinte. Algunos rodearon el seminario menor y los dem?s se dirigieron directamente al dormitorio de los alumnos de 16 a?os. Como no lograron forzar la puerta, uno de ellos entr? por la ventana y abri? desde dentro. Uno de los seminaristas hab?a cortado la luz para obstaculizar a los rebeldes, pero ?stos llevaban antorchas".

Los dos soldados que el Gobierno hab?a puesto a disposici?n del seminario para velar por su seguridad huyeron nada m?s aparecer los rebeldes. "Nos hab?an abandonado y no hab?a nadie que nos protegiera", explica Esteban. Adem?s de los seminaristas, hab?a en el terreno del seminario entre mil y dos mil personas, principalmente mujeres y ni?os, que se hab?an refugiado ah? para pasar la noche. Un rebelde mat? de un tiro y delante de la madre a un ni?o de unos siete a?os, nos dice el joven con semblante imp?vido.

Los rebeldes maniataron a los seminaristas, saquearon todo y obligaron a los adolescentes marchar por horas. A la ma?ana siguiente los separaron en peque?os y comenzaron a adoctrinarlos bajo la amenaza de ser ejecutados si intentaban huir.

La fe de Estaban lo mantuvo fuerte y firme. "He visto cosas que jam?s hubiera pensado que tendr?a que contemplar alg?n d?a. Un hombre no es capaz de escapar de todo aquello, pero Dios obra milagros. A m? s?lo me quedaba rezar: ?sa era mi ?nica esperanza. Como no pod?amos rezar juntos, lo hac?a solo. En cada una de las largas marchas rezaba el Rosario contando con los dedos, porque no ten?a un rosario. La oraci?n era todo lo que ten?a. Habr? personas que no han experimentado a Dios, pero yo s? he tenido esa experiencia", recuerda.

Casi dos meses despu?s de su secuestro, las fuerzas gubernamentales atacaron a los rebeldes, y en ese momento, entre bombas y fuego de metralla, Esteban logr? huir y despu?s de varios d?as de caminar sin rumbo lleg? a un colegio abandonado donde encontr? un soldado del Ej?rcito ugand?s.

La familia de Esteban ya lo hab?a dado por muerto. "Hab?an pedido a un sacerdote que celebrara una Misa funeraria por m?", recuerda Esteban. Sus padres y seis hermanos no quer?an que Esteban regresara al seminario, pero Estaban sab?a que ?se era su lugar.

Desde 1988 m?s de 30 mil ni?os y adolescentes han sido secuestrados por los rebeldes. A los varones los convierten en soldados y a las ni?as, en esclavas sexuales. Los ni?os son cruelmente violados, sometidos con drogas, obligados a matar, torturados, castigados brutalmente a la m?s m?nima y muchos asesinados sin miramientos.

Algunos no se atreven a regresar con sus familias, porque se averg?enzan de las atrocidades que les obligaron a hacer. A menudo, los rebeldes obligaban a los ni?os y j?venes secuestrados a asesinar a personas de sus propios poblados o incluso a sus padres y hermanos, para que el retorno fuera imposible.

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La esperanza
Seg?n informa AIN, "la Iglesia Cat?lica ayuda a estos ni?os. As?, por ejemplo, la radio cat?lica de la Di?cesis de Lira ha creado un

programa especial que permite a los parientes de estos ni?os enviarles mensajes de amor anim?ndolos a regresar. Tambi?n los ni?os soldados que han regresado animan a sus camaradas a retornar dici?ndoles que no tengan miedo. A los rebeldes esta iniciativa no les gust? nada, por lo que prendieron fuego a la emisora. No obstante, la antena retransmisora no se quem? y Radio Wa (Wa significa "nuestra radio") sigue emitiendo con el apoyo de Ayuda a la Iglesia Necesitada una programaci?n que contribuye a la paz y la reconciliaci?n en Uganda".

"Cada uno de los ni?os secuestrados y maltratados por el LRA tiene un rostro y un nombre. Esteban, que comparti? el sufrimiento de estos ni?os, quiere contribuir como sacerdote a la curaci?n de sus heridas y a traer la paz a un pa?s donde los ni?os han sido utilizados como armas. Quiere llevar el mensaje de amor de Dios a aquellos que ya de ni?os se olvidaron de que tienen un rostro y un nombre. Y ?l puede ense?arles que Dios obra milagros, porque ?l mismo lo ha vivido", sostiene AIN.

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Publicado por mario.web @ 8:33
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