Jueves, 24 de febrero de 2011

?Es posible recomenzar despu?s de un fracaso? ?Es posible iniciar el esfuerzo de cada d?a en medio de una enfermedad dolorosa? ?Es posible mirar al futuro con esperanza cuando el presente aparece complicado y oscuro?

La vida desgasta. El peso del pasado deja un lastre de polvo y de desilusiones que ahogan el coraz?n. Entonces el miedo y la desgana paralizan la voluntad y llegan incluso a oscurecer a la mente. No vemos nada claro, no encontramos ning?n sentido a una nueva lucha, nos faltan fuerzas para tomar el arado y seguir adelante.

Algunas derrotas surgen desde circunstancias y decisiones de otros. Pero otras derrotas inician en lo m?s profundo de la propia alma. Hay generales con ej?rcitos bien armados que sucumben a la hora del combate porque la angustia ha penetrado en sus almas. Hay hombres y mujeres sanos que podr?an traer cada d?a un salario limpio a sus hogares y que no llegan a levantarse de la silla para buscar, una vez m?s, un puesto de trabajo.

Recomenzar es posible siempre que vibre en el propio coraz?n un deseo, un proyecto, un prop?sito para conquistar nuevas metas, para llegar a objetivos deseados, para extirpar defectos y sembrar virtudes.

Para el cristiano, siempre es posible recomenzar. Porque existe un Dios que se interesa por cada uno de sus creaturas. Porque un Padre no deja de serlo tras el pecado de sus hijos. Porque Cristo vino precisamente no para los sanos, sino para los enfermos. Porque el Esp?ritu Santo act?a incesantemente en la historia humana, enciende fuegos en los inviernos m?s prolongados, fortalece a quienes yacen cansados en la vera del camino.

Recomenzar. Desde donde ahora me encuentro, con mis pocas fuerzas y mis muchas esperanzas, muy apoyado en la gracia de Dios. Recomenzar, consciente, como san Pablo, de que ?todo lo puedo en Aquel que me conforta? (Flp 4,13).

Recomenzar, porque vale la pena un nuevo esfuerzo para ayudar a los m?os, para servir al enfermo, para consolar al triste. Recomenzar, con un nuevo ?mpetu que nos acerque a la Patria verdadera, donde podremos sentarnos un d?a, con miles y miles de hermanos nuestros, en el gran banquete de bodas del Cordero.


Publicado por mario.web @ 7:52
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