Viernes, 25 de febrero de 2011

A veces, Se?or, cuando estoy ante ti, recorro mi alma en examen sincero pregunt?ndome si solo vengo a ti buscando consuelo para mis penas y problemas...

?Qu? le falta a mi oraci?n?

Se?or, dame luz para comprender que la que tengo olvidada o que no me conviene es la "Oraci?n de intercesi?n". Esa, que es el olvido de uno mismo, esa, que es "una petici?n en favor de otros". Es la que no tiene l?mites ni fronteras, ya que es la que puede alcanzar gracias hasta para los enemigos y es tambi?n la expresi?n de la Comuni?n de los Santos. Es la oraci?n en que nos olvidamos de nosotros para pensar en los dem?s.

Es generosa, de una caridad sin l?mites cuando pedimos por alguien que no nos ama, por alguien que no nos hace caso o que tal vez nos hizo o hace mucho da?o. Es acercarnos realmente a la forma de orar que tu oraste por nosotros a tu Padre, Se?or.?

Tu, Se?or, siempre estuviste y est?s presto a interceder por nosotros ante el Padre, en favor de todos los hombres, especialmente por los pecadores. En favor... de mi.
Y te quedaste con nosotros en este Sacramento, est?s con nosotros cada momento del d?a en la Eucarist?a para seguir intercediendo por nosotros, nos escuchas y te llevas nuestras peticiones al Padre.

Vale la pena hacer la prueba. Olvidarse de uno por un momento, desasirse de todos los problemas que nos agobian, de esa pena.... que llevamos colgada del coraz?n, de esa enfermedad, de ese malestar, de esa inquietud, temor o disgusto que no nos deja dormir...

Dejar "nuestras cosas" a un lado, dejarlas por un momento y poni?ndonos ante tu presencia, Se?or, pensar en los dem?s...y as?, como una letan?a de incienso, perfumada por el m?s grande amor, ese que nos cuesta tanto porque no es para nuestro beneficio personal, pedir, por todos los seres del mundo, por las autoridades que manejan el destino de los pa?ses, por los que sufren, enfermos o desamparados, por los que en este d?a morir?n e ir?n a la presencia del Padre, por los sacerdotes, por los misioneros por los no nacidos y por los j?venes, pero sobretodo por tal o cual persona, esa que nos hace sufrir, esa que no nos "cae bien", esa que no nos quiere...que siempre sabe c?mo mortificarnos.... ?esa es la oraci?n que tu est? esperando, Jes?s m?o, esa es la que m?s me cuesta pero... esa es la que tu quieres!.

Y cuando logramos hacerla, el alma y el pensamiento se van aligerando y un roc?o de paz moja nuestro coraz?n, antes reseco por el rencor, tal vez por el ego?smo de vivir absortos en "nuestro peque?o mundo" tan solo con nuestras preocupaciones.?

Si, Jes?s Sacramentado, yo necesito que me escuches porque me agobian muchas cosas y tengo el alma triste pero con esta oraci?n, he sentido el dulce consuelo de tu abrazo lleno de misericordia para mi y para todos aquellos por lo que te he pedido. ?Gracias, Se?or!.


Publicado por mario.web @ 10:34
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