S?bado, 26 de febrero de 2011

Cuando un pintor va a pintar su obra, tiene que pensar con cuidado las formas geom?trica. Un ejemplo t?pico de esto es las diferentes anunciaciones a Mar?a que fueron pintadas por grandes artistas: a veces dentro de una casa, otras veces todo se desarrolla dentro del margen de un arco...

Parece ser que Dios no prepar? bien el cuadro donde iba a nacer su Hijo. La ?nica cosa que sabemos es que iba a ser en la ciudad de David, Bel?n. San Lucas tampoco abunda en detalles, pues la ?nica cosa que dice es que no hubo lugar ?para ellos? en el mes?n y que cuando naci? el Salvador lo recostaron en un pesebre de donde com?an los animales. Adem?s los pastores que fueron avisados por unos ?ngeles sobre el acontecimiento recibieron estas se?ales: ten?an que ir a Bel?n y all?, en un pesebre, envuelto en pa?ales, iban a encontrar a quien buscaban. Estos parcos detalles de san Lucas nos dan a entender que el pesebre no fue en las colinas, sino en la misma ciudad de Bel?n. El lugar m?s l?gico ser?a en la pared, por fuera, que circundaba la plaza del mes?n. Los estudios arquel?gicos confirman esta hip?tesis. As? se podr?a entender la expresi?n de san Lucas que no dice que no hubo lugar en el mes?n, sino que no hubo lugar ?para ellos? all?, dado que no hubiera sido un lugar adecuado para dar a luz con tanta gente.

Si el pesebre estaba en la cueva de una colina fuera de Bel?n o pegado a la pared exterior del mes?n no disminuye en nada la situaci?n pat?tica de pobreza del acontecimiento. ?Qu? pensaba Mar?a de todo esto? En primer lugar ella sinti? la alegr?a de cualquier madre que trae a un ser humano al mundo. Cada madre sabe que un hijo es un don de Dios, pero Mar?a lo sab?a m?s claramente, pues el Ni?o que vino al mundo fue un regalo en muchos sentidos. En primer lugar fue concebido por la intervenci?n directa de Dios. Pero hay algo m?s en el nacimiento de Cristo: seg?n la Tradici?n de la Iglesia ella fue Virgen antes del parto, despu?s del parto y tambi?n ?durante? el parto. As? el Hijo de Dios fue concebido milagrosamente y milagrosamente fue dado a luz para conservar la virginidad de la Madre. Esta experiencia fue suficiente para compensar por todas las incomodidades que supon?a el dar a luz al aire libre. Dios le dio el inmenso don de ser Virgen y Madre a la vez. Entendi? mejor su vocaci?n de Virgen-Madre.

Parece ser que para Mar?a, Dios siempre estuvo presente por todas partes con su mano divina. Seguramente para ella todo era milagro: el nacimiento del sol cada ma?ana, el soplar del viento, el agitarse del mar...Esto podr?a explicar tambi?n la confianza con que pidi? a su Hijo el milagro de Can?.?

El sentir a Dios tan cerca ten?a que haber influ?do substancialmente en la piedad de Mar?a. Ella recibi? en su brazos el don del Hijo de Dios. Es algo as? como la experiencia del neosacerdote que recibe a Cristo en sus manos por primera vez en la Misa.

De ahora en adelante la piedad de Mar?a es cristoc?ntrica. Ella ya tiene un ?puente? entre ella y Dios.?
Tal vez de lo que no se daba cuenta es que ella tambi?n iba a participar en ese puente o mediaci?n entre Dios y los hombres. Con el paso del tiempo ella iba a ser la intercesora m?s grande de la humanidad delante del trono de Dios.?

Nosotros tenemos ya 2.000 a?os de cristocentrismo. Para nosotros es m?s f?cil dirigirnos a Dios mirando al crucifijo o a una imagen de Cristo. Ella no ten?a la imagen sino la realidad detr?s de la imagen: el mismo Hijo de Dios.?

El cristocentrismo debe ayudarnos tambi?n a apreciar mejor los sacramentos, que son actos de Cristo. Por ejemplo, cuando el sacerdote absolve de los pecados es Cristo quien lo hace por medio de ?l.?

Mar?a viv?a todos los d?as la verdad de lo que Cristo iba a decir unos 30 a?os despu?s: ?Yo soy el camino, la verdad y la vida.? Ahora Cristo es el ?camino? para Mar?a para unirse con Dios en cualquier instante.?

Antes de terminar ser?a conveniente reflexionar sobre lo que ella pensaba de la pobreza en la cual tuvo que desarrollar los primeros acontecimientos de la vida de su Hijo. Seguramente sinti? los efectos materiales de la pobreza, pero siempre prevaleci? la confianza en la providencia de Dios. Ten?a fe en la bondad y sabidur?a del Omnipotente y no dudaba de que ?l siempre buscaba lo mejor para ella.?

Podemos aprender de Mar?a a vivir tranquilos, lo cual no tiene nada que ver con la flojera. S? debemos trabajar, esforzarnos y ocuparnos en resolver los problemas, pero los quehaceres de la vida no deben cerrarnos a Dios. Debemos tener el coraz?n siempre abierto a ?l en cada instante. Esto se refleja en la tranquilidad interior con que vivimos la vida.


Publicado por mario.web @ 6:54
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios