S?bado, 26 de febrero de 2011

Si reconocemos que el mundo es ef?mero y que no hay nada seguro en el reino de los ?tomos y la energ?a.

Si aceptamos que el cuerpo sufre un continuo desgaste y que no es posible mantener indefinidamente un buen nivel de salud y de habilidades ps?quicas.

Si percibimos que los deseos a veces fluct?an en la propia alma, que pueden orientarnos hacia lo bueno y noble s?lo si los guiamos con prop?sitos firmes y con ideas claras, o pueden llevarnos al pecado y la injusticia si seguimos nuestras pasiones m?s mezquinas.

Si nos toca sufrir el drama de perder la propia fama, o el trabajo, o la amistad, o los afectos de la familia.

Si abrimos los ojos al enga?o de la avaricia y descubrimos que el dinero puede destruirnos con su fragilidad absurda.

Si salimos del sue?o de placeres vanos, de im?genes brillantes y vac?as, de m?sicas que embotan el coraz?n, de sustancias que provocan alucinaciones y que destruyen la nobleza del alma.

Si rompemos con ese ego?smo que lo centra todo en la b?squeda del propio bienestar y en la autoestima miserable, para descubrir que vale la pena dar la vida por quienes viven a nuestro lado.

Si dejamos que la inteligencia vuele alto, reconozca la belleza y la bondad de Dios, confiese que Cristo es el Hijo del Padre, y se lance a nadar en el mundo de las verdades eternas.

Si fortificamos la voluntad para que tome decisiones serias, orientadas hacia bienes verdaderos y hacia el amor sincero, capaces de ayudar a amigos y enemigos, con la energ?a necesaria para apartar los ojos y el coraz?n de los caprichos ego?stas.

Si suplicamos, en la oraci?n, la gracia de Dios para romper con el pecado y para vivir, en serio, el Evangelio.

Si usamos nuestras palabras y nuestro tiempo para anunciar desde las terrazas, como cat?licos, la gran noticia de la Muerte y de la Victoria de Jesucristo el Nazareno.

Entonces significa que hemos puesto la mano en el arado para no mirar nunca atr?s: seremos verdaderos disc?pulos del Maestro, abriremos horizontes de esperanza para el coraz?n de tantas personas que ser?n tocadas por Dios gracias a la luz que brilla en nuestra vida nueva.


Publicado por mario.web @ 7:49
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