S?bado, 26 de febrero de 2011

No es f?cil vivir abiertos a las correcciones que nos llegan de familiares y de amigos, de conocidos y de personas que est?n lejos. Porque casi siempre la correcci?n duele, deja un mal sabor en el alma. Porque cuesta constatar que otros juzgan y dan consejos sobre la propia vida, sobre lo que decimos o hacemos.

Existe en el coraz?n humano un instinto profundo de autodefensa. Muchas veces consideramos nuestras elecciones, nuestros gustos, nuestro estilo de vida, como bueno y conveniente. Por eso, la llegada de una voz o de una mirada que reprocha, que corrige, es recibida, en muchos casos, con actitudes negativas. Es entonces cuando nos ?enrocamos?, nos cerramos a cualquier ayuda, pues no la vemos como ayuda, sino como interferencia, como algo hostil e invasivo.

Existen, es cierto, reproches agresivos que buscan hacer da?o, que nacen a veces desde actitudes de venganza. Ante tales reproches, necesitamos defendernos, para que una palabra no nos hiera, no nos destruya internamente, no nos contagie de los sentimientos oscuros de quienes entran para invadir la propia vida.

Pero si descubrimos en tantas otras correcciones una actitud de afecto sincero, de inter?s por nuestras personas y nuestras acciones. Si reconocemos que el reproche s?lo es ofrecido para nuestro bien. Si nos damos cuenta de que el consejo busca apartarnos del mal camino, ayudarnos a evitar peligros, orientarnos a horizontes buenos y sanos, entonces es posible superar actitudes de autodefensa malsana para abrirnos a consejos constructivos.

No es f?cil esa apertura, sobre todo cuando los criterios personales se han endurecido, cuando hemos llegado a creer que los dem?s no tienen ni el ?nivel? ni la experiencia suficientes para llegar a la suela de nuestros zapatos...

Pero si no tenemos actitudes altaneras, si no despreciamos ni al grande ni al peque?o, ni al rico ni al pobre, ni a quien tiene muchos t?tulos ni al que no tienen ninguno, entonces podremos abrir el alma a cualquier correcci?n valiosa que nos ofrezcan tantas personas buenas que buscan, simplemente, ayudarnos a orientar un poco mejor el camino de la propia vida.


Publicado por mario.web @ 16:41
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