S?bado, 26 de febrero de 2011

Fuente: El Anillo es para siempre?
Autor: P. ?ngel Espinosa de los Monteros?


II:?Qu? fue lo que prometimos??

?Prometo serte fiel?.?

Lo importante es saber traducir ese ?prometo serte fiel?. No nos refer?amos solamente a la fidelidad en cuanto a que nunca comenzar?amos una relaci?n sentimental, seria o superficial con otra persona, por un momento o para toda la vida. Significa much?simo m?s.?

Prometo llevar bien puesta la camiseta del equipo, tirar en la misma direcci?n y defender nuestra porter?a. Lo nuestro. A veces me he topado con un hombre o una mujer, que s?lo viendo c?mo se comporta con la persona a quien dice que ama, me dan ganas de preguntarle: ?t?, para d?nde tiras??

Si los dos tuvieran puesta la camiseta del mismo color y ?se pasaran el bal?n?, meter?an goles, alcanzar?an metas, jugar?an en equipo y as? har?an la vida m?s simple y tendr?an la felicidad m?s a la mano.?

Pero uno parece ser delantero de un equipo y el otro defensa del contrario: se estorban en las jugadas, se cometen frecuentes faltas, se ignoran. Algunos parecen estar buscando la tarjeta roja ?despu?s de haber visto no una sino mil veces la amarilla!?

Esto no debe suceder en el matrimonio. ?Amarse no es mirarse uno al otro, sino mirar en la misma direcci?n?. Tirar en la misma direcci?n. Amarse es tener una meta com?n y unos mismos ideales, y eso debe reflejarse en los acontecimientos de la vida diaria. Amarse es mirarse uno al otro con comprensi?n, respeto y con capacidad incluso de diferir.?

?Prometo no bajarme del burro?. Te explico de qu? se trata: en mis a?os de estudiante, paseaba en una ocasi?n por un pueblo de Santander, en el norte de Espa?a, y me encontr? a un pastor con quien entabl? una conversaci?n debajo de un cobertizo, pues llov?a a c?ntaros. La recuerdo como una charla muy interesante. En un determinado momento le pregunt? cu?ntos a?os ten?a de casado, a lo que respondi?:?

-??C?mo ve, Padre? Tenemos treinta a?os de casados y no nos hemos bajado del burro?.?

La expresi?n realmente me encant?. Si ?l hubiese dicho, ?no nos hemos bajado del tren... o del caballo?, hubiese sido diverso. El caballo sugiere libertad, velocidad, crines al viento... En cambio dijo: ?no nos hemos bajado del burro?.?

En el burro, como en el matrimonio, a veces se va hacia adelante, a veces hacia atr?s, a veces rebuznando? a veces, el animal, -me refiero al burro- como que no se mueve. As? es en el matrimonio. A veces para atr?s, a veces para adelante, a veces rebuznando... pero siempre los dos en el burro. ?Qu? importa por d?nde y cu?nto haya costado mientras hayan ido juntos, en la misma direcci?n, apoy?ndose, acompa??ndose, am?ndose??

?Prometo buscar tu realizaci?n, tu felicidad?.?

Si prometiste serle fiel, te comprometiste a buscar su felicidad, ya que la fidelidad no puede reducirse a no fallarle en el sentido de nunca enamorarte de otra persona. Eso es m?s que nada una obligaci?n, un requisito y algo que deber?an dar por supuesto.?

?Prometo serte fiel?, es llenar las expectativas que ten?an el uno sobre el otro cuando eran novios. ?Desde que nos vimos y pensamos en unirnos para toda la vida, pensamos que juntos ser?amos felices y desparramar?amos esa felicidad en nuestros hijos. Si queremos sernos fieles, tenemos que hacer realidad ese sue?o que tuvimos desde el inicio?.?

No voy a olvidar jam?s esa escena de la pel?cula ?Los puentes de Madison? en la que ya casi al final de la vida, el marido, muriendo en la cama, llama a sus esposa y le dice m?s o menos lo siguiente:?

-?Fanny, yo s? que ten?as tus propios sue?os e ilusiones en la vida, perd?name por no haberlas hecho realidad?.?
La mujer simplemente lo bes? en la frente e hizo un gesto de resignaci?n.?

Es tan f?cil hacer felices a los dem?s cuando uno se lo propone, que sinceramente, honestamente, para no lograrlo, se necesita ser de verdad ego?sta.?

Cuando prometieron ser fieles, entre otras cosas, prometieron buscar con tes?n la felicidad del otro, pues la fidelidad no es s?lo cuidar que no haya enga?os, sino que apunta a todo un proyecto de vida. De hecho, y aunque no es el ideal, hay matrimonios en los que, uno de los dos, por descuido, ha ca?do en una infidelidad. Pero como siempre ha buscado hacer feliz al c?nyuge, este error -por m?s grave que sea- no es m?s que una mancha en una pared llena de luz. Desde luego que no es el caso de la persona descuidada, sensual, irresponsable, que frecuenta ambientes inconvenientes y que trata con personas del sexo opuesto sin ning?n pudor y sin respeto. En una persona as?, la ca?da siempre ser? inminente e injustificada. El derrumbe comenz? desde que se descuid? en su conducta ordinaria.?

?Prometo serte fiel? es tambi?n cuidar el coraz?n. No permitir que nada ni nadie le robe la paz inicial. Prometieron luchar especialmente cuando les vinieran a la cabeza ?ideas rubias?. La fidelidad no es no meterse con otra persona, sino sobre todo cuidar el coraz?n. Hay mucha gente que quiz? jam?s concretar? una infidelidad conyugal, sin embargo vive en una continua deslealtad al no cuidar el coraz?n de cualquier amor que no sea su ?nico y verdadero amor.?

?Prometo serte fiel?, es decir, tambi?n, ?prometo hablar bien de ti?. ?Lo que tenga que decirte, te lo dir? a ti, para ayudarte, con amor y por amor. No se lo dir? a mi mam? ni a mis hijos, menos a mis amigas en un desayuno. Prometo hacer crecer tu fama dentro de lo m?s ?ntimo que tenemos que son nuestros hijos, padres, hermanos y tambi?n nuestros amigos. ?Me esforzar? para que ellos siempre tengan una buena imagen de ti. S?lo escuchar?n cosas positivas acerca de qui?n y c?mo eres t?. Estar?n orgullosos de nosotros?.?

Finalmente, ?prometo serte fiel?, ahora s?, significa ?que no te cambiar? por nadie. No te quiero para un amor intermitente u ocasional, ni como un amor de paso?.?

Estas promesas que hicieron, adem?s tienen dos especificaciones que deben considerar como muy importantes y darles su sentido propio, porque de verdad, parece que no todos las han entendido. Cuando se da una infidelidad en el matrimonio por parte de quien sea, y el c?nyuge decide que ?esto es lo ?nico que no est? dispuesto a perdonar?, y que ?ahora s? se acab? todo?, es simplemente porque no ha entendido qu? fue lo que prometi?. ?Cu?les son esas dos especificaciones??

1a En lo pr?spero y en lo adverso.?

Hay quienes creen que lo pr?spero es tener dinero mientras lo adverso se identifica con todo tipo de carencias econ?micas.?

Muchas parejas tienen los recursos necesarios para vivir felices y sin embargo no alcanzan la felicidad porque ?sta se compone de muchos otros factores que ellos no han logrado completar.?

Lo pr?spero es efectivamente cuando todo va bien. Como se suele decir: ?viento en popa?. Hay algo de dinero, tienen su propia casa, no hay grandes intromisiones de la suegra, siguen teniendo m?s o menos las mismas aficiones y casi id?nticos gustos, no se han desgastado con el tiempo, hay armon?a, di?logo, intimidad? ?Ah, lo pr?spero! ?Por qu? no todo en la vida es crecer? ?Por qu? no todo en este mundo camina hacia adelante sin m?s complicaciones??

La respuesta es muy sencilla: los problemas y las dificultades existen desde que aparecieron hombre y mujer sobre la tierra, y esta vida simplemente no ser?a la misma si quisi?ramos quitarle esta contrapartida de la dificultad. Adem?s no siempre est? en nuestras manos evitar algunas dificultades que se van suscitando en el camino, pues muchas de ellas nos las imponen la sociedad, la cultura, el entorno en el que nos movemos? Pero es interesante que sepan partir de este presupuesto cuando piensan ya en el matrimonio y cuando est?n por emitir estas promesas que los comprometen para siempre.?

Cabe a?adir que en el matrimonio, los problemas son una oportunidad maravillosa de crecimiento. Este debe ser un camino de crecimiento, y para eso necesitan aprovechar todas las oportunidades.?

En el matrimonio, lo adverso puede ser: dificultades en el campo econ?mico, la p?rdida del trabajo o el fracaso rotundo en el negocio, la intromisi?n indeseada de alg?n familiar pol?tico en el propio hogar, la llegada de los ni?os quiz? demasiado r?pida, la enfermedad de uno de ellos que acusa gravedad? Y, ?por qu? no? el hecho mismo de que el amor que sent?an el uno por el otro ya no sea como era en el noviazgo, o al inicio del matrimonio.?

2a En la salud y en la enfermedad.?

?Prometo que en la salud, te aplaudir?, te proyectar?, te acompa?ar? y apostar? por ti. No estar? celoso de tus triunfos, ni permitir? que me afecte el que t? seas m?s que yo a los ojos de los dem?s?.?

En la enfermedad, prometes que estar?s a su lado. Pero cuando prometiste esto, no te refer?as a enfermedades que se arreglan con un suero ni aun con una enfermera de cabecera. Te refer?as a enfermedades m?s profundas, m?s complicadas, con alcances m?s intensos, como el alcoholismo, el des?nimo, la p?rdida del sentido de esta vida o enfermedades ?del coraz?n? o del car?cter.?

T? un d?a puedes llegar a dejar de amarlo (la) y es entonces cuando debes demostrarle que prometiste serle fiel. Es precisamente en estos momentos ?de enfermedad ?del coraz?n?- cuando puedes probar tu fidelidad. Qu? f?cil era cuando todo marchaba bien, cuando parec?an competir en el darse cari?o.?

La fidelidad se demuestra en la prueba y en el dolor, y quiz? no haya prueba m?s grande para una persona que ama de verdad, que el sentir que no es correspondida y que no es amada con la misma intensidad. Ante un problema de esta naturaleza, se puede reaccionar de dos maneras: pagar con la misma moneda, que no ser?a ni amor ni fidelidad, o luchar con todo el coraz?n por recuperar ese amor que se est? apagando o se ve casi perdido.?

La fidelidad s?lo acepta este segundo tipo de actitud. ?Si te pierdo, luchar? por reconquistarte, ?se ser? mi programa?.?

?Si la enfermedad es grave y llego incluso a perderte definitivamente, seguir? siendo tuyo, y t? seguir?s siendo parte de mi proyecto de vida?. El hecho de que uno de los dos haya fallado, no implica que el otro deba fallar tambi?n. ?Luchar? por reconquistarte?, como se ve en algunas pel?culas o novelas, s?lo que aqu? es de verdad: no hay actores ni m?sica de fondo ni paisajes bonitos... sino sacrificio, humillaci?n y mucho valor para reconquistar el amor que una vez ilumin? la vida y del que surgi? la familia que ya existe.?

Recuerdo a ese general franc?s, que despu?s de la segunda guerra mundial fue requerido en el partido comunista. Con el aumento de sueldo y por participar de tantos beneficios que le ofrecieron, abandon? a su mujer de treinta y siete a?os, con siete hijos, y se march? de la casa.?

L?gicamente pronto encontr? a otra y as? continuaron sus vidas por separado. Pasaron veinte a?os y dicho partido nunca termin? de consolidarse bien, hasta que finalmente se disolvi?. Muchos que hab?an gozado de los beneficios de la organizaci?n, pronto se vieron en la calle, sin dinero, sin familia y sin amantes, que son las primeras en irse cuando falta todo lo dem?s. Cansado, solo, ya acabado, vuelve un d?a a su casa, toca la puerta y le abre su mujer. Una esposa tambi?n cansada, que hab?a sacado adelante a todos sus hijos, sola. Una madre heroica.?

- ?Quiero hablar contigo?- le dice.?
-?Pasa?- abre la puerta y dibuja en el aire con su mano el adem?n de ?adelante?.?
Pero ?l se da cuenta de que est? la mesa puesta con dos lugares, y titubeando le dice:?
-?Perdona, no quiero importunar, ?est?s esperando a alguien???
-?S? -responde segura y sin dejar de mirarlo a los ojos- desde hace veinte a?os todos los d?as la mesa ha estado puesta para dos, porque te sigo esperando?.?

Lo m?s probable es que los sentimientos de esta mujer no fuesen tan favorables. Podemos incluso imaginar que ella hubiese querido golpearlo o que debi? azotarle la puerta al instante sin permitirle no s?lo entrar a la casa, sino tampoco entrar a un hogar que comenzaron los dos pero que s?lo ella de verdad construy?. Este relato no tendr?a ning?n valor si no fuera hist?rico.?

Lo que lo hace grande es precisamente que sucedi?. Es una mujer que sac? adelante sola a siete hijos y que se sobrepuso al orgullo y a un explicable rencor. Una de esas personas que tienen muy claro que el matrimonio es para siempre. Ella quiz?s pensaba: ??l me dej?, pero yo no lo puedo dejar, porque Dios me lo dio, y por ?l tengo que responder?.?

Ella sab?a lo que era un compromiso con Dios, con un hombre y con unos hijos.?

En una ocasi?n, una se?ora me vino a ver:?
-?Padre, mi ?nico pecado es que odio a mi marido.?
Yo pens?: ?peque?o detalle?.?
- Me dej? hace cinco a?os. Ni quiero, ni puedo verlo?.?
Comprend? que la dificultad era muy grande y le ofrec? una soluci?n m?s para ella misma que para su matrimonio:?
-?Se?ora, lo que usted necesita es un cambio de mentalidad. Renueve el compromiso que hizo hace treinta a?os: rece por ?l, de vez en cuando escr?bale, preoc?pese en la medida de sus posibilidades por ?l, aunque ya nunca puedan volver a reunirse. Usted ser? m?s feliz amando con un amor realmente heroico, que dando rienda suelta a odios est?riles. El amor siempre nos deja algo, nos lleva a algo, produce algo. Del odio s?lo germinan rencores, soberbia, impaciencias, insatisfacciones y un sin n?mero de frustraciones, pues nuestro coraz?n fue hecho para amar. Ir en contra del amor es luchar contra nosotros mismos?.?

Desgraciadamente muchos matrimonios se romper?n porque nunca se entendi? que la fidelidad que se prometieron al inicio, deber?a ser, como los mejores relojes, ?a toda prueba?. As? es, a prueba de todo, incluidas la peor enfermedad, la m?s tremenda crisis y el m?s injusto adulterio.?

Este art?culo es parte del libro "El anillo es para siempre" de ?ngel Espinosa de los Monteros, el cual puedes adquirir en:?Misi?n Multimedia


Publicado por mario.web @ 18:21
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