Mi?rcoles, 16 de marzo de 2011

El modo como nos trata el mundo
es un reflejo de c?mo nos tratamos.
Lair Riveiro

Aprender a querernos se resume en aprender a aceptarnos y a amarnos tal y como somos, sin cargarle a nadie m?s la responsabilidad. S?lo podemos dar cuando nos damos a nosotras mismas ...y podemos amar cuando nos amamos. ?Te parece complicado? En verdad no lo es.

La realidad es que nadie puede dar lo que no tiene. Amor, por ejemplo. Pongamos por caso a una mam? que siempre dice quitarse ?el pan de la boca? para d?rselo a sus hijos. Ella dir?a que lo hace por amor. Pero ?por qu? tanta violencia contra s? misma? ?Qu? no ser?a mejor idear alguna forma para que tanto ella como sus hijos comieran bien y sanamente? ?Sus hijos la querr?n m?s si ella se la pasa diciendo que no hizo nada por s? misma pues ?toda su vida? la pas? pendiente del menor suspiro de sus hijos? ?Qu? lecci?n estar?n aprendiendo ellos de una mam? que no se ama lo suficiente como para hacerse una vida propia?
Hacer conciencia de situaciones as? es el primer paso hacia el aprendizaje de un nuevo modo de amar y mostrar el afecto.
En las mujeres es com?n que nos preocupemos por el marido, por los hijos, por el trabajo y al final, en un lugar rec?ndito escondemos nuestras necesidades porque sentimos que nos debemos a los dem?s antes que a nosotras mismas, confundiendo esto ?ltimo con ego?smo.
Las mujeres, al ser el centro y eje de la familia, tenemos m?s responsabilidad de hacernos cargo de nosotras mismas y de aprender a querernos, pues de nuestras decisiones depende en mucho el futuro de nuestras parejas, empresas, hijos y subordinados. Pero desde luego que ellos podr?an vivir perfectamente sin nosotras, admit?moslo.
Imagina que, por cualquier raz?n, t? ya no est?s con ellos. ?No ser?a estupendo que lo que aprendieron de ti les permitiera vivir a plenitud, en lugar de llorar eternamente tu ausencia? ?No ser?a mejor que t? pudieras vivir tambi?n a plenitud incluso sin ellos?
Analicemos c?mo aprendimos a querernos. Cada una de nosotras somos reflejo de nuestra propia historia, que se nutri? en su mayor?a de creencias limitantes, frases suicidas y tal vez hasta de falta de afecto.
De los 3 a los 7 a?os se conforma la autoestima de una persona y el lugar desde donde se va a proyectar y le dir? al mundo qui?n es, o qui?n cree que es. Yo creo que un ni?o antes de aprender a decir ?pap? y ?mam?, aprende a decir ?no?. Un ?no? que a la larga se traduce en: no sirvo, no valgo y no merezco.
? Cu?ntas de nosotras crecimos con etiquetas como las siguientes?
? S?lo dices tonter?as
? Eres un floja
? Eres una irresponsable
? Aprende de tu hermano
? Eres una in?til
? Mujer ten?as que ser

Sin duda estas etiquetas hirieron nuestra identidad y nos volvieron inseguras en algunos aspectos de nuestra vida. Desafortunadamente, las consecuencias nefastas de estas etiquetas van m?s all? de una infancia lastimada y en ocasiones llegan a afectar en aspectos tales como la elecci?n equivocada de pareja debido a la obsesi?n de buscar agradar a mam? o a pap? a trav?s de un compa?ero inadecuado; repetimos inconscientemente este patr?n de conducta en nuestros ni?os.
Un primer acercamiento para comenzar un diagn?stico de c?mo est? nuestra autoestima ser?a escribir en un recuadro con tres columnas lo siguiente:
Yo soy
Yo creo que soy
Me han dicho que soy

Este recuadro nos va a ayudar mucho a identificar lo que nos corresponde, y a tirar creencias inadecuadas y m?scaras impuestas por los dem?s.
Algo que resulta crucial para aumentar nuestra autoestima es aprender a estar en contacto con nuestra ni?a interior como si nos uni?ramos a nuestra propia semilla, sanando sus heridas y cuidando siempre de ella con cari?o y atenci?n.
La ni?a que existe dentro de nosotras puede darnos la alegr?a de vivir, el empuje y las ganas para salir adelante si la tenemos presente, por ejemplo, colocando su foto en nuestro tocador. Hay quien incluso duerme con una mu?eca o un animal de peluche, para estar en contacto consigo diariamente.
Otro ejercicio muy ?til para reprogramar nuestra autoestima consiste en identificar c?mo nos suena nuestro nombre (nos guste o no) y darle una calificaci?n.
1. Repasa tu nombre en voz alta varias veces. Anota tus sensaciones y dale una calificaci?n de cero a diez.
2. Cierra los ojos y permite que aparezca una imagen con el sonido de tu nombre. F?jate muy bien en la claridad u oscuridad de la imagen, si ?sta tiene movimiento, colores o no, en qu? parte de tu cuerpo la sientes, qu? sonidos y volumen la acompa?an.
3. Mu?vete, sacude tu cuerpo y regresa al lugar original desde donde comenzaste a hacer el ejercicio.
4. Evoca el momento m?s feliz de tu vida como si lo vieras, lo oyeras o sintieras aqu? y ahora. Comienza a escuchar tu nombre a lo lejos como un canto celestial, con la m?sica que m?s disfrutas y te hace sentir a gusto y en paz contigo misma.
5. Regresa a la imagen y al sonido original de tu nombre, pero ahora dale movimiento, color, brillo, intensidad, volumen, m?sica. Haz que esa sensaci?n de calorcito invada todo tu cuerpo y disfruta con todos tus sentidos esa sensaci?n. Vuelve a dar un valor a tu nombre, del cero al diez. Date cuenta que hoy, aqu? y ahora ya te quieres m?s y cada vez m?s.


Independientemente de tu historia personal y de las etiquetas que creas tener, recuerda que aqu? y ahora puedes perdonar, reprogramarte y sanar a conciencia, con disciplina y en un camino hacia el crecimiento personal, que merece tanta o m?s atenci?n que cualquier otro aspecto de tu vida. Porque aprender a quererte es el primer paso para aprender a querer a los dem?s en serio y ser feliz.


Publicado por mario.web @ 22:53
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